Jimena Repetto
Camiones

En la estación
son pocos los que evitan
saludar con movimientos de ahogado
a los que se van.

Los que se quedan siempre,
un recuerdo presente
irrita
previo a la distancia.

Inevitable
hoy me acordé
de todos los que me abrazaron
cada vez que me fui
sin explicaciones
me fui.


Ayer cuando llegaste
de entrerrutas
a irrumpir el pueblo mientras yo
planificaba el escape
me di cuenta:

me dejaste ir para esperarme
o que te espere.

Viniste para irte
como un conductor de camión
rojo y solemne
bloquea todas las rutas
a quienes desean esquivarlo.

Así los astronautas sientan banderas
en desiertos sin dueños
espacios imaginarios
y anárquicos.












"(De mí)" de Juan Coulasso
por Mariana Levy


“(De mí)” es una rareza en la escena porteña. Mientras en teatros más céntricos se reproducen las obras llenas de palabras con aparente hondura pero que no tienen nada que decir, en el final de la avenida Córdoba hay unas escaleras, arriba hay un teatro, y en ese teatro los domingos dan una obra simple, sensible y muy poco pretenciosa.

Podría decir que “(De mí)” es una obra sobre las ciudades, podría decir que es una obra sobre la vida en las ciudades, podría decir que es una obra sobre la soledad, sobre la incomunicación, sobre lo que no tiene remedio, sobre lo irremediable, sobre la angustia existencial, pero eso es sólo lo que yo podría decir. Podría contar todas las imágenes que la obra me despertó, las cosas que me hizo pensar, los viajes a los que me invitó durante la hora que estuve en el teatro y después en la semana, pero eso ya sería hablar de mí. Todas esas imágenes están y no están en la obra, podría decir que la obra las permite, las alienta, porque si hay algo que “(De mi)” sí es, es una obra generosa. Generosa con el espectador y con el teatro.

Seis actores. Seis personajes. Seis cuerpos habitando un espacio escénico. Podría intentar reponer la vida de cada uno de ellos y sin embargo ninguno dijo más de dos frases a lo largo de la obra. Y lo que dijeron realmente no tiene importancia. Personajes que se cruzan, se amontonan, se chocan, se buscan, se persiguen, se traicionan en un asiento de subte, se roban, se alían momentaneamente en contra de otro. Viajan en ascensor, esperan en un semáforo, vuelven a sus casas. Y están solos. Asistimos a sus pequeños rituales. Momentos privados que son a la vez tiernos y patéticos, iluminadores y misteriosos, pero nunca crípticos. “(De mí)” consigue eso que tantas otras obras ni siquiera se proponen , ser un espectáculo sin palabras pero con texto, con música pero sin baile, con  momentos coreografiados pero espontáneos. Podría decir que es un espectáculo de danza teatro, pero mucho más narrativo que la mayoría del teatro de texto moderno.

“(De mí)” consigue contarnos historias. Historias diferentes para cada espectador. Historias abstractas y a la vez muy concretas, historias que también incluían la vez que yo estaba acá, sentada frente a la computadora, sola con mi casa y mi gata, comiendo sopa de noodles comprada en farmacity, escuchando jazz y escribiendo esta reseña.

Ficha técnico artística

IdeaJuan CoulassoDaniela Cuculiansky
DramaturgiaJuan CoulassoDaniela Cuculiansky
IntérpretesSergio CalvoEugenio DavideGabriela FiorentiniLaura LebedinskyZaida Rico,Laura Tugentman
Diseño de vestuarioBetanha Almendra
Diseño de lucesMariano Arrigoni
Realización escenográficaAugusto LatorracaDiego Manso
Realización de vestuarioBetanha Almendra
VideoAkira Patiño
Música originalMatías CoulassoLucas Kohan
FotografíaAkira Patiño
Diseño gráficoSergio Calvo
Asistencia de iluminaciónGuillermo Dramisino
Asistencia de direcciónAlejandra Cabrera
Producción ejecutivaGabriel Bitterman
CoreografíaJuan CoulassoDaniela Cuculiansky
DirecciónJuan Coulasso
Dirección generalDaniela Cuculiansky

CASTORERA, BAR Y DIQUE CULTURAL
Córdoba 6237 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4555-4199
Web: http://www.castorera.com
Entrada: $ 20,00 y $ 15,00 - Domingo - 20:00 hs - Hasta el 30/08/2009 





Lame Vulva, una obra de Martín Marcou

por Nico Pose

Lame vulva, lleva como subtítulo ¨ ejercicio de poder ¨, y eso es lo que pone en práctica en escena. Desde el principio, nos encontramos con Horacio y Luz, una pareja joven que está conviviendo desde hace un año en un humilde departamento. Se pelean todo el tiempo, ella tiene una consciencia de la psicología que Horacio, dentro de sus estrechos límites de simpleza, nunca llega a comprender. Qué es lo que quiere cada uno? Vivir tranquilos, quieren vivir tranquilos, y tratan de intentarlo. Pero esa aparente tranquilidad que buscan se resquebraja aún más cuando aparece en escena la madre de Horacio: Beatriz. Allí comienzan los enfrentamientos entre la madre de Horacio y Luz. Dos mujeres que no quieren ceder nada. Las peleas van a ser cada vez más fuertes, a medida que el espiral de violencia crezca, y la obra comience a jugar con la crueldad y la crudeza de lo que no se cuenta, exhibiendo, al final, uno de los más viejos tabúes.


Así Horacio asiste inmóvil como un perro a las escenas más violentas. Y Horacio se marea, no sabe a quién defender. Ellas se atacan gratuitamente: desde los ataques de Luz a la madre de su novio porque ella es totalmente posesiva con Horacio, hasta las críticas de su suegra al echarle en cara que Horacio parece un animal junto a ella, y no un hombre. Horacio es un personaje que brilla por su ausencia, pero la gestualidad de inercia en sus ojos, en sus poses de petrificado, en su pasividad desconcertante, más cerca de ser una marioneta que de entrar en la pugna entre ambas mujeres, se comprende al ver lo que es su madre. Reproduce junto a su pareja todo lo que le ha inculcado su madre, y de este modo, es el dominado que le gusta el lugar que ocupa, y que por comodidad y pereza prefiere ese lugar para que se peleen por él, y lo quieran de ese modo. El varón víctima perfecto como para que dos mujeres disputen ya no tanto por él, sino para poner a prueba su capacidad de dominación. Y así, descubrir quién puede dominar a quién en un juego perverso. Pero esa disputa por la manipulación excede todos los límites, sobretodo cuando comprobamos que la madre de Horacio no lo quiere exactamente como a un hijo. Allí hay algo más. Y Beatriz, la suegra de Luz, no es cualquier mujer. Es la suegra que busca siempre el punto débil de au nuera, la que trata de herir y someter a través de la humillación. Luz en cambio, será la que siempre termine poniéndose nerviosa, comience las discusiones, y dé la imagen de mujer violenta que la madre pretende para que Horacio vea cómo su novia se violenta con ella. Pero Horacio sólo se limita a hacer lo que las mujeres le piden. Así Horacio está como un decorado mientras la obra transcurre a través de los enfrentamientos de las dos mujeres.

La obra tiene un gran acierto, y es que delinea a la perfección el rol que juega cada personaje en la historia. Porque si Horacio es un decorado, o asume el papel de la pasividad, porque le es más cómodo-además de que obedezca al molde que le ha impuesto su madre- que ellas dos peleen por él y al mismo tiempo nunca atisbe a intervenir, ni a jugarse por ninguna de las dos; su madre, es la mujer que se esconde en una coraza de seguridad frente a su nuera, que exhibe todos sus problemas sin pudor, dejándole a la otra todos los flancos libres para que pueda disparar a gusto sobre su cuerpo, acrecentando cada vez más las heridas.

Sin embargo, la obra no tiene sólo el tono de una comedia dramática, porque los diálogos además de tener una gran naturalidad, juegan mucho con el lunfardo, y con palabras soeces, que le dan un tono grotesco, bajo, como si el lenguaje bajara a la misma situación pueril que presenta la obra: dominar por dominar. No es sólo una comedia dramática, porque de a poco, a medida que las mujeres dejan de simular el odio que se tienen, se adivina una tensión extraña entre Horacio y su madre, además de lo que el espectador va sabiendo a medida que Luz le echa en cara a Horacio costumbres demasiado singulares que él tiene con su madre, como ir a hablar secretamente con ella algunas noches, sin que ella lo sepa. La tensión extraña que existe con su madre, introduce el elemento edípico, y representándolo crudamente en el momento en que Horacio y su madre se acercan lentamente para consumar un beso de amantes. Luz, se apaga totalmente cuando se entera de que su suegra espera un hijo de su hijo. Es ahí que se rompe el tono grotesco, y surge lo bizarro. Es una cuestión de gusto lo que sucede al final de la obra, pero lo bizarro se introduce con naturalidad, porque sucede lo que estaba en la imaginación de los espectadores sin que éstos se animaran a confirmarlo. Ése sería un poco el mecanismo de dominación total al que llega la madre de Horacio, descartando de la pelea a Luz, que se desvanece en soledad, recostada sobre un sillón, y con un revólver acompañándola.

Pese a que la escenografía es sencilla, es perfecta para que sobresalgan las actuaciones, y se acentúen los diálogos, que mueven y le dan originalidad a gran parte de la obra, a través del gran repertorio de palabras hirientes que se disparan ambas mujeres.

Lame vulva además de ofrecernos grandes actuaciones, explora a través del drama y el humor corrosivo la dificultad y la crueldad que presentan los vínculos familiares, poniendo en escena de forma cruda lo que siempre se sugiere y nunca se muestra, escenificando uno de los grandes tabúes sin pudor y con naturalidad. De esta manera, el título de la obra, puede caracterizar tanto al varón víctima como ser una frase imperativa pronunciada por cualquiera de las dos mujeres.



Ficha técnico artística

Dramaturgia: Martín Marcou
Actuan: Checha Amorosi, Puchi Labaronnie, Javier Rosón
Vestuario: Eleonora Boffi
Maquillaje: María Sol Osimi
Diseño de luces: Ariel Campos
Artista plástico: Emmanuel Docco
Fotografía: Leandro Martinez
Diseño gráfico: Roxana Gorosito
Asistencia artística: Ana Paula Fort Caneda
Asistencia general: Esteban Fort Caneda
Asistencia de dirección: Ariel Campos
Prensa: Mariano Casas Di Nardo
Dirección: Martín Marcou

Web: http://www.lamevulva.blogspot.com/

Este espectáculo formó parte del evento: Buenos Aires, Sala Abierta


LA RATONERA CULTURAL
Av. Corrientes 5552 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4857-2193
Web: http://www.laratonera.com.ar
Entrada: $ 20,00 - Viernes - 22:30 hs - Hasta el 05/12/2009
EL ARTE COMO REDENTOR

Por: Clarisa Anabel Pozzi

“Si algo redimirá las catástrofes que el hombre ha cometido a lo largo de la historia serán las obras de arte con que las acompañó”, dice José Pablo Feinmann. El arte se presenta entonces como vía redentora de los desastres de la humanidad.
Porque la obra nos sumerge en un mundo creado que impone sus propias reglas, pero que no por estar reglado nos priva de libertad. Gozamos de la libertad de contemplar sin establecer juicio previo, elegimos o no elegimos pero no estamos condenados en nuestra elección.
Una pintura del horror de la guerra, por ejemplo, más allá de escenificar un ambiente de batalla, nos habla de la condición humana, de hasta dónde puede llegar el hombre y su crueldad.
Adorno pensó que no se podía hacer más arte después de Auschwitz; cómo cantarle a la poesía luego de semejante matanza, cómo pensar en la vida después de tanta muerte, cómo generar una luz de esperanza en el campo de la desesperación.
El arte resiste desde la sombras, nos libera del oprobio y la ignominia, ya Brecht en su teatro afirmaba: “nuestro teatro debe fomentar la emoción de la comprensión y enseñar al pueblo el placer de modificar la realidad”.
La obra de arte nos abre el camino de la comprensión del mundo y nos ayuda a reflexionar sobre cómo alcanzar universos posibles alejados de la desigualdad y de posturas desligadas del compromiso.
Es esa necesidad de salvación en estos tiempos que corren cuando la aguja avanza y no sabemos en qué creer, cuando todo parece desvanecer nuestras expectativas: ahí es cuando el arte dice “presente”.
Porque es la visión superadora de una realidad que no nos satisface y bajo su tamiz todo parece renacer, modificarse. Porque es camino en el vacío, completitud, visión plena en estado de plenitud.
El zapping del televisor nos traslada de una guerra, a una receta de cocina; de niños desnutridos a colas en primer plano. “La realidad presente ha llegado a ser capaz de tragarse – explica Adorno – imágenes de niños proletarios hambrientos y pinturas de la extrema miseria, juzgándolos como documentos de ese buen corazón que todavía late ante la miseria y nos asegura que no es tan extrema. El arte trabaja contra esa actitud de tolerancia renunciando en su lenguaje a cualquier forma de afirmación”.
El arte intenta salir de esa tibieza que proponen los medios donde todo da igual, donde ya no nos sobresaltamos ante imágenes de crueldad porque nuestro ojo ya se acostumbró y nos hicimos una capa protectora que nos “protege” del dolor del otro.
La obra se presenta entonces como ese “abrir los ojos” ante lo que nos rodea, no es ya el programa “x” con el que pensamos un momento sino que de lo que se trata es de la identificación, la comprensión, la crítica y la rebelión ante aquello por modificar.
“La obra de arte – dice Brecht – debe penetrar en el público no mediante la identificación pasiva sino mediante un llamamiento a la razón que exige, a la vez, acción y decisión”. El espectador hace algo más productivo que limitarse a observar, se siente estimulado a pensar en y con la obra y acaba pronunciando un juicio.
Esta participación del espectador implica su emancipación, la convicción de tomar las riendas de su propio parecer, sin influencias, donde genera y desarrolla su espíritu crítico ajeno a todo condicionamiento.
“El hombre es desde el principio de los tiempos un mago – explica Ernst Fischer – esta magia que está en la raíz misma de la existencia humana, que da una conciencia de impotencia y a la vez de poder, que hace sentir miedo de la naturaleza a la vez que desarrolla la capacidad de controlarla, es la esencia misma del arte”.
Y está en el sentido más profundo del hecho artístico esa sumisión a lo fortuito, esa independencia que comulga, ese “ser otro” que apropiamos, aquello que nos identifica con lo que somos y a lo que pertenecemos, esa misma magia que todo lo puede porque nació libre y habita en cada ser.


Somos nosotros de Osqui Guzmán
Por Jimena Repetto



Dime cómo te llamas y te diré a quién me recuerdas parecería ser el disparador de las historias que se tejen en Somos Nosotros. Una vez más Osqui Guzmán y su troupe presentan un nuevo espectáculo de improvisación en vivo en el teatro El Portón de Sánchez. A partir del nombre de un espectador y tomando elementos que se presentan como autobiográficos, los actores proponen historias varias que el público tiene oportunidad de presenciar desde su génesis por primera y única vez, ya que de eso la improvisación se trata. Entre el disparate y el sinsentido, tomando condimentos de la actualidad y jugando con estereotipos y sus subversiones, cada relato se va hilando en vivo. La participación de Guillermo Rey como músico en vivo colabora en el código teatral y se vuelve un elemento imprescindible en la narración de cada escena.
Este espectáculo es para aquellos que disfrutan de lo irrepetible y, a la vez, para quienes gustan sentir que algo de ellos pasa al escenario, aunque más no sea su nombre o lo que puede llegar a disparar.




Con Charlie Arzulian, Leticia González, Osqui Guzmán, Juan Manuel Wolcoff y Eleonora
Valdez.

Música: Guillermo Rey.


Dirección: Osqui Guzmán.

Funciones: Viernes a las 23 – Localidades: $ 25.-

Teatro El Portón de Sánchez – Sánchez de Bustamante 1034 - Reservas: 4863-2848





Extravagantes.

Entre uniones sentimentales y musicales; la mejor manera de expresarse.
Por Perez Artaso Ariana.

Ellos son Roy Muñoz en voz y guitarra, Enzo “Perro” Martinez en batería, Pablo “Toto” Ferraro en bajo y coros y Guillermo “Galgo” Levoci como guitarra líder. Entre Avellaneda, Mataderos, Caballito y San Cristóbal van sonando,y forman esta banda que hoy habla con Revista Siamesa y que se llama Extravagantes.

¿Cómo llegaron a la banda?, ¿Cómo se formó Extravagantes, buscando qué?
La banda viene rockeando desde hace seis años. El Perro y Toto quedaron de la primer formación del 2002/2003 y luego se agregaron -en 2008- Roy en la voz y hace poco el Galgo en la guitarra.
Extravagantes se forma por uniones sentimentales y musicales de los integrantes, como un hobby, una manera de divertirse, para luego con los años ir tomando la idea de un proyecto más serio.
La banda está en busca siempre de cosas nuevas, musicales y líricas.
Extravagantes siempre fue, es y será la mejor manera de expresarse.


¿Qué tipo de música hacen?, ¿Qué influencias musicales arrastran?
El resultado de la música de Extravagantes tiene que ver con las diversas influencias que arrastramos, siempre dentro del rock y el blues: Credence , Rolling Stones , Black Crowes , Zeppelin , Clapton, Beatles , The who , BB king , Primal scram, Pappo , Charly , Calamaro, Spinetta: Rock nacional, etc.

¿Encuentran dificultades para poder tocar en público?, ¿Cómo es el circuito musical en el que se mueven?
Las cosas no son como antes y menos para una banda independiente. Está todo hecho a pulmón y sacrificio, pero luego de Cromagnon, sí se dificultó más -precios, lugares, sonido-
¡Los que pudieron habilitar aprovecharon su beneficio!
Lo que más se destaca del circuito donde nos movemos es que tiene mucho compañerismo entre las bandas, por eso, ¡siempre que hay un lugarcito para un invitado!
Nosotros hacemos todo: buscamos el lugar, arreglamos el precio, invitamos bandas amigas, alquilamos, nos encargamos del sonido, de las entradas -puntos de venta- y seguridad. Depende de los casos. Es complicado pero muy gratificante a la vez.

¿Cómo fue la primera vez que tocaron juntos en un escenario?, ¿En qué cambió la banda desde ese momento hasta ahora?
Muy graciosa, salió todo mal (Risas)
Fue en 2002/2003, éramos muy chicos, era pura inexperiencia. Fue inolvidable; los nervios, la ansiedad.
Encima, después del recital nos “olvidamos” una guitarra y unos platos prestados en un taxi. Nunca aparecieron. Fue en Cátulo Castillo.
Ahora la banda está más madura y tiene las cosas en claro, la experiencia ayuda, nos divertimos mucho. Y no tomamos más taxis (risas)

¿Qué es lo mejor de ser parte de Extravagantes?
El grupo humano, las uniones, la alegría de poder hacer lo que más te gusta con quien más te gusta.

¿Qué es lo peor?
No poder hacerlo todo el día, todos los días.

¿Qué están haciendo ahora? ¿Están grabando?, ¿Cuáles son las dificultades que encuentran a la hora de querer grabar?
¡Ensayando full time, tocando por todos lados!, y preparando la pre- producción del primer disco de la banda, que estará saliendo a fines del 2009 o principios 2010.
La dificultad que tenemos para grabar es la escasez de equipos e instrumentos de alta gama, y la idea sonara que cada integrante tiene en su mente a la hora de la post grabación.


Para poder escuchar algo esta banda, que ya cuenta con su primer demo –“Anestesia”- circulando de mano en mano, de bar en bar, podés entrar a http://www.myspace.com/extravagantesrock



Diego Suárez
El reggaeton del monoambiente



Camino de una pared a otra

son cuatro pasos, tres metros, en pelotas

como una fiera en su jaula

espero el alimento que calme mi alma

12 empanadas por 24 pesos

dame de pollo al verdeo

dame carne cortada a cuchillo

dame picante con tomillo

dame capresse

no te lo digo dos veces

que te pago con treinta

y no tengo justo
porque en Juan B Justo
los cajeros escasean

y los cartoneros pasean

Pobre Bélgica

Pobre Villa Crespo

Pobre Maldonado

en la casa tomada de al lado

la cumbia se estira hasta el alba

ningún vecino se salva

tocá timbre y preguntame

si tengo ropa para donar

para dar

para regalar

que te voy a terminar pidiendo a vos

alguna cosita que no le sirva señor

como un caloventor

o un abrigo o un chador

porque el mueble de ocasión

no me divide mucho el ambiente

más bien lo que uno siente

es que molesta para barrer

los 27 metros cuadrados con balcón francés

un agujero con forma de puerta al vacío

por donde ingresan el polvo y el frío

podría taparlo con la heladera

que no cupo en la cocina

y ahora decora mi living comedol

mis sueños por la noche aniquila

cada vez que arranca el motol
me han dejado en default
no hay frazada no hay cortinas no hay amol

el cif cremoso mantiene virgen su tapa

sólo soy un breadwinner

yo no limpio migajas

hay mesa para tv pero televisor no



sus rueditas se mueven solas

y sobre ella el plato de sopa

donde se originan las olas

que sacuden la verdurita

antes de llegar a mi pancita

se achicó mi dieta, mi siesta, mi fiesta

residente en monoambiente

el 4to. C es mi patente











Separación



Adíos microondas, adiós minipimer,

adiós banda ancha, adiós televisión por cable,

adiós tyc sports y los partidos en directo,

adiós tostadora eléctrica,

adiós inolvidable olla essen,

adiós ropa lavada y acomodada en los cajones correspondientes,

adiós bibliotecas símil roble, adiós freezer,

adiós pequeños proyectos de pequebú, adiós teléfono de línea,

adiós cama confortable, adiós ventilador de techo,

adiós heladera repleta de comida, adiós higiene y decoro,

adiós piedritas sanitarias, adiós reproductor de dvd y divx,

adiós vhs ideal para grabar partidos cuando uno no está,

adiós escritorio, adiós sillas que no te parten el orto cuando te sentás,

adiós estanterías y bibliotecas, adiós libros de mi ex,

adiós a esa hermosa edición mexicana de prosas profanas,

adiós enciclopedia hispánica,

adiós terraza soleadísima, adiós filtro de agua psa,

adiós vecino flautista de mierda y la concha de tu madre,

adiós a un formato de vida

que me va a pisar los talones

hasta el día de mi muerte,

adiós a la felicidad de ver a mis hijos durmiendo,

adiós adiós adiós adiós

vida familiar






Suerte de Marcelo Savignone







Por Jimena Repetto



Nadie se muere de amor pero hay algunos que lo intentan. Marcelo Savignone juega al despechado y, una y otra vez, pone el cuerpo para llevar adelante semejante osadía en Suerte, el espectáculo que lo tiene como único protagonista.
Si la ausencia de un amor genera un vacío irremediable para este personaje que, casi literalmente, camina por las paredes de su monoambiente, para los espectadores la falta se llena de la música, las coreografías, los elementos de clown, acrobacia, humor y canto que Savignone despliega. E, incluso más allá del despliegue actoral, en la medida justa y con gran destreza, el diseño lumínico juega aquí un papel para nada menor y digno de ser apreciado.
Ante el muestrario de marquesinas que encontramos en la calle Corrientes, es difícil saber ante qué detenerse frente a tanta oferta variopinta y de toda calaña. Suerte es uno de los espectáculos que vale la pena ver por motivos varios. Si en algo se destaca es en demostrar que con pocos elementos y un gran entrenamiento, se puede montar en escena un recorrido original y dinámico; profundo sin expulsar al espectador y divertido sin ser soez.
Suerte se propaga con la separación del protagonista como excusa y, tal vez, sea la demostración empírica de que de las penas de amor, mejor, a veces y en la distancia escénica, vale la pena reírse un poco. Y, como siempre la vida da revancha, en dos funciones el personaje que Savignone interpreta intenta, inutilmente, dejar atrás a la vida y a su enamorada para recibir a cambio el cariño bien sincero de los aplausos.





Ficha técnica

Concepción, dirección, interpretación: Marcelo Savignone
Vestuario: Mercedes Colombo
Escenografía: Lina Boselli
Iluminación: Luciano Cohen, Marcelo Savignone
Realización de escenografia: Federico Villarino
Video: Richard Shpuntoff
Música: Víctor Malagrino
Fotografía: Richard Shpuntoff
Diseño gráfico: Edgardo Carosia
Entrenamiento corporal: Sebastián Pirato
Entrenamiento en danza: Viviana Iasparra
Entrenamiento actoral: Gerardo Chendo
Entrenamiento vocal: David Levin
Asesoramiento de iluminación: Nacho Riveros
Asesoramiento en magia: Pablo Kusnetzoff
Asesoramiento en espacio sonoro: Sergio Falcón
Asistencia de dirección: Juan Manuel Bernal, Luciano Cohen, Federico Costa, Iván Selaive
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Producción ejecutiva: Verónica Abbattista, Florencia Lindemboin
Colaboración artística: Viviana Iasparra, Diego Starosta
Supervisión coreográfica: Viviana Iasparra


http://suerte-suerte.blogspot.com

Funciones: sábados 21.00 hs y 23 hs en El Belisario Teatro. Corrientes 1624 Entradas $30







Las Tejedoras, de María Fernanda Catullo.


A dos agujas. El arte de tejer y de gustar.
Por Perez Artaso Ariana

El pasado sábado 13 junio se estrenó en el Mimoteatro Escobar – Lerchundi, Las Tejedoras, obra escrita por Darío Semino y dirigida por María Fernanda Catullo, tejiéndose en el escenario y desplegando su belleza.

Poco queda por decir. Cuando una buena historia se junta con excelentísimos actores, cuando el guión es fluido e inteligente, todo se da –redondito-, y uno disfruta de una gran obra.
Las Tejedoras, dirigida por María Fernanda Catullo y escrita por Darío Semino es una pieza de encastre, un rompe cabezas, un mecanismo de relojería en el que todo funciona: algunas manivelas generan suspenso y nos intrigan, ciertas roscas nos distraen y hacen seguir caminos que, para nuestra sorpresa, no son correctos ni errados. Tornillos, ajustando cada pieza, nos hacen reír y disfrutar. La maquinaria de esta obra es completa y eficiente; a Las Tejedoras no le falta nada porque en cada movimiento nos da todo, con esa generosidad que tiene el arte y que a veces –por mezquindad, distracción o falta de gracia- se nos pierde; desencuentro recurrente entre artistas y públicos.
Pero en esta casona derruida y habitada por Angélica e Isaura –o Catalina, quién sabe a esta altura-, sólo se dan reconfortantes encuentros: miramos, porque ciertamente tienen algo que decir, algo que mostrar; el buen teatro en el escenario.
Las dos mujeres, hermanas –por lo menos en apariencia-, pasan sus tardes intentando recordar un pasado intermitente. Tejiendo para vivir, entre supersticiones, interpretaciones de sueños, libros por fin leídos y algún que otro ladrón puntual -pero invisible-, los personajes nos internan en un mundo místico, paranoico y testarudo que, entre pantuflas y a dos agujas, nos atrapa como la manta con la que los demonios de estas tejedoras envuelven sus cuerpos, haciendo de lo conocido la inmersión en un confuso infierno.
Los mil fantasmas que habitan la casa, las mentes y la puesta toda, afilan desde un comienzo sus agujas, marcándonos el pulso de un corazón que no se acelera, y el latir de un tiempo que no pasa. Son ellos los que nos hacen pensar que ésta puede ser una obra psicológica. Difícil de encasillar, Las Tejedoras narra la historia de una misteriosa -y por algunos ambicionada- herencia en manos de Angélica, manos que tejen y destejen, generándonos la duda. La locura y la cordura se anudan en sus hilos que en vez de lana, parecieran estar hechos del material de la desgracia: amnésico y latente, como todo secreto.
Y poco queda por decir, porque cuando una obra resulta, resulta y no hay más vueltas.

Dónde: Mimoteatro Escobar – Lerchundi. Defensa 611.
Cuándo: Sábados, 21.30 hs.
Cuánto: 20$.

Ficha técnica.

Autor: Darío Semino.
Dirección: María Fernanda Catullo.
Elenco: Nadia Cantó, Nicolás Gallo, Luisina Lorenzo, Victoria Montanaro.
Estefanía Revas y Diego Semino.
Prensa: Castillo – Arango.
Diseño gráfico: Victoria Montanaro.
Diseño web: Alesia Cavedale
Fotografía: Agostina Centurión.
Diseño de sonido: Diego Montanaro.
Diseño de vestuario: Compañía Teatral Arteludovica.
Diseño de luces: Compañía Teatral Arteludovica.
Asistencia de producción: Matías Palumbo.




Tango Turco de Rafael Bruza


por Nico Pose

Luego de asesinar al dueño del lugar donde solían cantar por las noches, ellos escapan de Bs. As. para probar suerte con el tango en otra parte. Ellos son: la esposa del dueño del lugar, que se lamenta por haberlo asesinado, y su amante. Amelia o “argentinita”, y Rodolfo o “argentinito”, se fugan por el crimen que han perpetrado. Él tiene más miedo que ella, que es la que parece guiar la relación. En Europa las viejas ilusiones se van transformando en decepción. Y para colmo, les falta un guitarrista. Es así que conocen en Madrid a un guitarrista libanés que no habla una sola palabra en español. Fuga tras fuga, los protagonistas van viajando y recorriendo el mundo, llevando el tango a todas partes. Es así que la obra ofrece una gran variedad escenográfica, que va ambientando los diferentes lugares por donde pasan los protagonistas. Con una escenografía que es removida rápidamente por los ciudadanos de cada país, los cambios son veloces sin interrumpir el ritmo de la obra.

La obra gira en torno a la relación entre Rodolfo y Amelia. El final sorprende, y homenajea al policial negro. De algún modo, el final quiebra un poco el tono de comedia musical que tenía la obra hasta ese momento. Pero si bien la obra se mueve entre el drama y la comedia,también hay pasajes de profundidad en los monólogos, como cuando Rodolfo o Amelia hablan de su relación, de la nostalgia por Buenos Aires, y de otras cosas. Temas relacionados con el Tango. De más está decir que se cantan Tangos clásicos en medio de la obra. Es original la actuación de Bruza-el guitarrista libanés-, un personaje que no habla, donde la mímica y las pocas palabras que le enseña la pareja son su única forma de comunicarse. Se juega mucho con el humor que despierta la incomunicación entre los dos tangueros argentinos y el libanés.

Es una obra entretenida, para toda la familia, que se asienta en las grandes actuaciones de Claribel Medina y Víctor Laplace, en esa química espontánea que le imprimen a la pareja durante el transcurso de la obra.


Ficha técnico artística
Autoría: Rafael Bruza
Actuan: Federico Barroso Lelouche, Rafael Bruza, Victor Laplace, Claribel Medina, Emiliano Pandelo, Daniela Pérez
Vestuario: Gabriela A. Fernández
Escenografía: Gabriela A. Fernández
Diseño de luces: Roberto Traferri
Música: Rick Anna
Asistencia de dirección: Silvina Rodriguez
Dirección: Lorenzo Quinteros


TEATRO CERVANTES
Libertad 815 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4816-4224
Entrada: $ 25,00 - Domingo - 20:30 hs - Hasta el 28/06/2009
Entrada: $ 20,00 - Jueves - 21:00 hs - Hasta el 28/06/2009
Entrada: $ 25,00 - Viernes y Sábado - 21:00 hs - Hasta el 28/06/2009



TEMPORAL de Compañía Teatral La Inundación.

Por Marilyn Dietz.

Oscuridad total, ruido de agua que cae sin cesar, la decadencia se respira en el aire. El Hotel Villa Ventana nos abre sus puertas.
Con la posibilidad de resurgir el negocio que años atrás iniciara su abuelo, Esteban retoma las actividades de remodelación del edificio con la ayuda (económica) de Sara, su mujer y dos empleados de la zona. Sólo se verán momentáneamente interrumpidos por la llegada de un particular huésped extranjero.
Temporal es una creación de la compañía teatral La Inundación. Un excelente guión en donde se mezclan el humor, la desdicha, el miedo y la frustración, donde el espacio es utilizado y aprovechado estratégicamente y por momentos el espectador definitivamente sentirá que está dentro del hotel.
Las actuaciones, bajo la dirección de Aníbal Gulluni son impecables y es de destacar el desarrollo brillante que todos los personajes tienen a lo largo de la obra.
No hay que seguir leyendo sino sólo dejarse atrapar por este temporal que resulta ser una propuesta más que interesante dentro del circuito del teatro independiente porteño.
Ficha Técnica: Guión: Compañía Teatral La Inundación. Dirección: Aníbal Gulluni
Actúan: Pablo Bustamante, Gabriel Cortiñas, Lucía Rodríguez, Gabriela Saidón. VeraVera Teatro. Viernes 21:00. Vera 108. Teléfono: 4854-3655

Gravedad, de Sergio Bizzio


por Nico Pose


Tres militares de la fuerza espacial argentina están en órbita. Han sido enviados en una misión clandestina para tratar de destruir la Luna, ya que de ese modo mejorarían las condiciones climáticas del planeta. Pero todo cambia repentinamente, y de la tranquilidad y la soledad en el espacio la tripulación se ve acosada por el nerviosismo. No se sabe qué va a pasar con ellos. A través de una transmisión-donde ya se intuyen los toques cómicos de la obra-se les comunica que ha habido una revolución en las fuerzas armadas, y que por eso, estarán por tiempo indefinido orbitando en el espacio exterior. Si la trama de la obra parece delirante, va a ser más delirante escuchar los diálogos que mantienen los tripulantes de la nave: El capitán, Delgado, el estereotípico militar serio y cortante; Ulloa, un soñador un poco estúpido como para ser militar, y Rudulfo, la única mujer, que tendrá una activa participación dentro de la obra luego de que Delgado desaparezca en el espacio al tratar de arreglar un desperfecto en la nave.

Si al principio asistimos a las conversaciones triviales dentro de la misión entre Delgado y Ulloa, luego de la transmisión empiezan los miedos, y por ende, las confesiones de quienes presuponen que no les queda mucho tiempo de vida. En el espacio como lugar donde transcurre toda la obra, de a poco comienzan a surgir diálogos que tendría cualquier persona en cualquier punto del planeta. El contraste entre el lugar no habitual y la naturalidad de las conversaciones le imprime a la obra con justicia eso que con se autodefine que es el costumbrismo fantástico. Ya que, en medio de las conversaciones entre Delgado y Ulloa, está el tono de barrio, el afecto de amigos, y se olvida la jerarquía gracias a la situación límite que viven. Con la desaparición de Delgado, entra en escena Rudulfo, la mujer, que desde el momento en que Ulloa quiere tener sexo con ella, para despedirse felizmente de la vida, Rudulfo muestra toda su histeria latente. En esa histeria a flor de piel, Rudulfo le confiesa a Ulloa que lo ha amado desde hace mucho tiempo. Le confiesa que cuando él estaba casado y tenía un taller mecánico ella chocaba el auto todas las noches para que él pudiera tener trabajo, En un extenso monólogo de Rudulfo, donde ella ha hecho todo lo posible para estar con él, tanto y tan exagerado es lo que ha hecho, que su monólogo termina parodiando a los diálogos de las mujeres histéricas y estúpidas del melodrama más novelesco. Así, la obra se va componiendo de diversos materiales para formar el costumbrismo fantástico. Pero para que la obra llegue a su punto más delirante falta el extraterrestre, que se convierte en el amante de Rudulfo mientras Ulloa está atado en la nave. Allí hay escenas como cuando Rudulfo le cocina al extraterrestre-un macho totalmente machista-, mque siente celos por Ulloa, y lo domina con su mente, lo violenta, y lo golpea también. Así Rudulfo encuentra en el espacio al hombre o cosa que tanto había buscado en la tierra. Lo cómico es que el extraterrestre viste un vestido de novia. Rudulfo lo tortura a Ulloa, que ahora sí está enamorado de ella, y le cuenta cómo el pene de su alienígena adquiere diversas formas, y cómo ella goza del sexo más increíble del espacio. En esos monólogos de Rudulfo lo delirante se acentúa, y llega a lo cómico cuando acota cosas como que le dolió un poco cuando el pene se convirtió en arena.

La obra que cuenta con una escenografía simple pero original, juega mucho con los sonidos, y con la música, incluso se da el lujo de poner la voz del delirante Carlos Menem hablando de esos proyectos espaciales de cruzar la estratóstefera. Una historia cómica que ya todos conocemos, más cuando está dicha por un presidente en ejercicio.

Entre lo delirante y la comedia, y el estilo de Sergio Bizzio, sumado a las buenas actuaciones del elenco, la obra es graciosa, dramática, disparatada, y tiene el acierto de mantener al espectador despierto gracias a la gran naturalidad que tienen los diálogos, sin que todo se convierta en un sin sentido gratuito.



Ficha técnico artística

Autoría: Sergio Bizzio
Actuan: Tamara Alamprese, Jorge Almada, Lucas Bianchini, Fernando Gonet
Iluminación: Cristina Cattáneo
Diseño de escenografía: Roberto Peloni
Diseño: Lucas Bianchini
Fotografía: Dana Rodriguez
Asistencia general: Federico Araujo, Gonzalo Torres
Asistencia de dirección: Jorge Almada
Prensa: Tehagolaprensa
Producción ejecutiva: Martín Vatenberg
Dirección: Roberto Peloni

EL BARDO
Cochabamba 743 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 4300-9889
Web: http://www.elbardoteatro.com.ar
Entrada: $ 30,00 y $ 20,00 - Sábado - 23:30 hs - Hasta el 26/06/2009
Entrevista a Bernardo Cappa, director de Los Rocabilis, Amor a tiros , La Funeraria, La novedad: no codiciarás los bienes ajenos y El Bergantín.




Por Jimena Repetto


Cappa no deja de ensayar, montar, enseñar, reescribir y vincularse con todos los hechos que hacen al teatro un espacio de producción creativa. Con la increíble suma de cinco obras en cartel, se hace de una mañana para contarnos cómo trabaja, sus nuevos proyectos y sí, cómo hace ¿cómo hace! para producir cada día esas obras que se disfrutan de sala en sala, de barrio en barrio, en espacios nuevos y conocidos, demostrando que el teatro está, precisamente, donde sea que vaya quien haga junto con quien esté dispuesto a ver.

¿Cómo entraste al mundo del teatro, cómo fue tu formación?
Yo empecé como actor en la EMAD estudiando actuación. Después fui a la EMAD con Kartún y ahí sentí que encontré algo en lo que yo podía resolver mi angustia con la actuación. Después empecé a dirigir y eso me llevó a ir escribiendo la obra a medida que ensayaba.

¿Qué pasaje tuviste que hacer para pasar de la actuación a la dirección?

Básicamente siempre estuve involucrado con la totalidad. Pero escribir fue lo que organizó mi universo. Dirigiendo empecé a mirar la actuación mientras se ensaya, a saber qué pedir, qué rescatar. Con Bartís aprendí a mirar actuación. Saber que hay un suceso que hay que rescatar.

¿Cómo fueron los procesos de escritura de Amor a Tiros y Los Rocabilis y en qué medida influyó que surgieran de momentos de mprovisación? ¿Cómo hacés para estructurar esos momentos únicos que suceden una vez y seleccionar cuáles tienen que pasar a la obra?

Eso lo hablamos mucho. Uno propone algo y eso se organiza de tal manera en el espacio que allí pareciera que hay algo, sobre eso se prueban relatos para ver si hacen continuar ese momento. O sea, buscamos el relato para continuar eso. De todos modos es aprendizaje. Yo lo tengo muy en cuenta. Por ejemplo, vamos viendo qué tenemos que informar para que la audiencia comprenda, por ejemplo, que el espacio es un colegio. De lo que se informa buscamos qué produce cierto nivel de conflicto.

¿Qué es lo que a vos te hace pensar que una obra está lista para ser estrenada?
Básicamente cuando no tenemos más ganas de ensayar, porque, como decía Borges, por siempre se puede seguir corrigiendo. Además la obra se puede “pasar”, eso quiere decir que la obra encontró un equilibrio. Los actores en el ensayo siempre quieren probar cosas nuevas. En las funciones, como la mirada es nueva, la repetición se vuelve algo novedoso. Ahora, cuando esa mirada no está, la actuación busca la novedad per se, entonces lo novedoso empieza a estar en encontrar lo que hay que actuar, pero después empieza a estar en el relato. A veces necesitamos que venga la gente porque la obra con la mirada y con la gente aprende de sí misma y la actuación también. Cuanto la obra más sabe de sí misma, mejor. Encontrar lo que está en juego en la actuación es el desafío general de las obras. Cuado la obra aprendió de sí, cuando se actúa todo lo que hay que actuar, la obra cumplió un ciclo y ya tiene que bajar.

Ahora, con esta paradoja de la dirección de tener que marcar por un lado y borrar las marcas por el otro, Hay lineamientos que tienen que estar, pero si se ven pierde el verosímil ¿Cómo hacés para borrar o para que no queden expuestas?

Básicamente porque no marco. Si no que voy tomando lo que va saliendo. Lo que pasa es que la marca está incorporada. Para que salga la escena se te va la marca.. La combinatoria de los elementos hace que la obra se acople en un todo.

De afuera se ve una gran producción, tener tantas obras a la vez, o sea, me imagino el caos de los horarios de ensayos…Los Rocabilis y Amor a Tiros se ensayaron juntos. Con La Funeraria yo empecé, después entró Martín Otero y al final se hizo cargo él solo. Ahora vamos a reestrenar El Bergantín, pero ahí ya es cuestión de reestrenarla. Lo que sí estamos ensayando La novedad en el Rojas y ahí sí hay muchos ensayos, pero por otro lado nos quita la obligación de tener que hacer la gran obra. Y recuperamos algo. Antes la gente iba al teatro para pasarla bien y no iba a ver “La Obra”. Ahora la gente va a ver improvisaciones, varitas y va mucho porque tiene ganas de ver momentos de actuación que recuperan.

Hay una pregunta pendiente que es qué es hoy el teatro independiente. Siendo tan difícil conseguir un teatro, un subsidio, a pesar de que no haya un productor, una obra que cuesta 30 pesos, creo que hay que pensar qué es lo independiente del teatro… Lo que es masivo tiende a la degradación, por sí mismo. El teatro minoritario tiene también su problema, porque pierde algo de lo espontáneo de hacerlo para que la gente venga y lo disfrute. Las obras no tienen el peso de estar obligadas eso les da espontaneidad que las obras lo agradecen. En mi caso también es el hecho de que tengo actores muy talentosos que armamos un muy buen equipo de trabajo. Ahora el teatro necesita siempre renovarse a sí mismo. La actuación trabaja sobre lo que ve en la calle, sobre lo que circula. Y la actuación es el estado puro del teatro. Toma la realidad, la cuestiona y busca una alternativa poética. Para producir otro estado asociativo. Ahora el resto, el espacio, las luces, la producción, viene después. Entonces si las cosas siguen tan complicadas, seguramente se encontrarán nuevos espacios.







Giramar, de Tamara Mesri.
Te hablo, mirame.
Por Perez Artaso Ariana.



Lo sorprendente, lo increíblemente maravilloso de ciudades como Buenos Aires es que, a pesar de volverse hostil, apretada, sucia y vertiginosa, sigue ofreciendo esas raras, casi inhallables burbujas en las que el tiempo se ralentiza y todo, al fin, pasa en cámara lenta.
Una de esas burbujas flota en la Sala Ortúzar, donde se desliza suave y lentamente Giramar, obra realizada por el grupo “Copetín al Paso”, en la que se nos presenta a dos mujeres sobreviviendo al tedio del invierno costero, recordándonos que el cuerpo habla y que podemos prescindir de las palabras a la hora de expresar una idea.
Su directora Tamara Mesri, habla con Revista Siamesa, contándonos un poco más sobre este espacio en el que la rapidez queda puertas afuera y donde los pequeños gestos y movimientos pueden volver relevante lo que nos suele resultar insignificante, calzándonos un zoom en nuestros miopes ojos.

¿Cómo se formó el grupo Copetín al Paso?
La compañía Copetín al Paso se crea en 2003, llevando a cabo la creación y puesta en escena de la obra “La hora feliz”. En el año 2005 se realiza una nueva convocatoria de Bailarinas y actrices para la formulación de un nuevo proyecto: Saivón, que se estrena felizmente en el mes de agosto de 2006 en el teatro Belisario.
Finalmente, en el 2007 comienzan los ensayos de la tercer obra del grupo con la interpretación de Mariana de los Ríos Farfán y Victoria Beveraggi –actrices de Giramar-. En esta obra, estrenada en el 2008, hay un cambio con respecto a las otras en relación al lenguaje: esta vez se suma la voz, el texto, donde se termina de afianzar el lenguaje de danza-teatro.

¿Cómo nació Giramar?
En esta obra -influenciada por la pintura en las imágenes, el cine europeo en la actuación sin palabras, y la literatura de Baricco- el mar es el fondo, el marco, el lugar que les da identidad y también configura los cuerpos. En ella, el laburo empezó con el cuerpo y los objetos. Improvisando desde el cuerpo, la cara y la relación entre las actrices. Una vez que teníamos momentos, les iba poniendo palabras a lo que veía.
Además, las intérpretes iban proponiendo textos al igual que movimientos mientras improvisaban. Así, los textos fueron surgiendo de la afectación de los personajes, de lo que sucedía en cada momento. Luego, las diferentes escenas se fueron uniendo, probando en diferentes órdenes y encontrando transiciones entre ellas.

¿Cómo llegan a la unión entre teatro y danza?
La unión surge a partir de mi formación en danza contemporánea que incluye la danza- teatro, o la danza que cuenta desde el cuerpo y propone signos dramáticos. Luego estudié teatro y ahora soy actriz, con lo cual lo teatral fue tomando más protagonismo.

Con respecto su concepción estética, Tamara Mesri cuenta que ésta se orienta en una primera mirada, bajo las formas del teatro físico: “Sucede en ese espacio donde se yuxtaponen ambas formas artísticas en una síntesis dinámica del gesto. Un lugar donde no prevalece ninguna de las dos artes sino que (…) no se puede distinguir ni separar una de la otra. Un ámbito donde todos los gestos cobran sentido dramático por sí mismos y no precisan de otros planos para fundamentarse. El texto, la escenografía, la iluminación, refuerzan el sentido de la expresión y de la afectación. Es el cuerpo, el gesto, quien en definitiva habla”.

Dónde: Sala Ortúzar. Rosetti 1678. 1º piso por escalera. Tel: 4554-3351.
Cuándo: Miércoles de junio, 21.30 hs.
Cuánto: 20$, si sos estudiante o jubilado 15$.

Ficha Técnico-Artística
Grupo Copetín al Paso.
Idea y Dirección: Tamara Mesri.
Asistente de Dirección: Julia de la Torre.
Dramaturgia y Coreografía: Copetín al Paso.
Actrices: Victoria Silva Beveraggi, Mariana de los Ríos Frafán.
Escenografía y Vestuario: Pía Druggeri.
Fotografía: Vanina Paredes.
Sonido: Roberta Ainstein.
Iluminación: Federico Dürr.
Diseño Gráfico e Ilustraciones:Verónica Gatti.




EL PLACER DE LA LECTURA

Por: Clarisa Anabel Pozzi

“La lectura es una amistad, pero al menos es una amistad sincera – dice Proust – y el hecho de que se profese a un muerto, a un ausente, le da algo de desinteresado, algo casi conmovedor”.
Un buen libro nos hace sentir libres, ya sea porque nos sumerge en un mundo al que nadie más puede ingresar o porque nos abre vías del conocimiento. “Leer” tiene su origen en el latín legere que significa “recoger”, la operación de lectura está además asociada a la acción de espigar en la superficie de un campo, por eso el lector junta, recolecta, reúne, recoge.
“En la lectura la amistad nos devuelve su primitiva pureza – explica Proust -. Con los libros, no hay amabilidad que valga. Con estos amigos, si pasamos la velada en su compañía, es porque realmente nos apetece”.
“Leer implica siempre percepción crítica, interpretación y reescritura de lo leído”, afirma Paulo Freire, el texto se presenta desafiante ante su lector porque lo invita a participar de un mundo todavía inexplorado.
A veces la lectura tiene que ver con la búsqueda de uno mismo, el libro aparece a nuestros ojos como una puerta, una posibilidad, una alternativa, una experiencia en la que quien lee se transforma en dueño de su destino.
Cuando se logra la identificación dejamos de ser quienes somos para emprender el viaje que nos llevará a través de cada capítulo por un universo inimaginado donde somos los protagonistas de lo que se está contando.
Subimos al barco que nos trasladará hacia otros puertos, navegamos por sus orillas en un viaje que no quiere finalizar, porque cuando arribamos a destino nos queda la nostalgia del trayecto recorrido y queremos volver a abordar.
“A menudo tenemos que dejarlos contra nuestra voluntad – sentencia Proust – y una vez que nos hemos ido, ni sombra de los pensamientos que echan a perder la amistad. ¿Qué habrá pensado de nosotros? ¿Hemos gustado?, todos estos sobresaltos de la amistad desaparecen en el umbral mismo de esta amistad pura y tranquila que es la lectura”.
A través de la lectura hay construcción, se da el descubrimiento del tiempo propio de la obra. Gadamer habla de un “tiempo lleno”, es éste el tiempo particular del arte, diferente del tiempo del trabajo o del tiempo “para algo”, es decir “del tiempo que se dispone, que se divide, el tiempo que se tiene o no se tiene, o que se cree no tener”, sintetiza el filósofo alemán.
Detalla Gadamer que “cuando nos enfrentamos al tiempo que hay que llenar, se presentan dos alternativas extremas: el aburrimiento y el ajetreo. Las dos son formas vacías; en una sentimos la vaciedad de no tener nada para hacer, en la otra, la vaciedad de no tener nunca tiempo, de tener siempre algo por hacer”.
Ingresamos en el tiempo del arte, un tiempo estético. Avanzamos o detenemos la lectura sin ninguna prisa, son tiempos que no se pueden computar ni juntar pedazo a pedazo hasta formar un tiempo total.
El arte se vuelve comunicativo, dialogamos con el autor, coincidimos, disentimos, nos hacemos uno; la posibilidad de estar unidos se da en el silencio y en la más absoluta soledad, el libro es puente de contacto; el arte se transforma entonces, en palabras de Nietzsche, “en el más alto punto de comunicabilidad entre los hombres”.


Alejandro Méndez
Dromología, o una estética del accidente





I. La defensa siciliana





La campeona de ajedrez

camina por el hotel

masticando aros de cebolla

en su brillante cajita naranja.



Esto no le impide el análisis

de la defensa siciliana

(peones entregados al fragor

de la pequeña ilusión).



Tampoco olvida los senderos

invisibles del Pato Donald,

ni la filiación errática

de sus sobrinos pródigos.



Admira la pequeña historia,

los sueños de expiación

en el sendero supersónico

de la saga familiar.



La campeona de ajedrez

no sabe dónde pisar,

hipnotizada por la retama

ultra amarilla de la Florida.



Suspendida del sueño,

abolida en vuelo libre

desde el balcón,



cae sonámbula



inexpugnable en el

más allá..









II. Blackout



Si fuera un cuadro,

soportaría el lienzo una caligrafía lejana,

pero no es más que una hilera de árboles.



La textura de la corteza

interfiere el diálogo de la luz matinal.

Es un punto suspensivo

sobre las formas caprichosas de las hojas.



Todo cede plácidamente

ante los rayos que horadan la fragante planicie,

y sueldan la resistencia vegetal detenida en el páramo..



Es un punto fijo

que da sentido al movimiento de los pájaros.



Alambres tensados, tranqueras,

líneas discontinuas en el albor cromático de la pradera;

sobreimprimen lo real en el silencio de la ruta.



Atrás,

el monasterio trapense de Nuestra Señora de los Ángeles

es el grado cero de la pampa mística,

su campo de sombras.



El camión que viene de frente

es el faro que resplandece en cada curva,

en la exacta conjunción del rayo,

y el auto que va a su encuentro.



Blackout



Como una flecha,

un movimiento imposible, una falla del tiempo;

el vidrio teje una trama de astillas,

un mapa desbocado

en el lugar de lo que llega por accidente.



Las huellas del desvío sucumben al viento

para develar un nuevo punto fijo.



El auto al costado de la ruta,

rodeado por un coro de hojas lanceoladas,

asume su modesta catástrofe.











III. La otra vida de Matěj kůs



En la moto,

y lejos de su Praga natal,

Matej sabe que la fuerza

proviene de la velocidad.



Ser uno con la máquina,

en línea recta, aún en las curvas.

Un artefacto aerodinámico, el cuerpo

al servicio del viento.



Sólo un error en el cálculo,

la aceleración inadecuada

en un estallido accidental

produce la colisión.



Después del choque se levanta

y comienza a hablar en un perfecto inglés,

idioma que jamás había estudiado.



Recibe el don de lenguas

símil Pentecostés,

para bromear con los enfermeros

en el huidizo slang de Whitechapel.



¿De dónde viene esa fluidez?

¿Y eso que repite?.¿Habrá sido punk

en su vida pasada?



I wanna be sedated,

Regina Constrictor.

I wanna be Anna Livia

Regina Plurabelle.



El servicio de salud británico, tan literal,

le aplica una dosis superlativa de valium.



Ataraxia del motociclista que cede al narcótico

sin dejar de balbucear



I wanna be Anna Livia



Entra a la habitación del hospital

no ya con palabras,

sino con letras que caen de su boca.






Autorretrato 3 de Juan Pablo Belair
Soy de Junio, un engendro de luna
reconocible de aquí a ella misma
aunque la paliducha se ponga colorada.

Soy más veces Juan que Pablo.
Muchas más veces D'artagnan que Brando
aunque mis manos digan lo contrario.

Soy una voz que sale por mis dedos
y un manifiesto que es mi cuerpo,
mi mirada es la rúbrica y mi fianza.

Soy uno aunque haya dos en mí
Juan el monje agnóstico y
Pablo el perseguidor de juanes.

Soy un guerrero de una sola guerra,
la que gané encapuchado, sin identidad,
el que la muerte perdió pese a su SS.

Soy un hombre pese a mi Soledad,
y viniendo de ella aún creo en mariposas
sobre todo las que habitan en mi vientre.

Soy del 6, mitad pasado y mitad futuro
en invierno lloré por primera y última vez
aunque los otoños amarillos deshojan mi piel.

Soy un embudo para agua y llovía cuando me llamaron
Juan como el amigo y el hermano y
Pablo como el amante amoral y enamorado.

Soy un niño solitario que juega al mundo
y un grande acompañado de logros inertes
un viejo para la vida joven que necesito.

Soy Pete Best de la música y Juan Pérez de la poesía.
Soy un constructor de antiamores eternos
y un mago experto en desapariciones.

Soy un para-poeta inconsciente de su veneno
y ávido del aplauso de multitudes efímeras
Soy un ciego en el país de los tuertos.

Juan Pablo Belair
Nació en Santiago de Chile un invierno del 71. Se tituló de Médico Veterinario, es Magíster en Gobierno y Gerencia Pública y Master en Gestión de Calidad entre otros grados académicos obtenidos.
Siempre se sintió atraído por la escritura, pero fue en el 2006, año gana el concurso para integrar la antología de poetas y narradores Entrepuentes de MAGO Editores, que decide optar por el camino de la creación literaria. En 2007 sus poemas aparecen en los libros Bordecerro y Por fuera del centro del mismo sello editorial. Durante el 2008 es incluido en la Antología de Poesía y Narrativa Chilena, publicación que presenta en la Feria Internacional del Libro de Lima, Perú. Ese mismo año participa en la antología Cascada de flores y es invitado a integrar el círculo de escritores de la revista literaria Rayentru. El 2008 edita su primer libro La resaca de la tristeza. Este poemario es lanzado en la Feria internacional del libro de Santiago y después nuevamente en la feria del libro de Viña del Mar. Desde el 2005 gran parte de su poesía se puede leer en su blog atentado celeste (
www.abretucielo.blogspot.com).
Su residencia está en Santiago aunque su casa de la escritura está en Valparaíso.
Autorretrato 3 es el penúltimo poema de su libro La resaca de la tristeza.