EN...CANTOS DEL TAROT de Carlos Gianni

Por: Clarisa Anabel Pozzi

“Cantando sueños”

Envuelto en la magia de la adivinación, “En...cantos del tarot” se presenta como un espectáculo que combina la improvisación con la música y la participación del público como un personaje más de la escena.
Uno de los integrantes del grupo pide a alguien del público que saque una carta y a partir de allí se genera una historia cantada movida por el azar de quien la ejecuta y que alcanza un final inesperado.
De igual forma se le solicita a la platea presente que escriba en una tarjeta un deseo por cumplir, luego la suma de los deseos va a ser cantada por cada uno de los integrantes del grupo.
Como en la vida misma, las canciones transitan por los caminos de la inseguridad, la incertidumbre por no saber qué va a pasar pero llegan a buen puerto. El final de la presentación se desarrolla a modo de ópera, relatando una historia que tiene que ver con el auditorio y también con la carta elegida.
Un momento agradable para compartir y para participar de un espectáculo que no deja a nadie afuera porque integra en todas sus melodías a cada uno de los participantes y logra conformar un ambiente de comunión y optimismo.

Ficha Técnica: Intérpretes: Denise Cotton, Mariela Kantor, Darío Levenson, Jorge Maselli, Fabián Suigo; Músicos: Carlos Gianni (Piano) Sergio Sultani (Percusión); Idea Original: Rubén Segal y Carlos Gianni; Coordinación General: Carlos Gianni, Rubén Segal, Juan Manuel Wolcoff. En el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543. Tel./ Informes: 5077-8077. Entrada $30.-





QUETE TOQUE TEQUE de Pablo Tagliani
Por M. Dietz

En unas vacaciones de verano un juego sombrío desata placeres inexplicables en dos chicos que se besan y succionan los cortes y la sangre que se han hecho con una navaja en sus cuerpos. Esto les provoca un goce adictivo.
Son adolescentes, ella lo seduce y a la vez lo rechaza irónicamente, se burla, lo mira y lo desafía, él habla entrecortado y baja la mirada, finalmente luego de un beso descubren el juego.
Intentarán compartir, cada uno a su manera, con sus amigos esta adrenalina que les ha generado la experiencia. El “quete toque teque” se vuelve irrefrenable, la necesidad de sentir el ardor de un corte y la adrenalina que genera ver la sangre correr, a tal punto que se vuelva refrescante y excitante que un otro succione las heridas. Pero no para todos este juego resulta divertido y en un banco de una plaza los distintos intereses y miradas de un mismo hecho entran en disputa.
El lenguaje coloquial y el humor que surge de la irrefrenable sexualidad juvenil hacen que lo dramático de la historia aminore su voltaje.
Una historia que sorprende y que evoca al placer desde un plano diferente.

FICJA TÉCNICA: Actores: Ezequiel Tronconi, Andrés Ciavapliz, Guadalupe Cuevas, Mora Giuliani. Vestuario, Escenografia y Luz: Romina Cariola. Supervisación Dramatúrgica: Marcelo Bertuccio. Asistencia de Dirección: Ignacio Santillana. Dramaturgia y Dirección: Pablo Tagliani. Prensa: Maria Sureda.
TEATRO GARGANTUA: Jueves 21hs. Jorge Newbery 3563. Reservas: 4555-5596. Entrada: $25- Est. Y Jub. $20.

UNA FAMILIA DENTRO DE LA NIEVE
Por Marilyn Botta


Un mundo dentro de una familia. Un mundo marcado por la ausencia paterna, y la espera de las mujeres. Un mundo mágico donde el dramatismo se combina con la ternura y el absurdo.
Una familia dentro de la nieve, está compuesta por la madre (Adriana Ferrer), cuatro hijas (Mar Cabrera, Lucrecia Gelardi, Vicky Massa y Carla Vidal) y Damián, el hijo varón (Gabriel Urbani). La madre trabaja de mucama en el hotel de la avenida; ella lee largas cartas que le recuerdan a su marido y trata de responder a las inquietudes de Damián, que es un chico con un coeficiente intelectual altísimo. Desde sus zancos, Damián mira desde arriba la realidad de su familia, a quien se dirige siempre a través de un megáfono. Nunca baja; no demuestra interés alguno por mezclarse con lo que sucede en su propia casa, pero sí una gran curiosidad por descubrir más sobre la vida.
Por su parte, las cuatro hijas actúan en forma coral y armónica; llegan incluso a convertirse en un único personaje. Hasta en sus vestuarios se evidencia la variación de un mismo modelo. Todas ellas expresan su desazón somatizando sufridos bronco espasmos y eccemas en la piel. Leen en ellos el futuro, como si fuera una bola de cristal que todas comparten y llevan tatuada en su piel.
La escena está dividida en tres partes. La izquierda está ocupada por la madre, sentada con sus recuerdos. La derecha, por el hijo parado en las alturas. En el medio está la ciudad de Leningrado, representada por una maqueta que las hijas realizaron con cajas de remedios que usan para curar las enfermedades de su piel. En la mini ciudad, representado por un muñeco “Kent”, vive el padre imaginario, aquel hombre del que tienen un vago recuerdo sus hijas y que ni siquiera conoce el hijo menor.
El quiebre se produce con la llegada del padre (Horacio Marassi), quien vuelve abatido y fracasado. Todos deben reconocerse después de los largos años de ausencia.
El cuarteto que conforman las chicas está muy bien logrado; sus actuaciones individuales forman un conjunto coreográfico orgánico. El momento cuando cada una menciona sus miedos y terminan entrelazándose las voces, agudizando el ritmo del relato, es excelente.
De la misma forma, es también de destacar la actuación del padre, que expresa esa emoción contenida de un pasado idealista y un presente incierto, todo en un lenguaje poco comprensible.
De la escenografía minimalista se destaca la maqueta de la ciudad de Leningrado, una obra de arte creada por Cecilia Zuvialde. Las luces acompañan en todo momento el clima de la obra.
El programa, impreso en blanco y negro, similar a un panfleto posee un fragmento de Henning Mankell que acompaña el sentido de la obra.
Una familia dentro de la nieve, está escrita por Guillermo Arengo y dirigida por Diego Brienza; es una obra breve pero que tiene un impacto suficiente como para generar una grata sorpresa en el espectador.

Ficha técnica
Una de las mucamas del hotel de la avenida: Adriana Ferrer.El hijo inteligente: Gabriel Urbani.Las chicas son distintas: Mar Cabrera, Lucrecia Gelardi, Vicky Massa y Carla Vidal.Tito: Horacio Marassi. El aparato de música funcional: Jesús Villegas.Escenografía y vestuario: Cecilia Zuvialde.Coreografías: Bárbara HangFotos: Jorge Marino.Prensa: Carolina AlfonsoDiseño gráfico: Bárbara Delfino.Diseño de luces: Mariano Arrigoni.Asistencia de dirección: Gonzalo Uva.Dirigida por: Diego Brienza.
Prensa: Carolina Alfonso

Viernes 23hs. Abasto social club. Humahuaca 3649
Reservas al 4862-7205
Entradas: $ 30 y $ 20 (descuentos a estudiantes y jubilados)






Octubre (un blanco en escena) de Luis Biasotto.







Por Nico Pose




Pensando en el título de esta obra trataba de imaginarme con qué me iría a encontrar en el escenario, qué clase de historia, qué género. Lo primero que venía a mi mente era una obra sobre la revolución rusa, basándome en el título del film del director ruso Sergei Eisenstein. También podía ser una historia de amor, hay muchas historias románticas que llevan por nombre un mes del año, una estación. Pero ninguna de mis premoniciones se cumplieron, y cuando entré a la sala todo comenzó con el principio. “En el principio era el comienzo”, era la frase que se proyectaba sobre una pequeña pantalla mientras tres mujeres acomodaban objetos, y se iban colocando sobre el escenario en una especie de posición fetal, al mismo tiempo que una música de película de ciencia ficción saturaba el ambiente con notas graves. Todo esto ocurría con extrema lentitud, cada una de ellas era cauta en sus movimientos, y la música continuaba con esa gravedad nerviosa. De repente, una de ellas, corta toda la ilusión del espectáculo y llama al director, a Luis Biassotto. Ellas le hacen preguntas, qué es lo que hay que corregir, si el tiempo está bien, si la voz no fue demasiado débil, etc, etc. Una vez que se solucionan los problemas, se va a repetir nuevamente lo que ya habíamos visto. Todo se repite otra vez exactamente igual a lo anterior, como si estuviéramos viviendo un extraño dejá vu. Entonces, volverá otra vez el director a escena, que además le hace preguntas al sonidista, que tose, estornuda, responde, como si no hubiera obra. Y de hecho no la hay. Todo lo que habíamos visto era una farsa. Porque la obra nunca va a comenzar, y mientras se suspende el tiempo narrativo sin saber qué es lo que puede pasar, suceden muchas otras cosas: como un guitarrista haciendo un solo sobre música grabada mientras las tres chicas bailan en corpiño, o luego, cuando las tres actrices son presentadas por el mismo director y dicen chistes, hacen muecas, son infantiles, y no saben qué hacen ahí paradas. También el mismo público comienza a participar de todo este sin sentido. Comienzan a aparecer cajas en las filas del teatro mientras el director ordena a alguien del público que está en esa fila que abra la caja y coloque el objeto en una mesa que se encuentra sobre el escenario. Cuando lo coloca, una voz de computadora totalmente estúpida-al estilo programa de Julián Weich, o cualquier programa de juegos- dice: “Pituto” o “Pelochita”(pelotita) o “Griii-Fo”.

El argumento es el blanco en escena, porque realmente no existe. Ni si quiera se trata de representar el ensayo de lo que podría llegar a comenzar, o el ensayo de una obra. No, todo gira dentro del sin sentido total. Y lo prueba un momento de la obra: cuando las actrices y el director están mirando la pantalla, donde nada comienza, y súbitamente, se corta la luz, y dos bailarines empiezan a bailar desaforadamente “Gloria”.

Octubre es nada y es todo. No pasa nada, pero también pasan muchas cosas: desde la música en vivo, las coreografías de las chicas que bailan libremente, hasta los monólogos del director. Pero ¿Él es el director? No sabemos, porque las chicas también quieren dirigir y tratan de imponer sus ideas constantemente. ¿Entonces…? Así es Octubre, una pregunta abierta, algo que nunca comienza, que si hubiera comenzado hubiera sido…, una obra que sólo genera confusión. Danza, monólogos, números musicales, cajas con objetos, bailarines, coreografías, frases sobre una pantalla, y hasta gente que opina desde la platea para saber a qué corriente teatral pertenece la obra. Todo eso junto arrojado al escenario es Octubre.


Ficha técnico artística


Idea: Luis Biasotto
Intérpretes: Luis Biasotto, Vicky Carzoglio, Diego Franco, Gabriela Gobbi, Noelia Leonzio, Florencia Vecino
Artistas invitados: Soledad Bayona, Diego Franco, Juan Onofri Barbato, Jimena Pérez Salerno
Músicos: Gabriel Almendros, Gabriel Magni
Vestuario: Flavia Gaitan, Ana Press
Diseño de luces: Marcelo Alvarez
Video: Pablo Ragoni
Música original: Fernando Tur
Diseño gráfico: Guillermo Gobbi
Asistencia de escenografía: Ariel Vaccaro
Asistencia técnica: Soledad Gutiérrez
Prensa: Claudia Mac Auliffe
Colaboración artística: Eugenia Estévez, Maqui Figueroa, Ana Garat
Coreografía: Luis Biasotto, Vicky Carzoglio, Diego Franco, Gabriela Gobbi, Noelia Leonzio, Florencia Vecino
Dirección: Luis Biasotto

4 únicas funciones
24 de septiembre, 1, 8 y 15 de octubre
Jueves 21 hs.
Teatro del Pueblo
Roque Sáenz Peña 943
Fonfo del Mar, del Circo del Aire

Un circo sin leones, pero con peces

Por Perez Artaso Ariana.


Esta vez el circo se sumerge y clava su inmaterial carpa en el fondo del mar. Para llegar a él, hay que encontrar el balneario Margarita Xirgu, hermoso si los hay.

Puede que los chistes y discusiones que mantengan los personajes sean rebuscados, pero los chicos se matan de risa, y contra eso no se podría decir nada. Lo cierto es que los más pequeños no despegan la mirada de Tenaza y Malala, especie de payasos que se pelean entre número y número circense.

Con una escenografía muy cuidada y atrayente, en el Fondo del mar no sólo hay algas y peces, sino también trapecistas y bailarines que flotan entre telas o desarticulan y disocian cada parte de su cuerpo.

Para todo aquel que disfrute de los números aéreos o no sepa qué hacer con sus niños un sábado o domingo por la tarde, Fondo del mar vino para refrescarlo y ofrecerle un pequeño recreo. Nade y sumérjase y verá lo que lo está esperando allá abajo.


Para ver más, entrar a www.circodelaire.com.ar


Cuándo: todos los fines de semana de octubre. Sábados 21 hs y domingos a las 20hs.

Dónde: Teatro Margarita Xirgu, Chacabuco 875.





Ficha Técnica


Actúan: Ezequiel Aguilera, María Laura Iommi, Jonatan Nastar, María del Aire, Cristian Sanfilipo, Natalia Bordesio.

Asistente General: Facundo Salazar.

Escenografía: Mónica Lopez Acevedo.

Fabricación de aparatos aéreos: Duilio Della Pittima.

Asistente de Producción: Mayra Reynoso.

Música Original: Ramiro Abrevaya, Electroacuáticos.

Idea, Dirección General y Puesta en Escena: María del Aire.










PASEOS EN BICICLETA


Por Marilyn Botta



Está comprobado científicamente que los domingos a la tarde se produce en mucha gente un estado de melancolía y tristeza. Ninguno de los espectadores que asistimos a Paseos en Bicicleta nos acordamos de eso. Si bien alguno que otro se secó una lágrima, éstas fueron todas producto de la risa.
Ya desde la puerta del teatro se podía escuchar una música alegre que nos animaba a entrar. Los Mahatma Dandys estaban a cargo de recibir al público con sus canciones; cada domingo lo hace un grupo diferente.
Buena música y sillas llenas de caramelos son parte del recibimiento que nos tenía preparado Paseos en Bicicleta. En off, una cómica discusión entre una madre y su hijo, nos hizo saber que la función, a cargo del grupo Mandolina (Mercedes Torre y Clara Maydana), estaba a punto de comenzar.
Se trata de un espectáculo lúdico donde toda la familia puede disfrutar. Una sucesión de escenas breves cuentan distintas historias que reflexionan con humor y sarcasmo sobre situaciones de la sociedad actual: una mujer que sufre una pena de amor y encuentra un extraño remedio a su dolor; dos maestras de otra época que luchan por educar y encaminar a los futuros adultos; dos amigas con gracioso acento centroamericano que planean una revolución desde la terraza de un conventillo; dos adolescentes de alta sociedad que hablan sobre la pobreza y la miseria mientras toman sol en una playa VIP. Éstas son algunas de las escenas que integran Paseos en bicicletas.
El dúo teatral Mandolina combina con gracia, actuación y música. Se trata de un espectáculo de humor y varieté que alegra la tarde del domingo.


Ficha Técnica:
Dramaturgia, Canciones e Intérpretes: Mandolina (Mercedes Torre y Clara Maydana)
Asistente en Escena: Vicky Baldomir
Diseño de Luces: Mariano Kevorkian

Dónde: Sala Mediterránea. Tucumán 3378.
Cuándo: Domingos 19 hs.
Entrada: $ 20 (Estudiantes y Jubilados $15)







Nicolás Guglielmetti
A tu salud


El peligro
estará
latente.

La fiebre
se te hará
una bola grande
como esta farsa.

Quedáte tranquila,
que seguirás muriendo
delante de tu cuadro
de vergüenza, pensando
en el honor de los marineros
que llegan a Ecuador a fundar
un bar, e invitan la copa de cada uno
de los descorazonados que la necesitan de verdad
y la sacan de mentirita por el rabillo de las vejigas.

Con la luz del Plata diciéndote
que en fin nada cambiará.

Todo es
un descenso.

Dificultoso
y constante.

Somos criaturas dejadas


a la mala del mar,
mientras los señores
de los tramayos
impulsan una oda
a los vientos del norte
que andan perdidos
por el golfo.




¿Cuál es?




Envases con pilas
y medallones
gastados de no pertenecer.


Cansados
de rozar cuellos
u oxidarlos, hasta
que algún desprevenido
de pronto tal vez nada:


pequeñas
y aceradas bolas
facilitando el andamiaje.


Pibes lanzados
a la aventura
de una calle empinada,
con las rodillas vírgenes.



¿Quién tiraba
de ese carrito
a tracción?


Desgastadas

y hemolíticas perlas
de naftalina, que bajan
de la cirrosis o la sífilis.


Cosas dejadas así.

Cosas
que van a ir
a parar a los caños,
como nosotros .


Como cada mañana
donde es tan tarde
que el día nos madruga.

Tenías los ojos del soldador.

Tenías la facilidad
de pasar del me al nos
sin musitar ni soltarnos la mano.

Deshacernos contra
el grueso de los revoques.
Desfondar nos.

Eso.

¿El sensual
abandono,
viste?


Como sentir
que te han
puesto
en venta.

Para decir
que era fácil
y no te diste
cuenta.


Tarde.
Noche.

Con el diario
del lunes,
es fácil.

Leer y releer

las necrológicas,
buscar un rubro
donde clasificar

la desilusión de pasado,

el domingo.

Eso.
Seguir,
traccionar
a latido.

Bomba y bomba.

Mazacotes de carne
dispuestos a empaquetar,
encerrarse en gimnasios
y habitáculos.

Llevar impuestos.
Pasear perros
del tamaño
de un puño.

Mirar minas
que tienen el afán
de meterse cosas
y sacar culos derechitos.

El octanaje
de la civilización,
descascarándose
entre los afiches.

El puesto
de panchos
de Tito, rodeado
de tocayos.

La parejita
despareja
chapando
frente al cartel
de la propaganda
de autos para narigones.

La derogación de la ley del embudo referida
en el lugar donde desaparecieron los pibes
que se juntaban a fumar y creían en las palabras
y murieron de espaldas sin poder decir nada.



¿Cómo llegamos a esto?
¿Cómo llegamos al principio
del chorro de la arcada,
cómo recomponemos
este vacío con el cual
fuimos envasados?


¿Esto era ?

El rey leyendo,

algunos se ríen de antemano
algunos presencian
algunos se ausentan
y dudan de su disponibilidad
en el siguiente cuarto intermedio.

Ese era el fin
que cantaba Charly.

El que copiaba Fito.

El que llevé hasta
las doscientas
de un paraje alejado.

No valés la pena.

No valés
toda esta alegría.

Que se me abarrota
en los nudillos
estallando sonrisas.


Ayer
bajaron
el comedor
de Don Aedo.

Somos demasiado poco
en medio de esta nada
que lo cubre todo
y se abandona.

Fijáte cómo le crece
el pelo a la nada,
las uñas.

Las lagañas del lector
ideal, que imaginaste
en babydoll, y una vez
que lo tenías ahí

falla.

Se cansó
de imaginarte
en la penumbra,

genio.

Se cansó
de dejarse traer
por el perdido
que amaina en la manga
y va por una Gancia

al bar religión para pensar
en cada una de las que podrían haber sido
de no haber tenido un mar o una botella o
esta puta ciudad de whiskys con soles fiacones
y señales latentes.

Acá tienen mis ojos.
Acá tienen mis poemas.
Allá esta tu sabana,

petrificándose en la corrosión
de dos que no se conocen ni conocerán jamás.

Por que así de nunca puede decirse esto.







Nací el 30 de Septiembre de 1981 en Bahía . Cursé Letras en la Uns.
DE 2007 a 2009 integré la beca Vox ruta 33 para jóvenes escritores .

En septiembre de 2008 cofundé el periódico ATICO ) del cual edito el suplemento cultural llamado nexo (www.nexodeluxe.blogspot.com)
A fines de 2008 participé del “Calendario Poético” de Hemisferio Derecho Ediciones
Actualizo los blogs múltiplos de yo 1, 2, 3,4 y 5( www.multiplosdeyo.blogspot.com , www.multiplosdeyo2.blogspot.com , www.multiplosdeyo3.blogspot.com ,www.multiplosdeyo4.blogspot.com , www.multiplosdeyo5.blogspot.com)

Bajo el seudónimo Toto Scurraby llevo adelante La adolescencia del bostezo (www.machoelqueleeesto.blogspot.com) que es la sala de ensayo para cada uno de mis textos.



El Aurora, Sociedad de Artistas en Tránsito por el Paraná

Por Marilyn Botta

El deseo de triunfar en la cartelera de la calle Corrientes une a un grupo de artistas del interior. Ellos se embarcan en EL AURORA, un buque carguero con escasas comodidades; todavía no saben que atravesar el Paraná será una verdadera odisea.

Para nuestros artistas, todo vale en pos de cumplir un sueño; formar parte de la época dorada del teatro argentino.
En el grupo encontramos a un famoso mentalista alemán, Joseph Dunninger (Nicolás Vilnitsky), que huye de los Estados Unidos acompañado de su ayudante, Lilí Thompson (Pilar Murano). Entre ambos hay química, pero eso no bastará para mantener unida a la pareja. Luego de una pelea, y para sobreponerse de su desamor, Lilí terminará incursionando en la actuación siguiendo los pasos de una gran actriz tucumana, la viuda Mabel Valdez (Belén Amada), quien también forma parte de la inusual tripulación. Otro de los viajeros es Roberto Peralta (Andrés Granier), un cantor de tangos cuya principal motivación para sus letras es el episodio de su vida en el que su mujer lo abandonó y se llevó a su hijo. En su travesía, él conocerá a Mara (Paula Liuzzo) y a Mónica (Micaela Fariña), dos cantantes raras y misteriosas. Por su parte, Jimmy (Ignacio Luís D’Olivo) es otro de los que va rumbo a Buenos Aires en el Aurora; es un muchacho que está bajo la tutela del coordinador del grupo, Sandy (Fabio Tiberi), quien además es su maestro de poesía. A su vez, a lo largo de todo el viaje, Sandy tendrá que esquivar a Ladislao Maciel (Marcelo Lazarte), el capitán del barco; es un hombre de campo, de pocas palabras y sin vueltas.
Quien se suba a bordo de EL AURORA va a vivir una experiencia entretenida y particular. Se trata de un viaje por algunos de los diversos espectáculos que hicieron furor durante la primera mitad del siglo XX en el Río de la Plata. Entre las presentaciones, disfrutaremos con la interpretación dramática de la pieza “Los muertos” (del dramaturgo Florencio Sánchez) por Mabel Valdez, secundada por su nueva partener y aprendiz, Lilí. El viajero también escuchará “Gracioso desparpajo”, interpretado por su autor, Roberto Peralta, quien a su vez tendrá el acompañamiento de la melodiosa voz de Mónica, joven flor de nuestra música mesopotámica. Tampoco faltarán la poesía o el misterio: presenciaremos un recitado poético a cargo de Jimmy y el show del mentalista con su acto consagratorio: La Medusa Viviente.
En su intento por llegar a Buenos Aires, este grupo de artistas soportará una marcha lenta y cargada de dificultades; las pasiones se cruzarán más de una vez y las relaciones se volverán intensas. Con tal de no arruinar su sueño de triunfar en el mundo del espectáculo, el grupo será capaz de todo; incluso de ocultar un crimen.
El público comparte con los artistas la escena principal, así como también los momentos más íntimos de cada uno de los personajes en sus camarotes. La nave está representada a través de una escenografía con dejos minimalistas; su mayor virtud es la de mantener un espacio limpio y amplio para los intérpretes, al tiempo que con pocas e inteligentes pinceladas nos sitúa dentro del barco.
La música en vivo acompaña la obra y crea distintos climas; representa los momentos del día y los movimientos del barco. Debemos resaltar que son los mismos actores quienes tocan los diversos instrumentos. La voz de Mónica (Micaela Fariña) en el inicio de la obra y su participación junto al cantante de tangos es una delicia para disfrutar. Con humor y dramatismo, la representación de los personajes es original; son interpretaciones destacables.
EL AURORA es una verdadera evocación a una época dorada del teatro argentino; entonces, diversas compañías estrenaron gran variedad de obras y divirtieron a generaciones. Grandes dramaturgos se destacaron; entre ellos estuvieron Gregorio de Laferrere, Roberto J. Payró y Florencio Sanchez. En un emotivo homenaje a esos tiempos, la obra culmina con un fin de fiesta y la esperanza de todos por alcanzar la fama.

Ficha Técnica:
Interpretes: Belén Fernández Cordón, Ignacio Luis DOlivo; Micaela Fariña, Andrés Granier, Marcelo Lazarte, Paula Lliuzzo, Pilar Murano, Fabio Tiberi, Nicolás Vilnitzky; Diseño y Realización de Escenografía: Duillo Della Pittima, Vestuario: Osvaldo Pettinari; Música Original: Osvaldo Aguilar; Diseño de Luces: Sergio DAngelo; Dirección y Puesta en Escena: Sergio DAngelo; Producción: Los Valijeros Compañía Teatral. Prensa: Silvina Pizarro.

Dónde: Centro Cultural Ernesto Sábato, Uriburu 763.
Cuándo: Sábados 23 hs.
Entrada: $25. Tel. / Reservas: 4374-4448 int. 6404




URDINARRAIN







Por Marilyn Botta


En la vieja casa de sus padres fallecidos se encuentran cinco hermanas que tienen en común un duelo no resuelto por la pérdida de su madre. La casa está en URDINARRAIN, un pueblo situado en la provincia de Entre Ríos; aquélla será testigo de los encuentros y desencuentros entre estas mujeres, quienes se juntan con el fin de resolver el destino de las pertenencias de su madre y preparar la casa para una “futura” venta.
Ramona, la soltera (Maruja Bustamante), es la única que se ha quedado a vivir allí, cuidando a la madre hasta el final; Cati (Adriana Pregliasco) tiene ataques de sonambulismo que la llevan a hacer cosas extrañas; Nilda (Mayra Homar) es la que se quiere guardar todas las cosas de su madre; Amabelia (María Urtubey), tiene un matrimonio poco feliz y unos hijos que no la tienen en cuenta; la mayor, Silvia (Liliana Weimer), es la que más está dispuesta a ponerle punto final al asunto y deshacerse de todos los recuerdos.
Los rituales cotidianos de esa casa, los diálogos entre las hermanas, la clasificación de fotos y todas las acciones son compartidas entre las cinco mujeres. No faltan los reproches mezclados con los buenos recuerdos, así como el espíritu de la madre, que está presente en todo momento. Cada personaje enriquece con sus características el conjunto de la obra, reflejando la realidad de la vida en el interior.
La llegada de Lisandro (Andrés Passeri), hijo de una de las hermanas que vive en el campo, acelera el desenlace hacia un final inevitable. Esta figura masculina, casi desconocida para las menores de la familia, trae noticias que no resultan gratas para muchas de ellas. El “sobri”, como lo llaman, ayuda a las hermanas a darse cuenta de que tanto la que no quiere desprenderse de ningún recuerdo (incluido un alfajor en mal estado que encontró en un bolsillo del saco de su madre) como la que quiere regalar y vender todo lo más rápido posible, ambas sufren del mismo dolor: las dos deben terminar de hacer su duelo.
Escrita y dirigida por Hernán Morán, URDINARRAIN cuenta con todos los condimentos de las internas familiares.
En lo personal, realmente me identifiqué con los personajes de la obra; tal vez sea porque mis orígenes están en el interior, tal como los de ellos. Desde su forma de hablar hasta sus acciones y actitudes, me hicieron sentir como cada vez que vuelvo a la casa paterna a reencontrarme con los recuerdos y con los asuntos familiares, pero también a cerrar algún que otro duelo, de esos que vamos dejando de lado y suelen quedar pendientes.

Dramaturgia y dirección: Hernán Morán
Con:
LILIANA WEIMER-MARUJA BUSTAMANTE-MAYRA HOMAR
ADRIANA PREGLIASCO-ANDRES PASSERI-MARIA URTUBEY
NADIA SZACHNIUK -PILAR ABENTIN
Asistencia artística y colaboración dramatúrgica: Ezequiel Matzkin
Música original: Nadia Szachniuk
Iluminación y realización escenográfica: Javier Casielles
Vestuario: Valeria Casielles
Ilustraciones: Tulio Gómez Álzaga
Prensa y difusión: Carolina Alfonso
Producción ejecutiva: Valeria Casielles

TEATRO LA CARBONERA
Balcarce 998
Reservas a 4362-2651
SABADOS 21 hs
Entradas: $30 y $20 (estudiantes y jubilados)

Zombie Walk
Por José Binetti


Zombi.
(Voz, de or. africano occid.).
1. m. Persona que se supone muerta y que ha sido reanimada por arte de brujería, con el fin de dominar su voluntad.
2. adj. Atontado, que se comporta como un autómata.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

El domingo 4 de octubre de 2009 se llevó a cabo la tercer “ZOMBIE WALK” en Capital Federal. Las calles de Retiro se hundieron en las mismísima entrañas del subgénero Zombi. Entrañas que el domingo estaban por fuera del cuerpo, manchando de sangre cuasi plástica las veredas.
El subgénero Zombi (dentro del genero Terror) es un subgénero donde los seres humanos son la amenaza. Donde los seres humanos, afectados por algún tipo de enfermedad o toxico, se convierten en autómatas asesinos. Donde el último instinto que preserva la humanidad, es agolparse en un Shopping mall (como el genial George Romero nos muestra en “Dawn of the dead”). Que tiene un transfondo social con el que podemos identificarnos, aquel individuo que intenta sobrevivir en una sociedad infectada por estos seres que intentan devorarnos el cerebro.
Por lo que no es raro que algunos directores usen este género para poder dar un mensaje a su público. Dentro de las películas de zombis podemos encontrar desde soldados iraquíes, que vuelven de la muerte a votar en contra de la reelección de Bush (Una de las menos conocidas películas de Joe Dante) hasta una revisión sobre el manejo de la información pública en la actualidad (“Diary of the Dead” de George Romero)
Entre la multitud de gentes sin mandíbulas y cráneos abiertos, pude divisar a una especie de Rey, un muerto organizador. Este Rey Zombie, ante mi pregunta de que era todo esto, con palabras bastante más allá de toda posibilidad expresiva de un zombie, me dijo:

“Nos reunimos por tercer año consecutivo los zombis en Buenos Aires. Para juntarnos, para crear contenidos. Para dar un mensaje, para concientizar que todos somos zombies. Nada más que hoy se nos nota. Los días de semanas pasamos desapercibidos. Reflexionar sobre la forma de vida en que nos sometemos en las grandes ciudades.
Es por eso que se invita a realizadores, fotógrafos, artistas plásticos, maquilladores, a que vengan a hacer lo que mejor saben.
El material que se hace hoy va a participar en el Zombi Festival, dentro del Festival Buenos Aires Rojo Sangre”
Su nombre, Reinaldo Rataplin.

A las cuatro de la tarde la marcha comenzó. Un grupo ahora, de trecientas personas, comenzó a caminar por la calle florida. Los alegres extranjeros y paseantes se sorprendían de las imágenes de muerte que paseaban a su alrededor. Niños con la cara bañada de sangre sonriendo y haciéndose chistes. Mujeres sin brazos gritando, por una comprensible razón, Mac muerte mientras pasaban por un local de comida rápida. O jóvenes, que carecían de todo tipo de piel sobre sus rostros en carne viva, sacándose fotografías frente a la iglesia universal de dios.
Quince minutos después la congregación de no muertos estaba en el obelisco. Alzando una imagen de Michael Jackson, rindiéndole homenaje al primer y único zombie (esta de más aclarar que la mayoría conocía “White Zombie” Victor Halperin).
Finalmente a las cinco de la tarde, ya siendo casi cuatrocientos Zombis en el obelisco, la marcha se termino. Comenzaron a irse la mayoría del lugar. Dejando no solo manchas de sangre en la vereda, sino también un gran cartel publicitario que nos incita a sentir “la música en la carne” a ser un poquito más zombi.

Algunas películas que debemos ver en caso de morirnos y regresar formando parte de ese ejército de muertos vivos que piden a gritos limpios CEREBROSSSSSS:

White Zombie (1932) Victor Halperin
I Walked with a Zombie (1943) Jacques Tourneur
Noche de los muertos vivientes (1968) George A Romero
El amanecer de los muertos. (1978) George A Romero
Re-Animator (1985) Stuart Gordon
Evil Dead II (1987) Sam Raimi
Pet Sematary (1989) Mary Lambert
Ejército de la Oscuridad. (1992) Sam Raimi
Braindead (1992) Peter Jackson
Plaga Zombie (1997) Pablo Parés, Hernán Sáez
28 Días después. (2002) Danny Boyle
Shaun of the Dead (2004) Edgar Wright

Contactos:
Buenos Aires Rojo Sangre:
http://rojosangre.quintadimension.com/

Zombie Walk:
http://www.mundozombie.com.ar/






TEN PIEDAD DE MÍ de Bea Odoriz
Por: Clarisa Anabel Pozzi

“La necesidad de una fe para escapar de la nada”

Leonor Manso e Ingrid Pelicori comparten dos obras en el espacio del CCC, una es “Antígona”, de Alberto Muñoz, la otra “Ten piedad de mí” de Bea Odoriz.
Esta última circula por el quehacer cotidiano pero alejado de lo espiritual. El escenario se inunda con la música de Bach que nos envuelve en un aura de religiosidad que se emparenta con la muerte. La posibilidad de creer en algo se torna manifiesta en este grupo de seres que comparten una reunión familiar.
La mayor de los congregados festeja su cumpleaños, Manso la agasaja con un puchero y Pelicori la homenajea al ritmo de distintas danzas, con su voz y con una postura ingenua, casi infantil.
Estas dos mujeres rememoran su vida en el campo, la tranquilidad de ese ambiente, la simpleza de aquellas cosas; ahora, a cargo de la anciana, temen ser desalojadas por el hijo de ella que viene a buscarla y decidido a vender la casa.
Las canciones alemanas cubren la falta de fe de estos seres que transitan la vida sin un sentido claro de lo que quieren; la melodía se presenta como la esperanza de confiar en algo que está más allá de su entendimiento.
Mientras tanto todo es pasatista, se entregan al sexo y la bebida, intentando cubrir así momentos de extrema soledad donde reina el sinsentido y la carencia de un camino por seguir.
Lo que importa es no pensar, no reflexionar, vivir el momento, sin necesidad de comprometerse con nada, sin la posibilidad de planificar nada porque la existencia es ese recorte de tiempo.
La muerte está presente a cada momento, la anciana puede dejar de existir en cualquier momento pero ellos también, ninguno tiene la vida comprada e intentan llenar el silencio con sus risas, su canto, su danza.
No quieren generar espacios para ese mutismo que implica la nada, por eso todo es algarabía y descontrol, no hay alimento espiritual, no lo precisan, porque repreguntarse sería saber de lo vacío de sus vidas y hay que soportar ese peso.
Entonces comen, beben, se besan, se manosean, se excitan, se ríen, gritan, bailan, cantan y se maltratan. Asumen actitudes instintivas; acá no hay sentimientos en juego, todo es pura exaltación.
El deseo sobrevuela la obra no como goce sino como vía para escapar de la muerte, la atracción entre ellos es el auxilio que encuentran cuando parece que ya no queda nada por hacer.

La obra recorre los caminos del dolor, del padecimiento propio y del de su semejante, que no es su prójimo, apenas un desconocido al que no se tiene ninguna intención de conocer; estos seres son casi anónimos los unos para los otros, ni siquiera cada uno de ellos sabe quién es.
Estas personalidades desencajadas, sin mundo propio, cubren toda la escena, la incapacidad por preguntarse lo que realmente son los lleva a caer en una vorágine donde prima la angustia y el desconcierto donde la melodía de Bach que aparecería como salvadora se ve sumergida a lo más bajo, acallada, para pronto desaparecer.

FICHA TÉCNICA: “Ten piedad de mí”, de Bea Odoriz. C.C. de la Coop., Corrientes 1543. Sábados a las 23 hs. Localidades: $ 40.


Las asesinas de Gardel de Antonia de Michelis y Lucía Laragione

por Gisela Ayram


Ni Bernardo, Marcelo y Horacio, que vieron el fantasma del Rey Hamlet,  se hubieran imaginado que la historia pudiera repetirse. “Hay un fantasma en el pueblo” dice el tonto de El Tábano. Y nadie le cree. Es el espectro de Amor. Amor ha muerto y manda a matar a un cantor, haciéndolo inmortal.

 Las asesinas de Gardel, cuenta la historia de las hermanas Idónea y Perpetua Margarit, quienes se inscriben en un concurso de tango. Los ganadores  fallecen, por lo que las dos hermanas costureras se harán acreedoras del primer premio: irse de gira -nada más ni nada menos-  que con Gardel.

 La historia del Boca-River del tango de los años  ‘30 pone a estas dos hermanas en la vereda de enfrente del Morocho del Abasto, pues ellas son Fanáticas del Caballero Cantor: Ignacio Corsini, idolatrado,  y amado a la par del Zorzal Criollo. Y sucede que el fantasma del Sr. Amor, también fanático de Corsini, encomendará a las hermanas la prematura muerte de Carlitos.

 Un gran manejo de los pequeños recursos de utilería y de las proyecciones que acompañan la obra introducen al espectador en los distintos lugares que atravesarán estos dos personajes durante su travesía, donde se enamorarán y desenamoraran, seducirán y odiarán hasta la muerte.

  Se destacan las actuaciones en  esta comedia, llevada a las tablas por la Compañía Knuck y bajo la dirección de Diego Cosin, que instala reflexiones profundas sobre el cholulismo y el nacimiento de los mitos, con un marco de fuerte humor negro.

 

Ficha técnico artística

Autoría: Antonia De Michelis, Lucía Laragione

Actúan: Victoria Ahualli, Hernán Calzon, Carlos Casabal, Roberto Cox, Antonia De Michelis, Emiliano Diaz, Federico Falasco, Pablo Gasparri, Pablo Gustavo Izurieta, Maximiliano Dax, Nadina Marquisio, Laura Martínez Duque, Dolores Ortiz de Rosas, Javier Schonholz, Carmen Stigliano

Iluminación: Santiago González Urrutia

Diseño de vestuario: Antonia De Michelis

Realización de escenografía: Emiliano Diaz, Federico Falasco, Pablo Gasparri, Álvaro López

Realización de vestuario: Malvina Aranda Bijou

Sonido: Santiago González Urrutia

Fotografía: Humberto Costa

Diseño gráfico: Humberto Costa

Diseño de imagen: Nadina Marquisio, Laura Martínez Duque, Matías Pérez

Entrenamiento en danza: Dafne Jourdan

Asistente de producción: Sergio Escobar

Asistencia de dirección: Astrid Casarella Bourlot

Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin

Dirección: Diego Cosin

Teatro PAYRÓ

San Martin 766 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

Teléfonos: 4312-5922

Entrada: $ 30,00 y $ 15,00 - Sábado - 21:00 hs - Hasta el 12/12/2009

 






Estreno Bypass








Improcrash!

Con el eje en el humor
Por Perez Artaso Ariana.

Sorprende ver y escuchar lo que estos cuatro actores-improvisadores pueden crear sobre el escenario, atrapando al vuelo un par de frases o alguna que otra palabra.
Rodrigo Bello, Luciano Barreda, Charo Lopez y Paula Farías hacen gala de su destreza imaginativa todos los sábados, promediando la media noche, en aquel coqueto Palermo al que todos comenzamos a tildar de Hollywood.
El grupo Improcrash! fue creado en el 2005 y hoy ofrece un espectáculo donde el público propone y los actores disponen. La mecánica es la siguiente: luego de entrar al Velma Café, cada espectador toma lugar en su respectiva mesa previamente asignada. Allí, si se tiene algo de plata encima, se compra y se disfruta de un trago, un pedacito de torta, una cerveza, un café,u otro ingerible típico de un bar. Allí también se encuentran dispuestas unas tarjetas tipo postal, con la particularidad de que en ellas se pueden leer distintos estilos como: doblaje, ópera, rima, Almodóvar, policial, cámara lenta, comedia argentina y muchos más.

Dentro de la sala están apostadas dos cámaras. Llegado el momento, dichos aparatos buscan cada uno a su presa: la primer persona cazada y proyectada en la pantalla del escenario, es la encargada de elegir alguno de los estilos señalados en las tarjetitas. La segunda, deberá proponer un título para una posible historia.
En un lapso no mayor a los 15 segundos y sin contacto entre los actores más que la mirada, las palabras se transforman en historias y comienza así la improvisación: historias cortas, ágiles y graciosas la mayoría de las veces, que no duran menos de dos minutos, ni más de cinco. Se trazan caminos inesperados y, de pronto, uno puede estar en la Edad Media o en algún país del este europeo.
Como ellos mismos explican: “Un ítem fundamental del show es que no se dispone de utilería, escenografía, música ni vestuario; por lo tanto cualquiera de estos deberá ser representado por los actores”.
Por más que se agudice la mirada y se busque dónde está el truco, lo cierto es que no lo hay. Estas cuatro personas cuentan con un talento envidiable para cualquier escritor, periodista o guionista: poder crear historias al instante. Estas fluyen rápido, divierten y hacen reír, aunque más no sea por contagio.

Imperdibles las marionetas y el film europeo con traducción simultánea.

Con una propuesta multimedia, en la que se combinan sonidos, efectos virtuales e imágenes cinematográficas, Improcrash! es una muestra clara de que el arte no tiene límites y, por sobre todas las cosas, no necesita lineamientos rígidos, sino amor por lo que se hace.

Dónde: Velma Café. Gorriti 5520. Palermo Hollywood.
Cuándo: Sábados, 00.30 hs.
Cuánto: 50$



Porque todo sucedió en el baño de Lautaro Perotti





Por Jimena Repetto

Ciertas variaciones de la adolescencia resisten cuando la necesidad de tomar decisiones estalla. La adultez, de algún modo, es la conciencia del fin de algunos juegos, aunque no todos ni los más crueles. Porque todo sucedió en el baño de Lautaro Perotti toma cuatro personajes. Tres de ellos parecieran estancados en el tiempo, en un baño en el que algo, que fuga y se dilata, sucedió hace diez años cuando asistían al colegio secundario.
Lo que no se indica ni se presenta, arremete con la crudeza de lo que les queda: una maraña de sentimientos difusos que se condensa con crudeza, como una deuda en el tiempo, una deuda quizás nunca saldada.
Porque todo sucedió en el baño tal vez indique que, en el presente, ya nada ha de ser, al menos no como ellos lo recuerdan. Y, por más reencuentro que planifiquen, la certeza asegura que el tiempo se ha llevado parte de lo que eran, de lo que amaban, de lo que sentían. Queda la angustia, el dolor y una forma ambigua de entender el placer.





Dramaturgia: Lautaro Perotti
Actúan: Alejandra Carpineti, Andrés Ciavaglia, Juan Ruy Cosin, Francisca Ure
Escenografía: Sol Soto
Iluminación: Omar Possemato
Asistencia de dirección: Mariana Mazover
Prensa: Walter Duche, Alejandro Zárate
Producción ejecutiva: Javier Madou, Maxime Seugé, Jonathan Zak
Dirección: Lautaro Perotti

Web: http://www.timbre4.com


TIMBRE 4
Av. Boedo 640 - timbre 4 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4932-4395
Web: http://www.timbre4.com
Entrada: $ 20,00 - Viernes - 21:30 hs y 22:45 hs








Mi propia playa de Agostina López
Por Ignacio Santillana






En la época de las relaciones virtuales, en la que estamos unidos, conectados, todos somos amigos, nos sacamos fotos y nos mostramos; ella también lo hace. Le habla a una cámara de video esperando, tal vez, encontrar algo que no tiene, intentando completarse o, simplemente, responderse las preguntas sobre el amor que cualquier chica de veinte años puede tener. Ella nos muestra que las relaciones dentro de las nuevas redes sociales son tan frágiles como la unión de dos fósforos por el extremo de la llama. ¿Quién no hizo esta prueba cuando era chico y se quedó mirando cómo esos dos pedazos de madera de golpe eran uno? El que lo hizo sabe que es algo fácil, algo así como una conexión instantánea. ¿Pero qué pasa cuando no se unen? Agostina López nos cuenta, en Mi propia playa, que nosotros somos los fósforos que no se pueden unir, ni más ni menos que nosotros, por más que tengamos facebook, blog, fotolog o lo que sea; y que flotamos como tablas de surf en el inmenso mar y cada tanto nos chocamos, pero la mayor parte del tiempo estamos aislados sin entendernos.
Ella es joven, está perdida como cualquier adolescente del mundo, y “lo bueno es que alguien te puede encontrar”. Le habla a una cámara obsesivamente, se muestra, juega. Intenta reconstruir una relación pasada, un verano en la playa: las primeras vacaciones en pareja. Enumera fotos, las construye en nuestras cabezas. Intenta, por sobre todo, volver a sentir algo que ya no siente. En esa necesidad se va la obra, en esa angustia desesperante de la cual es difícil salir y que cuando se sale uno se siente algo así como adulto, o por lo menos un poco, tiene sobre sus espaldas lo que se llama experiencia: eso que no se compra en ninguna parte y que muchas veces no sirve para nada.
Mi propia playa es un monólogo que se sostiene con una inquieta actuación y un texto que dialoga con lo más moderno de nuestro tiempo desde algo tan antiguo como lo son las relaciones amorosas.



Ficha

Actriz: Denise Groesman
Colaboración artística: Paula Grinszpan, Iair Said
Vestuario: Sofia Berakha
Foto y diseño gráfico: Sofia Berakha
Escenografía: Mariana Tirantte
Dramaturgia y Dirección: Agostina López

Teatro: Elefante, Club de Teatro, Soler 3964
Funciones: Viernes 21.15 hrs
Entradas: $25 y con desc. $15
Para reservas: 4432-4623 - mipropiaplaya@gmail.com
Más información: www.mipropiaplaya.blogspot.com