Condominio, de Max Gurian


Historias mínimas, pero no tan breves
Por Perez Artaso Ariana

“(…) los espejos, hay que decirlo, no son sonrisas. Prefiero las ventanas y mirar hacia fuera absorto por el escenario cambiante. Yo sólo quiero mirar, decía de chiquito, de chiquito tan cándido, tan miope, y ser testigo, tras el vidrio, de los días de los otros”.

Y es detrás del estrecho -pero frío- vidrio que separa la realidad de la ficción, donde desfilan a distinto paso y con desigual intensión, los personajes que ocupan el Condominio que Max Gurian ha construido y que Fin de la Noche ha publicado dentro de su colección Caligrama.

Siete son los habitáculos en los que transcurren las pequeñas historias que el autor propone; relatos de rincón, de espacios magros que resultan conocidos, pero aún así quedan distantes: un monoambiente –que no es el nuestro-, un garage –en el que no guardamos nuestro auto-, un locutorio –en el que la comunicación pasa por hilos y no por cables- o una clase de piano con sordina.

Lo común, lo cotidiano, recibe en Condominio un barniz que vuelve a cada relato interesante; la atractiva prosa del autor y su forma lúdica de contar cercanas nimiedades le dan una vuelta de tuerca a las tramas, dejando que el lector sea envuelto por polémicas formas de comer una pastilla, novedosas y delicadas maneras de pasar las hojas de una partitura u obsesivas traducciones de un mismo idioma.

Descripciones detalladas de sensaciones, espacios y tiempos avanzan dentro de las 94 páginas que componen el primer libro de este joven autor.

Metafóricas formas de amar y desesperar en una Argentina distinta -pos crisis de 2001-, recuerdos a la hora de una programada fatalidad, los secretos de uña que quiso ser redonda. Todo dentro del universo de este Condominio que se abre al lector, para que este lo transite con su propio ritmo.


Un poco sobre el autor

Max Gurian, reza la contratapa del Condominio, nació en Bueno Aires, en 1975. Es docente de literatura en la Universidad de Buenos Aires, al mismo tiempo que traductor y crítico. Publicó artículos y reseñas en medios académicos y suplementos literarios, como Radarlibros –de Página 12-, entre otros. Actualmente escribe para la Revista de libros de España.

Para todo aquel que quiera leer Condominio, El fin de la noche ofrece la posibilidad de acceder a él gratuitamente y online acá.
ASCO de Santiago Loza


Por Nico Pose


Dos hombres están en silencio en un oscuro hall de edificio. Uno tiene los ojos desorbitados, es difícil calcular lo que quiere decir esa mueca que tiene en el rostro, mueca más relacionada con un hecho desagradable que le haya ocurrido que con un horizonte optimista, si es que el espectador se permite suposiciones. El otro, sentado en una mesa mostrador, lo está mirando, y no es ni más ni menos que el portero nocturno, aquel que custodia los destinos de esa pequeña población de personas-que solemos llamar edificio- y de todo movimiento que le parezca extraño a ella.

Mientras el público se sorprende ante estas dos presencias inmutables, inesperadamente el portero empieza a hablar, y no habla como hablaría cualquier persona, concediendo al diálogo la naturalidad que el pacto de una conversación reclama, sino que habla como si no hubiera podido hacerlo durante años, como si tuviera enfrente a un psicoanalista mudo, y peor, porque tiene esa mueca de asco estampada en el rostro, y además no dice ni pretende decir nada.

Si la obra se abre con la infinita locuacidad del portero, como si fuera su última conversación antes de ser ajusticiado, durante el transcurso de la historia nada cambiará, porque podríamos hablar de un monólogo si el otro cuerpo no estuviera allí. Sólo sabemos que el otro, más joven que el portero, ha bajado porque tiene insomnio, pero no tenemos otras referencias de ese cuerpo inerte, que sólo se limita a escuchar las innumerables historias que le cuenta el portero, desde su relación con su mujer hasta las fantasías eróticas-y luego enamoramiento caprichoso-con la mujer del séptimo. Y de este modo, es como va ya está perfilada la obra. El portero le contará de esa maldita máquina de pensar que es su cabeza, su condena al fin y al cabo, porque la inercia declarada que lo atrapa en las noches detrás de la mesa mostrador, hace que piense, piense y siga pensando, y la tortura de esa cabeza en un movimiento a pleno, lo martiriza, es una tortura permanente, y el justo contrapeso del cuerpo estático y congelado. Así, desde sus quejas, sus torturas, sus deseos, sus fracasos, sus sueños, se va definiendo el perfil del portero.

Si por un lado está la alienación encarnada en el portero, frente a él, encontramos al vecino, con otro perfil más cómodo, indiferente, que no decide hablar y tampoco desea consolar al portero. El asco se siente en en esa relación que nunca se confirma, donde ambos se sopesan mutuamente, pero nunca como para aceptarse o cruzar la línea de la formalidad y asomarse a una tibia camaradería; sino todo lo contrario, siempre sentados en una tolerancia hipócrita y en una conversación obligada de parte del que escucha, y obligada también para quien habla, en este caso, el portero, porque necesita desembuchar, descomprimirse, largar toda esa mierda que tiene adentro, y sólo consigue a un tipo que lo escucha con asco, con disgusto, y de este modo, la noche se le va haciendo, a medida que transcurre, francamente insoportable, y la charla se convierte para el portero en un “hacer tiempo” hasta que aparezca el primer rayito solar.

Con un escenario simple, esta obra de Santiago Loza, se reduce a ese perfecto monólogo disfrazado de conversación que logra el portero frente a ese escucha tan particular. No podemos dejar de recalcar el gran trabajo Mucio Manchini, que encarnando al portero, podemos decir que literalmente se come la mayor parte de la obra.

Llena de humor, con ciertos matices trágicos, Asco, emociona, hace reír a carcajadas, entristece, y nos sorprende por la simpleza que tiene para crear a través de un diálogo-monólogo una situación tan incómoda, pero tan fértil como para hacer nacer una perfecta situación dramática.


Ficha técnico artística

Autoría: Santiago Loza
Actuan: Tulio Gómez Álzaga, Mucio Manchini
Diseño de escenografía: Mariana Tirantte
Diseño de luces: Nora Lezano
Fotografía: Nora Lezano
Prensa: María Sureda
Producción: Lisandro Rodriguez, María Sureda
Dirección: Lisandro Rodriguez

ELEFANTE - CLUB DE TEATRO
Soler 3964
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4821 - 4425
Web: http://elefanteclubdeteatro.blogspot.com/
Entrada: $ 30,00 y $ 20,00 - Domingo - 19:00 hs - Hasta el 27/08/2010
Síndrome, de Diego de Llano y Pablo Silveira


Las dos caras de una misma pareja
Por Perez Artaso Ariana.

Pablo Silveira retoma su antiguo personaje de aquel tipo infeliz y detestable que conocimos en Un viejo pesar suyo, de Chejov.

Pero esta vez lo interpreta bajo la dirección de Diego de Llano, para contarnos la trágica historia de una pareja que se desencontró en el camino del tiempo.

Síndrome nos recuerda, mediante los cuerpos de Diana y José, que existen recetas culturales que aprendemos a respetar e intentar cumplir al pie de la letra, aunque de fondo nos molesten como un dolor sordo que nos rebota por todo el cuerpo.

Una de estas fórmulas sociales podría ser: “crecerás, te casarás y vivirás feliz para el resto de tus días –ojalá que con tu media naranja-”. Sucede, diría Diana en su recalcitrante castellano mal pronunciado, que a veces esto no resulta tan fácil; el encuentro entre dos personas puede terminar siendo un extrañamiento a futuro, una historia con un gran título que promete, pero que se queda sin un buen desarrollo y, por lo tanto, con un final forzado por la desdicha de sentirse mal querido.

¿Cuánto estás dispuesto a dar por amor? pregunta la gente de Síndrome. Mucho o poco, los personajes de esta historia –ambos interpretados impecablemente por Silveira- dan. Y en esta acción todos deberán atenerse a las consecuencias.

Con momentos graciosos y otros no tanto, los dramaturgos marplatenses proponen esta obra como un espacio para reflexionar sobre las personas amadas y la forma en la que se las quiere. No dejar pasar los momentos, porque no vuelven, pareciera ser la premisa con la que Silveira y de Llano hilvanaron su puesta, mostrándonos las dos caras que una misma pareja puede tener.

Dónde:
En Buenos Aires habrá que esperar hasta agosto para volver a verla. Sus presentaciones anteriores fueron en )Entretelones(, Espacio Teatral, Enrique Martínez 1427.
En Mar del Plata pudo vérsela en el Centro de Arte Radio City,Sala Melany.


Ficha técnico artística

Actúa: Pablo Silveira.
Autores: Diego de Llano y Pablo Silveira.
Dirección y puesta en escena: Diago de Llano.
Vestuario: Celeste Casartelli.
Fotografía: Federico Piolanti.
Producción Gráfica: Robert Curri.
Diseño web: Maxi Aracena.
Asistente de dirección: Celeste Casartelli.
Asistente de producción: Johanna Pugliese.
Producción general: Luciana Doménica.

Otras obras en las que pudimos ver a Silveira:
Un trágico pesar suyo y Pedido de mano, de Gabriel Molinelli.
Quiero pasar una tarde con Franco, lo nuevo de Martín Marcou

por Nico Pose


Valentino y Franco toman la merienda sin llegar a entenderse del todo bien. Recién se están conociendo, y Valentino con juegos trata de avasallar la timidez de Franco.

Se conocieron hace poco. Y tal vez, nunca se hubieran conocido si Valentino no hubiera sido robado, y si Franco no lo hubiera querido ayudar.

Ahora están en el comedor de la casa de Valentino, merendando, y mientras éste habla con el tímido Franco le pregunta qué galletita sería, o qué música cree él que tendría cada marca de galletitas, desde la Tía Maruca hasta Melba-que tienen nombres de viejas-; desde las variedades hasta las Tentaciones, y en todo caso, si la marca de alguna galletita puede llegar a definir la personalidad de alguien.

Ambos parecen acercarse de a poco, a medida que Valentino con su simpatía comienza a hacer ceder las resistencias que opone la timidez de Franco. Hasta que de repente, aparece la madre de Valentino en escena, y adiós a la intimidad, adiós a lo que se venía dando de a poco, adiós a lo que parecía nacer naturalmente entre ellos dos. Nada: silencio. De la tibia dulzura de la timidez de Franco a la extroversión impúdica de la madre de Valentino. Y de allí en más, todo se comienza a descontrolar. La familia, a Valentino lo condena. No es difícil ver por qué Valentino es cómo es cuando conocemos a su familia, y no es difícil darse cuenta por qué él quiere a Franco cuando éste contrasta tanto con su familia. Franco es paz, juego, intimidad, diálogo, y sabe escuchar... Su familia, es casi lo opuesto, siempre sostenida bajo la batuta que maneja su madre.

Martín Marcou, ya nos ha demostrado el talento que tiene para construir diálogos, para que éstos sean tan naturales, donde el juego con la oralidad siempre está presente en todas sus obras como una marca de autor. En este caso, su última obra no es la excepción, donde la familia de Valentino, una familia de clase media baja-el estrato que suele representar Marcou en sus obras-como sucedía en Lamevulva-, pronuncia palabras de otras lenguas sin naturalidad, de forma afectada, como lo hace la madre con budín,-en vez de decir, budín, ella dice búdin-, o con otras palabras. La risa de la platea se desprende con estos momentos tan imprevisibles en la obra como reales. Es en estos pequeños detalles donde se nota el trabajo que hace Marcou con la oralidad. En estos pequeños momentos se define un poco el sello que caracteriza a Marcou, y su gran interés por la perfección y la naturalidad de los diálogos. Claro que no solamente es eso, sino también la estética que sigue manteniendo este director, donde sus obras se hacen reconocibles por el humor mezclado con el drama, sin que estos dos se raspen, se contrasten o alteren la acción; todo lo contrario, se fusionan con naturalidad, y así, del humor se pasa rápidamente a una situación más dramática, cambiando la mueca del espectador en determinados tramos de la obra. Si bien esta última obra de Marcou es más graciosa que otras, no por eso deja de ser dramática. La diferencia está en que en ésta, se acentúa más la comedia sobre el drama, en esa familia disfuncional que afecta los destinos más inmediatos entre Franco y Valentino.



Ficha técnico artística

Dramaturgia: Martín Marcou
Actuan: Pedro Luis Aggollia, Eugenio Davide, Marco Gianoli, Puchi Labaronnie, Hernán Lettini, Rosario Sabarrena
Vestuario: Eleonora Boffi
Escenografía: Ana Paula Fort Caneda
Maquillaje: María Sol Osimi
Diseño de luces: Ariel Campos
Realización de escenografia: Esteban Fort Caneda
Fotografía: Leandro Martinez
Diseño gráfico: Vanina Moreno
Asistencia de vestuario: María Cecilia Jazmín
Asistencia general: Valeria Actis, Ana Rossi
Asistencia de dirección: Ariel Campos
Prensa: Juan Bautista Britez
Producción: Checha Amorosi
Coreografía: Aymará Abramovich
Dirección: Martín Marcou


LA TERTULIA
Gallo 826
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 6327-0303 6327-0303
Web: http://www.latertulia.on.to
Entrada: $ 35,00 y $ 25,00 - Viernes - 23:00 hs - Hasta el 06/08/2010
La Bomba de Tiempo

¡Lunes otra vez!

Por Perez Artaso Ariana


Una de las mejores cosas que tiene vivir en una ciudad como la de Buenos Aires es el abanico variopinto de cosas que se tiene para hacer y los miles de lugares que hay para visitar.


En una ciudad particular como esta no importa qué día es. Acá te pueden pasar cosas tan locas como estresarte todo el lunes, de ocho de la mañana a seis de la tarde y de pronto, casi sin darte cuenta, estar bailando junto a muchas otras personas que seguramente vienen de un tremendo día laboral o estudiantil igual al tuyo. Y esas cosas son geniales.


Para todo aquel que quiera decirle basta a sus tediosos lunes, La Bomba de Tiempo vuelve al Konex sacudiéndose de arriba a abajo y haciendo vibrar las plantas de los pies de todo aquel que quiera oírla, disfrutarla y hacer de cuenta que por un rato es posible volver a épocas más cálidas. Épocas en las que la ropa no nos pesa tanto y en las que los huesos tienen ganas de moverse, sin importar si es capaz de seguir semejantes ritmos o no.


Llevando a un curioso extremo el concepto del “dejarse llevar”, la banda utiliza en cada una de sus interpretaciones una técnica -muy interesante de ver- que incluye la improvisación dirigida. En esta, cada director que va tomando la posta se comunica con los músicos mediante un sistema de más de 100 señas realizadas con las manos, los dedos y el cuerpo todo. Es por esto que cada encuentro es único e irrepetible.


Fundado en 2006, este enorme y alegre conjunto de percusionistas grabó al año siguiente su primer disco, “La Bomba de Tiempo”. Hoy, sus 17 integrantes siguen de fiesta en la Ciudad Cultural Konex, y no sólo nos invitan a todos nosotros a disfrutar de su energía colectiva, sino que también a varios músicos amigos.


El pasado lunes cinco de julio, fueron el bajista Javier Malosetti y el guitarrista Gustavo García quienes se unieron en caravana al multitudinario escenario. Hoy, en su segunda fiesta, La Bomba de Tiempo recibirá al brasileño Arthur de Faria, junto a su acordeón, y el 19 será la Gata Varela la que se entregará a los tambores con su inconfundible voz.


Entonces la ecuación nos cierra por todos lados: buena música en un ambiente festivo y distendido; qué mejor forma de empezar la semana. La Bomba de Tiempo te recarga así las pilas y te saca una sonrisa, por más que hoy sea de nuevo lunes.


Para agendar


La Bomba de Tiempo hará dos fechas especiales en el mes de julio: para festejar el día del amigo, el martes 20 a partir de las 19hs, la banda recibirá a muchos de los músicos que tocaron junto a ella en sus cuatro años de vida.


Además, con motivo de las vacaciones de invierno, el martes 27 a partir de las 16.30hs, se invita a gente de todas las edades para disfrutar de un concierto en el que se promete la presencia de artistas muy singulares. Ideal para ir con hijos, sobrinos, ahijados o cualquier niño que se haya ganado nuestro afecto.


Para ver un poquito




Cuándo: Todos los lunes de 20hs a 22hs. A las 19hs tocan Tambores invitados.

Dónde: Ciudad Cultural Konex. Sarmiento 3131.

Cuánto: 25$, pero anticipadas las podés conseguir a 20$.


Forman La Bomba de Tiempo:


Santiago Vazquez en dirección general y sabar.

Alejandro Oliva en surdo y dirección.

Mariano Cantero en tambor chico.

Nacho Alvarez en tambor repique.

Juampi Francisconi en tambor piano.

Richard Nant en campana y trompeta.

Lucas Helguero en quinto y dirección.

Mario Gusso en conga.

Pablo Ben Dov en djembé.

Andrés Inchausti en surdo y dirección.

Luciano Larocca en guancha.

Carto Brandan en semillas.

Pablo Palleiro en tumbadora.

Gabriel Spiller en campanas y dirección.

Maria Bergamaschi en chekeré.

Diego Sanchez en djembé y dirección.

Cheikh Gueye en djembé.





DÓCILES Y ÚTILES, dirección Analía Couceyro

Por Marilyn Botta


Un conjunto de procedimientos para dividir, controlar, medir y encauzar a los individuos convirtiéndolos de esta manera en seres dóciles y útiles. Si las chicas cumplen con la tarea, pueden pedir vouchers, ir a la peluquería y tomar su vasito de mate cocido con leche.
Pero hay algo que no pueden…
María Marta lo intentó… pobrecita.

En una puesta expresionista y caricaturesca, dónde se usa la parodia, el humor negro, lo grotesco, y hasta una trama policial, se cuenta Dóciles y Útiles. Con un texto que hace mención a Marx, a Nietzsche, y a Heguel, y su manera de ver el trabajo.

La obra creada en forma colectiva entre los actores y la directora Analía Couceyro, fue el proyecto de graduación en 2008 de 15 alumnos de Artes Dramáticas del IUNA (Instituto Universitario Nacional del Arte). “Para Dóciles y Útiles, el grupo decidió investigar el mundo del trabajo y pusieron el ojo en Vigilar y castigar, de Foucault, para emparentar el trabajo con lo carcelario, y a eso le sumaron los materiales de lectura con premisas y objetivos que les entregan a los nuevos empleados cuando entran a empresas con formato de grandes cadenas. La idea era hablar de lo que sucede casi en cualquier lugar de trabajo, donde se lleva al extremo la idea de calidad, de producción y se deja de lado a las personas como individuos”, explica Couceyro.

En una fábrica un grupo de mujeres son controladas, adoctrinadas y manipuladas por una serie de personajes muy particulares que son quienes ocupan los cargos más altos. Estas mujeres realizan una labor prácticamente ininterrumpida, cumpliendo con sus interminables jornadas laborales. Cuando recién se incorporan lo hacen con la promesa de un premio-ascenso, luego se van acostumbrando al sistema volviéndose Dóciles y Útiles. A ese grupo se incorpora una nueva trabajadora que viene a ocupar el lugar de María Marta, una empleada recientemente fallecida. Todos los integrantes de esta empresa, están afectados en la organización de un evento especial que parece ser muy importante para los directivos. Deben colaborar, dar su máximo esfuerzo y entregar todo por cumplir ese objetivo.

Es destacable el trabajo actoral de todo el elenco. Las grotescas interpretaciones combinan perfectamente con la estética de la propuesta. El vestuario acompaña, con muchas pelucas, peinados locos, y un maquillaje que acentúa y distingue las características de cada personaje. La escenografía montada en una sala del complejo del IUNA en la calle Venezuela, sitúa al espectador en ese lugar de trabajo representado por bicicletas fijas conectadas con cables y tubos. Las luces juegan un papel importante y hay varios apagones que sirven para realizar cambios de escena, y que combinados con el sonido, más de una vez, sobresaltan al público.

El humor es el vehículo para tratar un tema duro y real de este sistema en que vivimos. Verlo caricaturizado nos ayuda a digerir lo que la puesta nos muestra. Es inevitable sentir tensión en todo momento sobre todo cuando se acerca el final. Es una de esas obras en las que uno sale del teatro y no puede dejar de hacer una reflexión.



Ficha Técnico artística:



Actores:
Martín Brunetti
Manuela Méndez
Cecilia Laffranconi
Ana Schmukler
Cecilia Czornogas
Maia Menajovsky
Yasmin Schmidt
Leandro Rosenbaum
Juan Ignacio Bianco
Verónica Mayorga
Nehuen Zapata
Marianela Kapitanchuk
Albertina Vázquez
Victoria Cipriota
María Emilia Ladogana
Escenografía: Félix Padrón
Vestuario: Gabriela Fernández
Iluminación: Cinthia Liberczuk
Asistencia de dirección: Adriana Desanzo
Creación colectiva de los actores, Adriana Desanzo y Analía Couceyro
Dirección general: Analía Couceyro
Prensa: Carolina Alfonso




Obra seleccionada para formar parte de la programación Nacional del VII Festival Internacional de Buenos Aires.



Sábados 21 horas
IUNA
Venezuela 2587.
Reservas: 4308 5046.
Entradas: $ 30 y $ 20 (descuentos a estudiantes y jubilados acreditados) Capacidad limitada. Reserva obligatoria.
Duración: 60 minutos.




http://www.docilesyutiles.blogspot.com

EL EX ALUMNO de Carlos Somigliana
Por Marilyn Botta




¿Qué espera encontrar un hombre volviendo 30 años atrás en su pasado? ¿Qué busca un ex alumno volviendo a la casa de su viejo profesor de literatura? Las imágenes del pasado grabadas en la memoria se ven enfrentadas con el presente. Un recuerdo idealizado se choca con una realidad inesperada. El ex alumno es la búsqueda de un hombre ¿La búsqueda de qué?

Horacio Caletti vuelve a visitar a su admirado profesor García Chávez intentando recuperar algo de su pasado, algo que valga la pena y que sea más importante que su existencia mediocre. Horacio, a diferencia de otros egresados del Nacional, no tiene ningún título importante, es empleado de una empresa metalúrgica. Horacio recuerda aquel premio de su adolescencia cuando ganó un concurso de poemas, como uno de los hechos más importantes que le tocó vivir. Llega a la casa de García Chávez que, perdido entre libros, mata el tiempo resolviendo crucigramas y preparando alumnos que ansían entrar en la Prefectura. Aquel temido y respetado profesor a quién sus alumnos llamaban “el implacable”, es un hombre a quien apenas le alcanza para comer, que lidia con una hija rebelde, que ni siquiera es su hija, y cuyo mejor amigo es el alcohol. Caletti se encuentra con la memoria de algo que en realidad nunca fue. Con desilusión revive ese pasado de éxito prometido. Toda esa admiración que sintió por su profesor se desvanece borrando aquellos recuerdos y haciendo que Horacio solo quiera huir de ese lugar.

Esta puesta en escena de El ex alumno, la obra de Carlos Somigliana es adaptada y dirigida por Luís Sáez quien hace un gran trabajo, generando una tensión que va creciendo en la obra y nos mantiene atentos de principio a fin. Esta pieza es una confirmación del talento de Somigliana y en parte puede ser definida como autobiográfica, ya que el autor cursó sus estudios secundarios en el mismo Nacional de Buenos Aires. Como en otras obras del autor, está presente la antinomia entre el deseo y los mandatos, el autoritarismo, los prejuicios e insatisfacciones de la clase media, y la memoria como parte de la identidad que unas veces rescata pedazos de vida, y otras, las oculta de las propias frustraciones. En cuanto a las actuaciones, cada uno interpreta muy bien su papel, Fernando Armani es el ex alumno, Milagros Almeida es la hija del profesor y Martín Leis es el aspirante a ingresar en la Prefectura. Es destacable el profesor que compone José María López, un lujo para disfrutar. La escenografía representa la casa del profesor, en primer plano vemos un lugar lleno de libros desparramados, que sirven de marco para un texto poético.

Es un placer esta puesta en escena que realiza Sáez con la obra de un dramaturgo que aunque ya no está entre nosotros, dejó textos tan interesantes como éste, que merecen la pena ser vistos.

Ficha Técnico artística:


Actúan: José María López - Fernando Armani - Milagros Almeida - Martín Leis
Autor: Carlos Somigliana
Adaptación: Luis Sáez
Diseño y realización de vestuario: Paola Girimonti
Diseño y realización de escenografía: Paola Girimonti
Música: Pablo Emilio Sotelo
Luces: Pablo Quiroga
Fotografía: Gianni Mestichelli
Diseño gráfico: Eduardo Grilli
Prensa: Laura Castillo
Producción ejecutiva: Sáez/ Giglio
Asistencia de dirección: Andrea Giglio
Dirección General: Luis Sáez


Viernes 21 hs.
Teatro del Pueblo
Av. Roque Sáenz Peña 943
Reservas: 4326-3606
Entrada general: $ 50.-
Jubilados y estudiantes (con carnet): $ 25.-


Más info: http://elexalumno.blogspot.com
Este espectáculo cuenta con el apoyo del Instituto Proteatro - Ministerio de Cultura – GCBA
Muñeca de Armando Discépolo


Por Nico Pose





De la misma manera en que comienza, es como termina esta genial obra de Armando Discépolo.

Al principio lo vemos a Anselmo llorando desconsolado y borracho en su mansión: Muñeca se fue, y además está con otro. Anselmo, que se siempre se ha sentido irremediablemente feo, sólo ha sabido consolarse con mujeres que se han atado a él gracias a su fortuna.
La confesión es tan pura como el alcohol etílico, como la sinceridad que aflora cuando la máscara es arrancada por el alcohol ingerido. Y así está Anselmo al principio, deshecho, mientras su mayordomo oficia de escucha; sin embargo, a éste sólo le interesa aprovechar la debilidad de Anselmo para ver si puede convencerlo para viajar nuevamente a Europa. Le ruega, le dice que en Buenos Aires todo es tristeza y amargura. Posteriormente, sus amigos, una corte de aduladores, tratarán de sacarlo de esa tristeza que no tiene fin, alentándolo con diversas fiestas con mujeres, repletas de alcohol, pero nada de eso ya funcionará, porque para Anselmo la frivolidad ya no puede sustituir al amor.
El grotesco criollo ha hecho una de las aportaciones más novedosas en la historia del teatro argentino. Basta comprobarlo cuando, sorpresivamente, esta obra de la segunda década del siglo pasado aún sigue manteniendo vigencia.
La obra que nos convoca no tiene una historia muy original: un mujeriego ya viejo, que tiene el karma de sentirse feo, se enamora. Y de repente, a su edad se encuentra sintiendo el amor como nunca antes lo había sentido, y claro, sufre mucho.
Lo esencial son los caracteres, tallados con pinceladas de tipos, pero que funcionan tan bien que nos conmueven.
En esta nueva puesta de Muñeca los actores que fueron elegidos son los que hacen que este clásico funcione a la perfección, ya que, cada uno encaja a la perfección en el personaje que le toca representar. Hallazgo de las directoras, haber dado con las caras y las muecas justas para cada personaje.
No puedo dejar de remarcar la original bienvenida antes de que comience la función: todos somos recibidos con una copita de vino, mientras personas del elenco cantan tangos a capella preguntando a los presentes si quieren participar.
Tengo que decirlo, en general, las obras que pone en cartel el teatro Delborde, nunca nos defraudan, y Muñeca no es la excepción.
Para cualquier clase de público, y para los fanáticos de ese grotesco nuestro-con muñeco incluido-, Muñeca nos deja ir a dormir tranquilos aún siendo trágica, porque el gusto de haber visto una gran obra, emociona, y sentimos que hemos ganado un tiempo valioso.

Ficha técnico artística

Autoría: Armando Discépolo
Actuan: Antonio Bax, Uki Cappellari, Inés Echavarría, Carlos Gonzalez, Celina González del Solar, Armando Gabriel Lazarte, Gabriel Nicola, Yazmin Schmidt, Eugenio Soto, Marcelo Velázquez
Cantantes: Celina Contín
Músicos: Fernando Dieguez, Alejandro Guerschberg, Fernando Lerman, Gustavo Liamgot, Leandro Savelón
Vestuario: Cecilia Zuvialde
Maquillaje: Cecilia Zuvialde
Diseño de escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de luces: Eli Sirlin
Realización de escenografia: Fernando Leiva
Música original: Fernando Lerman
Fotografía: Pablo Stubrin
Diseño gráfico: Verónica Duh
Asistencia de escenografía: Rocio Di Nucci
Asistencia de vestuario: Rocio Di Nucci
Asistencia de dirección: Luciana Brillantino
Prensa: Tehagolaprensa
Producción ejecutiva: Liliana Demaio, Teresa Sarrail
Producción: Graciela Rodriguez
Dramaturgista: Candelaria Sabagh
Dirección: Teresa Sarrail, Sandra Torlucci

DELBORDE ESPACIO TEATRAL
Chile 630
Capital Federal - Buenos Aires - ArgentinaTeléfonos: 4300-6201
Web: http://www.delborde.com.ar/
Entrada: $ 35,00 y $ 25,00 - Viernes - 22:30 hs - Hasta el 27/08/2010