Del amor y del odio
Por Katerina H.
(ceremoniar@yahoo.com.ar)
Doy clases de Lengua en Secundarios. Fin. Ésa es una presentación. Honorable como la del bombero. Dedicada como la del médico. Más justa que la del abogado. Útil como la del agricultor. Y con unos horarios despreciables como el panadero. Cumplo un rol social importantísimo. El problema es que la gente que se cree importantísima, no piensa lo mismo de lo que hago. Entonces, cuando en una reunión social lanzo con orgullo mi causa, suena a cuento. A que falta algo. A que la vida no puede estar completa.















