EXTRAS por Maruja Bustamante



Acto de presencia



Por Maruja Bustamante


Un gordo perdedor. Un set de filmación. Una amiga idiota. Un trabajo: EXTRA. Un deseo: ACTUAR. Hasta acá la descripción puede ser la de una sitcom brillante donde nuestro héroe conquista a su amiga demostrándole que tiene muchas cosas buenas para dar y juntos le encuentran el lado positivo a la vida. -Hace cosas que hagan reír a la gente- dice mi mamá. Y yo pienso inmediatamente por qué hay tanto chiste burdo que me impide prender la tele. Supongo que aquello que te hace bucear en tus sentimientos más profundos no es fácil de digerir. Algún genio me contestará –el humor también te hace pensar. Sí, claro, pero no cualquier humor y esta serie es el ejemplo excelso de humor para pensar.  EXTRAS: lo genial que viene en frasco inglés.

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Libros de verano

Antología Outsider


De la mano de Valeria Iglesias y Enzo Maqueira esta antología propone un recorrido por autores variopintos. Narración y poesía se unen en una apuesta original que presenta escritores del circuito under junto con aquellos que encuentran aquí sus primeras palabras editadas.


Para leer una tarde de tereré.

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Te juro por Dios que soy ateo, de Gabriel Losa


“¿Hola? ¿Quién? Jah, ¿¡qué hacés bala?! ¿Todo bien? Sí, acá todo tranqui… ¿Feliz qué? Pero dejate de joder, esta época es cualquiera. Es todo un invento… ¡Claro que armé arbolito, compramos uno nuevo que tiene dos metros y medio! Pedimos el más grande y nos trajimos ése. Después acá no lo podíamos armar, porque el techo es bajito, así que cacé el serrucho y le saqué un pedazo… Y, un metro y medio más o menos. Pero es todo una gilada, el árbol y esas cosas. También tengo pesebre nuevo, cuando vengas te lo muestro.

¿Podés creer que en el laburo casi no hacen fiesta? Unos terribles canutos… Al final hicieron; con música, juegos de equipos y todo eso, pero me pareció una boludés, esa guita me la podían dar y la uso como quiero, ¿no?.. ¿El trabajo? Bien, ahí anda; falta compañerismo, no sé, algo que nos una. Claro, si termina el día y cada uno raja para la casa. Recursos Humanos tendría que hacer alguna pavada para que estemos más juntos, qué sé yo, están más al pedo esos.
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El patio de Llanos Campos Martínez y Sulpicio Molina


¡Afuera!


Por Alicia Martin

Desde la época colonial pasando por nuestra infancia en el colegio y atravesando conventillos, el patio fue -y es- el ámbito de los encuentros felices, las serenatas, las peleas de vecinos, los juegos infantiles, los cumpleaños, los actos patrios y los chismeríos.

Ámbito de preferencia rectangular con alma geométrica y disposición contemplativa aguanta estoico los vaivenes de la naturaleza y las pasiones humanas.

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Cuatro gatos locos de Guido Indij y Florencia del Campo


  


¿Me leés?


Por Perez Artaso Ariana

Leerle a los más chicos es una forma de soñar con ellos. Y como la Navidad es ciertamente una buena época para soñar, por qué no regalarle a los pequeños de la familia un libro para compartir.

Eso sí, hay que advertirlo, el adulto que regala un libro está comprometido a transitar sus páginas junto al agasajado. Esa es la condición.

Para que vayas pensando qué libro regalarle a tu sobrino, hijo, ahijado o a cualquier otro nene que ande dando vueltas, te presentamos esta preciosa edición de La Marca Editora: Cuatro gatos locos.
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La mujer loba ataca de nuevo y otros relatos de Leo Masliah


Fuera de contexto

Por Carmela Marrero Castro.

Leo Masliah es músico, compositor, humorista y escritor oriental -de Uruguay-. En sus espectáculos los relatos más absurdos, disparatados e hiperbólicos son acompañados por complejas piezas de música clásica. La mixtura de lo clásico y lo popular es un elemento paradigmático en su obra, quizás el ejemplo más representativo sea “¿Qué tendrá la princesa?” –mezcla de “Sonatina” de Rubén Darío y “¿Qué tendrá el petiso?” el hit de Riky Maravilla-.


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Germán di Pierro


Los efectos psicosomáticos de mi jefe en mí


¡No! ¡No puede ser! ¡Este temblor otra vez! Ahora sólo queda esperar lo peor... No se preocupe por mí, director. Ya he padecido estos trastornos antes. Qué vergüenza, por favor, justo en este momento. Mmmmmmmm. Nunca me había ocurrido aquí y delante de usted. Una infinita oscuridad rodea mis ojos y aún siento la convulsión, primer síntoma psicosomático generado por su presencia. Le advierto que si permanece aquí verá un espectáculo vergonzoso. Le pido disculpas, pero no puedo dejar de sentir estos efectos cuando está usted delante de mí... Son incontrolables... Es sólo un momento: enseguida reanudo el trabajo. Mmmmmmmm. ¡Y justo aquí, en su oficina! Si me mira tiemblo como un niño y no veo ni mis manos. ¿Y por qué me ha llamado, director? Ahora, de repente, tenerlo otra vez delante de mí me afecta de este modo inesperado. No depende de mí, es inevitable como la aparición de una llaga o una enfermedad. Desde ya me disculpo. Esta oscuridad me marea. No estoy sintiendo ninguna sensación que no haya experimentado antes. El malestar me ciega; revienta mis ojos. Ya no puedo fingir más los trastornos delante de usted. Me dijeron que me estaba buscando, director. ¿Algún inconveniente? ¡Ay! ¡Ya casi no puedo distinguir las formas! ¿Algún error en el informe del balance, director? Sepa que no he considerado las exportaciones del último trimestre. Especialmente no diferencio el negro o los colores muy oscuros en formas diminutas. Por ejemplo ahora no distingo bien la forma de su boca: no me doy cuenta si se ríe o permanece serio. Pero no se preocupe. Ya vuelvo a trabajar, director. Este trastorno dura unos minutos… Sé que no puedo pedirle que se retire, pero no se imagina, si permanece ahí, el espectáculo vergonzoso que va a presenciar. Es usted muy cordial, director. No se lo merece.
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La Propia Cartonera. Entrevista con Diego Recoba


Palabras propias

Por Jimena Repetto


Después del boom de Eloísa Cartonera que gestó un nuevo modo de producción cultural, en Montevideo se creó un proyecto de similares características que une autores, lectores y vecinos entre materiales y poéticas que confluyen en un desborde de las páginas a las redes sociales y culturales. Diego Recoba presenta La Propia Cartonera, proyecto que hace de la lectura un vínculo interregional.

Demos una zambullida a La Propia y su historia. Después, busquemos un libro hecho "con cartón cumbia y amor" para llenarnos de letras el verano.
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Valeria Iglesias

estrella de cine catástrofe

cuadro a cuadro
lo ensayó miles de veces:
cómo lucir abandonada
mientras la ventana abierta al descuido
golpea suave imitando un derrumbe
que aparece fuera de sincro



le exceden los ensayos
va de nuevo, otra vez, probemos una más
toma cuatro, cinco, diez y no sabe cuántas

pierde las cuentas
el foco
el contorno se pierde
de la garganta al suelo



ya intentó con respiración de primeros auxilios
inmortalidad de videojuego
flores hilvanadas para encontrar el camino
bajo escombros de utilería

la tragedia son los globos del diálogo
nubes cuando piensa y cuando tiene miedo
líneas que estallan

la vida sigue igual
como si nada
como si ella no

            *

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Juan Diego Incardona


Atómica mente



         Estaba en la vereda jugando con las hormigas. Las negras caminaban por las canaletas de las baldosas, las rojas por cualquier parte. En un momento, empezaron a trepar la pared hacia mi terraza, porque sabían que ahí mis abuelos tenían macetas. Yo no quise que subieran todas, para que no pelaran las plantas, pero como me dio pena que pasaran hambre, elegí algunas representantes y les abrí el paso sólo a ellas, para que les trajeran comida a las demás. Después, levanté una negra y una colorada. A la primera, la subí en una hoja caída del gomero y la mandé por la zanja hacia Giribone, en bote, para que fuera a explorar; a la otra, la metí en el agujero del cordón, en busca de bichos muertos, porque sabía que su tribu era carnívora. Me acosté boca abajo en el piso y me asomé al desagüe para mirar: caracoles huecos y cucarachas patas para arriba. Le dije a la colorada que no se distrajera y siguiera más al fondo. Ella avanzó por el costado, porque en el caño corría un hilo de agua. Seguí su recorrido con atención. Al principio, el mal olor me hacía picar la nariz, pero de a poco me fui acostumbrando y no sólo eso, porque después empezó a gustarme y a darme un sueño raro que, en vez de cerrarme los ojos, me los abría más grandes y me dejaba ver en la oscuridad y por adentro de las cañerías, como si la hormiga me hubiera prestado su vista.

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Últimas acciones de Esteban Moreno y del mundo

Imagen: Hombre fumando un cigarrillo, de Juan Manusl Miranda, en Utopicosanimicos.


Por Gabriel Losa

Me prendo un cigarrillo y miro la oscuridad. Es noche cerrada y desde la terraza de mi casa solo se ven calles vacías, se huele el perfume que despide el naranjo del vecino, se siente una ligera brisa que mueve los pelitos de mis brazos… y se percibe, como muy lejano, un temblor sordo y continuado.

Expulso el humo, disfrutando. Siempre me había parecido tonto que los condenados a muerte pidieran un pucho. Imaginaba que era imposible que un simple cigarrillo lograra tranquilizarte en ese momento. De hecho, no lo hace, no tranquiliza; pero uno siente el humo más que nunca, lo disfruta sabiendo que va a ser la última vez que llenará sus pulmones. La sensación parece única e irrepetible. En esos casos, es única e irrepetible y eso es lo que lo hace maravilloso. Saber que nunca se podrá volver a hacerlo. Si un condenado a muerte pudiese elegir como último deseo comer un asado, o acostarse con una chica, sentiría lo mismo. Una exclusividad absoluta que multiplica las sensaciones. Pero los condenados a muerte se conforman con el cigarrillo.

Y mi heladera está vacía y no hay chica con la que acostarse.

Son las 4:21.
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Se presentó la Semana del Cine Documental Italiano



Por Guido E. Maltz.

El miércoles primero de diciembre se realizó en el Istituto Italiano
di Cultura la presentación de la Semana del Cine Documental Italiano.
Asistieron las autoridades diplomáticas y de la cultura. Revista
Siamesa estuvo ahí para traer la primicia.

Si pensamos en cine italiano, tal vez lo primero que se nos cruce por
la cabeza sea la Commedia alla italiana, o el llamado Neorrealismo
italiano. Sin embargo, más allá de la ficción está la mirada crítica y
reflexiva del cine documental. En este caso, se trata de producciones
contemporáneas que intentan tender un lazo entre Italia y América
Latina.

El ciclo cuenta con ocho documentales que problematizan sobre
temáticas diversas. Se trata de una oferta fílmica que presenta una
gran variedad de estilos, puntos de vista y épocas. Algunos de ellos
se centran específicamente en cuestiones vinculadas con la historia
italiana, mientras que otros ahondan en temas relacionados el devenir
latinoamericano.
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Apache, en busca de Carlos Tévez de Sonia Budassi


A por la bestian pop

Por Nicolás Guglielmetti


Apache lo devoré en un fin de semana. Habíamos ido de pesca con mis amigos, muy futboleros ellos y nada familiarizados con lo que se produce por estos días en el campo cultural. Son lectores de Olé on line, pendejos que recortaban El Grafico para armar sus propios equipos collages en carpetas negras doble anillo antes de ponerle contact. Mucho antes que el 4-4-2 exterminara la inventiva y los potreros de mi fucking city fueran devorados por el mercado inmobiliario. Cuando Cherkis era director, el mismo que Sonia debió fumarse con smile…

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Babel, Boedo, Babilonia de Daniel Kersner


Babel-Babilonia, la polifonía castigada

Por Carmela Marrero Castro.


La referencia bíblica es evidente, también la intertextualidad con la obra de Armando Discépolo y la alusión a un barrio porteño cargado de connotaciones históricas y culturales. El mix cultural que convive en una “pensión/hostel” del barrio Boedo representa una Babel-Babilonia contemporánea, viva, construida en Buenos Aires: gran metrópolis en la que confluyen hermanos latinoamericanos, orientales, estadounidenses, pero también el chorro, la pensionista abandonada por su esposo preso, la novia del chorro, el travesti, el gay, la loca.

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Jimena Repetto

Tres átomos
Dijo que tenía tres átomos tatuados
y giraban
sobre su piel
sobre su pecho
sobre donde, imagino,
estará su corazón.

Dijo que eran negros
profundos
como serán las estrellas
las moscas de verano
o los autos que recorren las autopistas.

No sé por qué
pero los átomos
me generaron cierta intriga
como si escondieran un mandala.

Le pedí que me mostrara esas partículas
pequeñas cicatrices
y sabía
que podía no haber regreso
en la habitación oscura
la luz amarilla por la ventana
sin frío ni calor.

Dijo que no le había dolido nada
y se desnudó para mostrarme
sus tres heridas.

Apoyé la cabeza, compasiva,
y los escuché
como si le latieran
los átomos
y los sentí girar
quietos
en las órbitas.

No dije nada para no interrumpir
el movimiento
infinito
celeste
de lo dado.

Y lo que sucedió fue por eso
nada más que por eso
porque no quería que me preguntara
qué pensaba de algo tan simple
como la posibilidad de que el universo se detuviera
y nos dejara pasivos.

Y yo le dije,
aunque no debería haber dicho,
que no le temo a nada
salvo
a la contemplación.

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El Quijote, de Luis Hostalot

Clásico de clásicos


Por Alicia Martín

Dentro del  marco de la  Muestra Internacional  de Teatro Clásico denominada “Dos orillas”, realizada en la ciudad de Buenos Aires en la semana del 21 al 28 de noviembre, se presentaron diversas obras y entre ellas El Quijote.

Una sala pequeña como el  Auditorio Losada del Teatro del Nudo, rodeada de una librería colmada de obras rebosantes de arte y un clima tranquilo fueron el mejor auspicio para esta personal versión de un clásico.

Al ingresar a la sala silenciosa y en penumbras, una figura solitaria sentada en la última fila observaba sonriente a los escasos espectadores.  Preámbulo del genio y figura que arrollaría después a lo largo de su discurso. Su nombre: Luis Hostalot, oriundo de Calaceite (Teruel).

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Ficciones barrocas de Carlos Gamerro


Una nueva mirada sobre el fantástico rioplatense


Por Nico Pose

Carlos Gamerro, además de escribir ficciones-una de las novelas más complejas y trabajadas de las últimas décadas de la literatura argentina, es sin duda, Las islas-, también suele dedicarle tiempo a los ensayos literarios.  En su nuevo libro de ensayos, Ficciones Barrocas, usa la teoría literaria para entender a la literatura, y se propone esta tarea arriesgando una nueva lectura de la producción de autores ya canonizados. Se va a ocupar sobre todo, de leer lo que habitualmente se conoce como el género fantástico, bajo otra óptica. Es así que en el primer ensayo, “Ficciones Barrocas”, luego de definir qué es el barroco, pasa a proponer una nueva mirada del canon rioplatense (Borges, Bioy, Ocampo, Cortázar, Onetti, Felisberto Hernández)


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