lo que nos recuerda las manos son las cuerdas
Por Yamila Greco


I

entonces manifiesto por los ojos la angustia y la crueldad
del plástico forzado por mi cadáver
es mantenerse incluso cuando los brazos forman huecos
no el estómago cansado
sino la insolencia de rasgar su privilegio
la cercanía limita el encaje que es la carne
mediante el grito que nos triunfa en delirio acabado
yo me postergo y me rebelo
contra la blanca solicitud de la pared reinante
y cargo heridas
aullar o permitirse el encierro
creo pero tener
el desnudo babosa el rastro plateado
y mi jurar no consentirse en espejos indecibles
es la lo
que das
mi búsqueda es un cuchillo o una piedra y otra flecha
machacadas contra la fuerza recta
pero quiero pertenecer
la cocina tiene patas son las arañas restantes
de la comida podrida
de mamá
es el designio de la abuela antes de
muerta
es mi propio ser habitando por la risa abierta
la gota seca de la rabia marcando muecas
mi baba retorcida en precipicios
a pleno diente roto su garganta es mi depósito



II

los gritos son el inicio de toda creación maldita
fieras de mi alteración el golpe de los pasos y las puertas
que vienen por qué no se van ajenas a todo lo que se suicida
por qué no te corto los pies
y elevo al mundo
fija a las necesidades altas porque no queda fondo que
temblar
la visión única de la cuna muerta por asfixia
de una escalera comunicando con mi palabra
metástasis es mi hermana
o el desequilibrio sin presencias deformadas
dentro de una habitación sostenida por la basura




III

yo no sé si levantar el nylon que cubre mis párpados
cuando el cuerpo se me revuelve en celo
atrevida en leche por mi nariz torcida en sangre
presagio del puño altivo que me descubre en asco
así el espejo sobre el pie que finge cuerdas
por qué no el sueño por qué no
suplicando los muros de un cadáver tibio
mi almohada es una bestia lúcida
cría salvaje de una mente inexistente
es un dedo custodiado por el ojo de la noche
un suicidio consciente y lento
donde se nutre mi perro yo me hago carne
derramada cruda en las ampollas del nacimiento
el agua me surge hervida
………………………………...........salir quiero
temblando mi garganta en peste
porque todo respira





Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1979. Parte de su obra literaria se publicó
en la antología "Cadáver en mano” (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Realizó la introducción del libro "La Liga", para el poeta chileno Christian Pérez (Visceralia Ediciones, Santiago de Chile). Su texto "V" ha sido seleccionado para participar en la obra "Verso a verso" (Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008).Colabora en diversas
publicaciones literarias. La revista de poesía chilena Lakúma-Pusáki dedicó una nota a su trabajo poético. Sus poemas han sido traducidos al italiano y al inglés.
Otros textos de su autoría pueden encontrarse en
http://blog.myspace.com/respirarpuedeserunfracaso
La suerte de Emma
Por José Antonio Ruiz



“... amor es lo que se pierde, no lo que se encuentra”




El filósofo rumano, E. Ciorán decía; “gastamos tanta energía en salvarnos como en perdernos”.Los héroes recorren su camino rutinariamente, sin motivaciones aparentes, hasta la revelación, que los obliga a emprender el viaje. Viaje que los trasciende en sus metas, experiencias y deseos.

La anodina vida de una criadora de cerdos, Emma ( Jördis Triebel ) cambia radicalmente cuando Max ( Jürgen Vogel ), se accidenta saliendo de la ruta quedando inconsciente dentro de los límites de su granja. Este es el disparador de la historia.
Esta película nos lleva a un doble viaje por un solo boleto. Y es que en los viajes siempre se descubren nuevas cosas, pero sobre todo nos descubrimos a nosotros mismos; Esto le sucederá a Max y a Emma.
Emma es desordenada, descuidada, el caos es su orden. Posee una pequeña moto destartalada que de alguna manera sublima la presencia de un hombre. No posee complejos aparentes, pero sí un espejo escondido. Tiene al único preten -diente del lugar detrás de ella, al que mantiene a raya con una escopeta de dos caños, y al único ganso macho del pueblo. Pero por sobre todas las cosas, ama la vida.
En cambio Max, es su antitesis, ordenado hasta la obsesión, pulcro, aseado, tímido y vegetariano. Su trabajo actúa como único vínculo social. Ha vivido su vida de manera correcta. A Max, el médico le informa que tiene cáncer de páncreas, que le queda poco tiempo de vida, meses o quizás semanas. Su trabajo, que es su nexo con el mundo, es roto para no caer en el abismo, yendo en pos de un destino, que plantea interrogantes; ¿qué hicimos de nuestras vidas? O como Martín H ¿Quién soy yo y qué quiero hacer con mi vida? Y estas preguntas traen desesperación.
Emma vive de sus animales, especialmente de sus cerdos, que ha sido el negocio familiar, hoy en baja. Esta situación la coloca en una situación precaria económicamente, dejándola al borde del desalojo. La peculiaridad que la destaca es la forma de sacrificar a sus cerdos. No lo hace violentamente, como es usual, no los arrea, ellos van solos, como un juego; Entregados mansamente a la ternura de Emma. Así comienza la primera escena.
El viaje que inicia Max de huída, se convierte en una acción libre, un reencuentro consigo mismo, viendo al mundo desde una perspectiva distinta, descubriendo que la felicidad tal vez no está tan lejos.

Es a partir de este momento, que dos personas solitarias establecen un curioso juego amoroso, un pacto sin palabras. Dos seres que no tienen a nadie, tampoco nada que perder y, que el azar quiere que se conozcan en éste momento y no otro. Cada uno con su gris vida, encuentra en esta penumbra amor.
Se respetan porque se aceptan tal como son, y es este respeto lo que les da la oportunidad de sostener la relación, que también les permite comprender y perdonar. Este es el pilar de su relación de amor que los deja vivir plenamente hasta el final.
Se puede decir que La Suerte de Emma, es una película de “feos”, y con esto hablo de gente común, aquella que normalmente permanece en las sombras. En este sentido, la
elección de los actores es acertada., Jürgen Vogel ( Max ), no es el típico galán de cine, tampoco su personaje es atractivo, pero logra hacerlo querible. Jördis Triebel ( Emma ), tosca, grandota, es de una ternura tan grande como ella.
El relato que Taddicken nos propone es equilibrado aguantando el peso de la obra, aunque por momentos las metáforas poéticas pueden ser excesivas. Deja que la acción se desarrolle ante los ojos del espectador. La banda sonora, casi minimalista, cumple su cometido, acompaña el relato casi pidiendo permiso.
“...amor es lo que se pierde, no lo que se encuentra”, es la última estrofa de la canción con la que culmina la película, permitiendo que el tiempo transcurra diáfano.




País : Alemania / 2006
Género : Comedia dramática
Dirección : Sven Taddicken
Producción : Ralph Schwingel, Stefan Schubert, Hejo Emons
Guión : Claudia Schreiber y Ruth Toma
Fotografia : Daniela Knapp
Montaje : Andreas Wodraschke
Dirección de arte : Peter Menne
Música : Christoph Blazer, Steffen Kahles
Intérpretes : Jördis Triebel, Jürgen Vogel, Hinnerk Schönemann, Nina Petri,, Martin Feifel, Karin Neuhäuser, Arved Bimbaum
Quisiera ser Cumbio por un día

Por Gerardo David Cristante


Quisiera ser Cumbio por un día

Y besar a todas mis flogger de 15

Comprarme zapatillas azules

Y teñirme un mechón de pelo rojo sandia

Quisiera ser Cumbio por un día

Y que me entreviste Chiche

Para tocarle la pelada y decirle que su programa

Es la peor mierda de la televisión argentina

Quisiera ser Cumbio por un día

Y sentarme en las escaleritas del Abasto

Y observar la caída del sol borracho

En las puertas del bar peruano

Quisiera ser Cumbio por un día

Y sonrojarme con Mirta Legrand

Cuando me pregunte si me gustan las chicas

Quisiera ser Cumbio por un día

Y recibir miles de firmas

Entonces postearia una foto de mi sonrisa

Y les escribiría que los extraño muchis muchis:)

Quisiera ser Cumbio por un día

Para recibir cartas indecentes de viejos indecentes

Para firmar un contrato con Nike

Y sacarme una foto con los niños pobres

Del Chaco profundo

Luego haría una obrita de teatro

Donde seria el personaje Cumbio

Que sacaría muchis fotos y se enamoraría

De la nueva compañerita del Cole

Recién llegadita de Gualeguaychu

Quisiera ser Cumbio por un día

Y que me lleven en una Limousine

A la joda del Bailando

Y cuando la cámara me enfoque

Saludaría a todos los floggers tristes del mundo

Que están pasando un mal momento

Quisiera ser Cumbio por un día

Y no tener que sentarme a escribir esta porquería

Para jugar el juego de las apariencias

Para lidiar con la triste escritura

Quisiera ser Cumbio por un día

Entonces

Una sola foto de mi rostro

Bastaría...


Entrevista a Fernando Cavarozzi, el Payaso ChacoVachi.

Por Andrés Alvarado

Hace algunos años el Circo Vachi, un espectáculo audaz, emocionante, pleno de humor, absurdo, guiños a los adultos y algo muy importante: no tratar de idiotas a los niños, pulverizó mis prejuicios hacia el circo y me ayudó a entender un poco más el humor como contra cara de la realidad. Hablamos con Fernando Cavarozzi (quien da vida al Payaso ChacoVachi) algunos temas que tácitamente atraviesan su espectáculo.

¿Por qué te definís como un “vengador de los adultos”?

Por que les digo a los chicos lo que a los padres les gustaría decirles, y no lo hacen por que viene Jean Piaget y los acogota.

¿Cuánto tiene que ver el hecho de ser (o trabajar de) payaso en esto?

Evidentemente todo. A los payasos nos permiten (por esto de hacer reír) decir y hacer cosas que a los mortales comunes se les prohíbe.

¿Cómo es la vida del artista callejero?

Los artistas callejeros tenemos tres libertades que nadie tiene

La física (trabajamos donde queremos )

La psíquica (no tenemos que ser los mejores, tenemos que ser)

La económica (ganaremos exactamente lo que valgamos )

Un amigo (Marcelo Ferrari ) gran payaso callejero dice que somos como comandos , que estamos listos para todo y nada nos amedrenta, laburamos en la calle y ahí todo puede pasar , las inclemencias del tiempo , los locos sueltos, los mala onda , la policía, los ladrones , y vos tratando de entretener, divertir, asombrar, emocionar y hacer que todo sea muy verdadero

¿Se ve reflejado eso en el show?

La libertad es lo primero que se tiene que ver en un espectáculo callejero

Si bien en los últimos años hay una mayor aceptación del rol del artista callejero, aún hoy es observado de reojo, ¿Cómo pesa eso a la hora de crear y montar un espectáculo?

La gente no quiere ver espectáculos quiere ver personas.

No quiere que les actúen, quieren que los diviertan.

Y lo de observar de reojo, los que observan de reojo son la gente de teatro que no puede entender desde su intelectualidad, nada pragmática, que haya tanta demanda de este tipo de espectáculos y sean tan reconocidos, ocupando muchos espacios dentro del mapa cultural del país.

La gente no mira de reojo, la gente mira de frente desde hace mucho tiempo a los espectáculos callejeros.

Hace algunos años presencié el Circovachi en San Bernardo, había muchas ironías con el público, y no omitías pasajes de reflexión y crítica social ¿Cuánto hay de relación entre estos aspectos y el hecho de hacer un espectáculo callejero? ¿Sería posible jugar con esas libertades en otro tipo de espectáculo?

La crítica y el delirio son cosas que no se transan, y siempre existieron primero en la calle y después en los ámbitos cerrados. Cuando trabajas en la calle, todavía la gente no te pagó, o sea que no le debes nada, recién te paga al final, y si quiere. Y si no le gusta puede irse.

Eso hace verdadero cada aplauso y cada centavo que ganas.

Los espectáculos callejeros tienen una estructura dramatúrgica particular, que siempre se repite y van hacia la optimización de la gorra.

Convocatoria

Espectáculo

Pasada de gorra

Final

Todo es parte de la presentacion

Habiendo recorrido tantas ciudades del mundo con tus espectáculos ¿Qué sentís cuando te presentás en tu país?

El otro día trabaje en la escuela de los hermanos Videla, y dije la palabra “zorete” después de 3 años

Fui muuuyyyy feliz

¿Por qué elegiste Villa Gesell después de tanto tiempo? (Nota: el Payaso ChacoVachi se presenta en esta ciudad balnearia luego de 22 años)

Tengo amigos que no veo hace 22 años y quiero saber quien esta más pelado.

¿Cuánto hay de real en el nombre del espectáculo (“Cuidado! un payaso malo puede arruinar tu vida”)? ¿Por qué?

Tiene muchas interpretaciones, pero evidentemente es una advertencia para el público.

Para terminar: ¿Qué hace un payaso cuando está angustiado?

Se suicida, igual que cualquier hijo de vecino.








Ficha Técnica:

VILLA GESSELL.

ANFITEATRO DE LA GALERIA DE LA 3 Y 110 BIS.

CALLE PEATONAL (108).

UNIPERSONAL: "Cuidado un payaso malo puede arruinar tu vida "

COMPARTIENDO EL LUGAR CON MAKU Y SU UNIPERSONAL "Metro y medio "

Y CON JUAN Y KARIN DE LA CONPANIA KOF-KOF, CON "La mujer pulpo "

Y PABLO LORENZ CON "La ultima bola de willy raquetas "


Vigilar, castigar, actuar

Por Belén Iannuzzi



Del río que todo lo arrastra se dice que es violento.

Pero nadie dice que son violentas las márgenes que lo contienen.

Bertold Brecht





Evangelina tiene un hijo de nueve años, está de novia con Gastón, que tiene otros dos hijos de una relación anterior. Se ven todos los martes y jueves a la tarde, frente a la plaza del Congreso, y vuelven juntos en el tren que sale de Constitución hasta Ezeiza. Ella quiere terminar la secundaria -sólo le queda un año- y estudiar Diseño de Indumentaria en algún instituto terciario. Dice que le gusta confeccionar ropa, coser, sentir el ruido de las máquinas. El estudia Braile, dice que es bueno en eso, que le gustaría transcribir al Braile algún libro completo, que practica con cartas de restaurantes y folletos que le da su profesora. Evangelina está detenida en la unidad número 31 y Gastón en la 19; los dos tienen salidas transitorias que dedican al estudio del teatro comunitario. Ellos, al igual que otras 28 personas más, forman parte de Presos del Teatro, el elenco conformado por detenidos de las unidades 3 y 19 de Ezeiza, 2 y 31 de Devoto y 18 de la ciudad de Buenos Aires. Presos del Teatro se desarrolla dentro del marco del grupo Salvatablas, creado hace más de dos años por la actriz y directora María José Trucco y el sociólogo Sebastián Carrera. Es un espacio por el que pasaron más de cien personas, que se desarrolla en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo.

Cuenta María José: “El grupo es para internos que tienen salidas transitorias, es decir, que están cerca de su libertad. Con lo cual, nosotros vivimos varias libertades. Muchos de los que van saliendo en libertad vuelven de paseo, pero no a formar parte estable del elenco. Tomamos historias de vida de los integrantes y las llevamos a escena”.

Salvatablas trabaja con el psicodrama y el teatro espontáneo, luego de un largo tiempo de experimentación teatral, y sienta sus bases en el teatro popular y comunitario. Hoy el encuentro lo coordina Omar, interno de la unidad 19. En la primera hora, se sientan en ronda, toman gaseosas con galletitas, escuchan música y charlan sobre diferentes temas. Evangelina cuenta que las dejan llevar aritos, anillos, pinturas, pero no remeras negras ni con capucha. Cosas de chicas. Sebastián les pregunta si están de acuerdo en que participe de los ensayos una persona a la que el juez sólo deja venir bajo tuición penitenciaria. El debate se abre y la cosa se pone tensa: que no porque “esa mina está sarpada de gorra”, que “somos todos presos; estamos en Salvatablas, no en el pabellón”, “no la juzguemos, ella no tiene la culpa de que la quieran mandar con el cobani “. El mate hace una ronda larga, ellos hablan con quienes están sentados al lado hasta que Benito, actor, poeta e integrante del equipo docente, aplaude y todos se cambian de lugar. Ahora toma la palabra Sebastián, que comienza a leer en voz alta un escrito judicial: “… por lo cual resuelvo otorgar una salida transitoria de 72 horas al interno -llamémoslo Juan-, al interno Juan para contraer matrimonio”. Todos aplauden y brindan con bebida cola para celebrar. Omar, el coordinador del día, continúa “Crónicas, crónicas” y Lili comienza a leer una, escrita en dos hojas de cuaderno escolar con birome azul. Las crónicas son cartas, pensamientos o ideas que escriben los internos en las cárceles y se las dan a otro compañero de elenco para que las lea en el ensayo. Si alguno quiere contestarle, continuar hablando sobre el tema propuesto o proponer otro nuevo, lo escribe y se lee en el próximo encuentro.

María José y Sebastián consideran que “no es casual que esté un poco de moda el tema de las cárceles en lugares masivos como la televisión, con algún reality u otro tipo de programa; hay distintos ‘productos’ y por eso distintas miradas sobre el fenómeno carcelario, sin duda hay una mirada televisiva del delincuente. Está en el candelero el tema de la seguridad y las cárceles son los lugares que alojan a quienes supuestamente ocasionan la inseguridad, que en verdad es originada por la violencia del sistema, por la desigualdad que propone este modo de vida, la no redistribución de la riqueza, el agotamiento de valores, la falta de trabajo, los pibes cartoneando; que un pibe de ocho años tenga que estar revolviendo la basura es violento, produce una degradación moral. Con educación y trabajo se puede volver al equilibrio dentro de la sociedad… los pibes en las villas muertos en vida, muertos por el paco, entonces decir después que las rejas y que Blumberg y que la mar en coche es una ridiculez. Es una pavada pensar la inseguridad en esos términos, cuando tenés un sistema que construye pobres y violencia”.

- ¿Consideran que la participación dentro de Salvatablas facilita la reinserción social de sus integrantes?

- Nosotros no pensamos en términos de reinserción en la sociedad porque consideramos que las cárceles son parte de la sociedad. Ellos están en un lugar que la sociedad los puso porque delinquieron o transgredieron alguna norma, de modo que no es que vuelven a la sociedad, sino que están en un lugar muy preciso dentro ella”, dice María José y continúa: “Nosotros pensamos en Salvatablas como un puente, hacemos teatro participativo, buscamos generar un espacio de encuentro y no abrir el telón, que los presos actúen como una atracción de circo y que la gente aplauda y se vaya con la conciencia limpia y la entrada paga. Las personas del elenco están empezando a volver a la calle y el grupo les sirve para el roce, para estar en contacto con otros mundos. Hacemos mucho hincapié en que somos un grupo y por eso les pedimos que estén dispuestos a formar parte de él, que ese grupo les pertenece. Por eso, si una persona quiere participar no le pedimos dotes actorales ni vocación de actor pero sí predisposición para integrarse al grupo y flexibilizarse en el respeto al otro. Tener en cuenta al otro es la premisa de Salvatablas”.

Salvatablas cuenta con otros dos elencos además de Presos del Teatro, con la particularidad de que estos se desarrollan dentro de cárceles, luego de haberse presentado a un concurso convocado por el Instituto Nacional del Teatro y el Ministerio de Justicia. Uno es de capoeira y se lleva a cabo en Devoto y el otro -llamado Ya me voy, ya me fui- se hace en el penal de Marcos Paz.

Corso a contramano

Todos los lunes a la tarde, internos de la unidad 19 de Ezeiza se reúnen en la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio de Boedo. Ellos son los Atorazos de la Santa Cruz, un grupo de teatro coordinado por integrantes del colectivo teatral ActuarnosOtros y de la compañía de teatro comunitario y experimentación La Mueca. Son una comunidad de teatro foro, una rama dentro del denominado teatro del oprimido, creado por el brasileño Augusto Boal en la década del setenta, que toma elementos de la pedagogía del oprimido del también brasileño Paulo Freire. El teatro foro tiene su punto de partida en la participación de la gente, la idea es que no hay un espectador pasivo viendo una experiencia teatral, sino que luego se convertirá en actor de esa experiencia; plantea preguntas y las responde en acción, actuándolas. Dice Carolina Ramírez: “El teatro del oprimido apunta a mostrar situaciones de opresión que, si bien son de ficción, el público que las recibe conoce bien, desde hechos de violencia familiar hasta abuso y explotación laboral. La gente tiene que sentirse identificada con lo que está pasando para entrar en el foro, le ponen el cuerpo a lo que tienen ganas de decir. Así, dejan de ser espectadores de su propia historia para pasar a ser actores”.

Los Atorazos de la Santa Cruz tienen una hora del taller dedicado a la murga, en la que producen sus propias canciones y letras: “Somos los Atorazos de la Santa Cruz/ si hablamos de murguear/ mis piernas estallan/ no hace mucho tiempo/ que aprendimos a cantar/ y ahora sé que en cualquier momento/ vamos a explotar”, escribieron.

Cuenta Raúl Shalom, de La Mueca: “La sociedad ya los echó, ahora hay que trabajar para que la sociedad empiece a aceptar que vuelvan. Creemos que el arte es una herramienta de transformación social, por eso desde el teatro queremos recuperar la capacidad de juego y generar un espacio de libertad. Planteamos juegos que funcionan como disparadores y que nos permiten aflojarnos. Ahí empiezan a aparecer las problemáticas: el temor a la soledad, el temor a reincidir y la carga, el estigma de salir pero que sigan siendo considerados presos. Tomamos herramientas de la educación popular y trabajamos para que el conocimiento aparezca. Cuando alguien que está marginado descubre que tiene un conocimiento y desarrolla una capacidad a partir de él, empieza a ser una persona de vuelta, recupera su identidad. Nos interesa trabajar efectivamente sobre los valores”.

Ellos también siguen en contacto con los actores luego de que recuperan su libertad porque “inevitablemente quedamos ligados afectivamente”, dicen. Por eso saben que uno de ellos está trabajando en una cantina, otro volvió a la casa de su familia después de muchos años, aunque una gran cantidad manifiesta sus deseos de seguir en relación pero el grupo les remite, de alguna manera, al tiempo en el que estaban en el penal, por eso sienten la necesidad de cerrar esa etapa y dar las cartas de nuevo.

Testimonios

* “El taller de teatro mata porque te saca un poco de las rejas, viste. Estamos todos juntos, todos bien, jugamos. Hace dos meses y medio que estoy acá, desde que me vino la transitoria”.

* “Estoy aprendiendo a ser papá. A mi hijo más chico casi ni lo conozco, tiene doce; ni siquiera estuve en su primer día de jardín. Caí en cana cuando el pibe tenía dos meses. Cuando empezó a caminar tampoco estuve. Cuando dijo ‘papá’ por primera vez yo no estaba, estaba mi viejo. Me cuesta, pero de a poquito la voy llevando. Me encanta ser papá, a mi mujer le doy las gracias por los hijos que me dio. Quiero que mis hijos se enfoquen en el estudio”.

* “Quiero cambiar de vida, no le quiero fallarles de vuelta a mis hijos y no me quiero fallar más a mí. Estamos todos muy entusiasmados en volver a vivir juntos. No quiero que mi vieja sufra más porque su hijo está preso. Es una decisión que tomé, hasta acá llegué, basta. Con lo que hice las cosas no me fueron bien, es evidente. Muchos dicen que el laburante es un gil. Gil sos vos que estás en cana. El gil laburante disfruta todos los días de su familia, su trabajo, su casa, está en libertad. Está bien, no le alcanza la plata, vive como puede, pero vive. Yo no vivo, estoy muerto en vida, porque estoy encerrado en un penal. Ahí adentro es un cementerio, estás enterrado vivo. Cuando salga, voy a laburar en el almacén de mi vieja”.

Horacio tiene 35 años y 2 hijos. Es tapicero, sabe algo de sastrería y le gusta cocinar. Participa del taller en la Iglesia de la Santa Cruz. Está en la unidad 19 de Ezeiza. En siete meses sale en libertad.

* “Oprimidos y opresores somos todos. En algunas situaciones jugamos un rol y en otras, otro. El teatro es una analogía del afuera: qué me va a pasar cuando vaya a pedir trabajo, qué me va a decir mi jefe”.

Mirella Galbiatti, integrante de ActuarnosOtros.


* “Al principio no me gustaba el taller, salía porque era una salida más, después me enganché. Ahora, cuando salga, mi prioridad es conseguir un trabajo. Tengo la posibilidad, mi familia siempre estuvo y está, así que lo voy a aprovechar a full. Sé que va a ser difícil, pero en algún lado voy a tener suerte”.

Lucas tiene una hija de seis meses, Milagros. Está en la unidad 19 de Ezeiza. En un mes sale en libertad.

* “Me enteré del taller de teatro por un amigo de la unidad que venía desde enero. Hice el escrito al juez para que me autorice y por suerte me autorizó. Lo mejor es hacerlo de puño y letra (…) El teatro, este lugar, te ayuda pero sólo si vos querés”.
Claudio tiene 28 años. En 96 días sale en libertad.



Cómo se articulan los talleres

* Para tener salidas transitorias, cualquier preso federal debe haber cumplido el 50 por ciento de su condena. Además, tiene que tener buena conducta y buen concepto.

* Las salidas transitorias pueden ser para trabajar, para ver a sus familias o para estudiar. Dentro este último punto están comprendidos los talleres de teatro.

* De todos los presos federales que pueden pedir la salida transitoria, el 5 por ciento la tiene en forma efectiva.

* Si se cumplen estos requisitos, los internos presentan ante el juez de ejecución un escrito solicitando la salida para participar en los talleres de teatro. Los jueces federales de ejecución son tres.

* Las cárceles argentinas alojan en su totalidad a 60.000 internos.