MISIL CHILDREN de Mariana Levy
Hay obras de teatro con el poder de llevarnos de la mano hacia rincones escondidos dentro de nosotros mismos. Cuando esto sucede, el tiempo se vuelve un camino y los textos una melodía de lo que ha quedado adentro. En Mísil Children hay tres hermanas (Salomé Boustani, Julieta Halac y Gisela Vlatko) que disparan imágenes dentro del vacío que les ha dejado la pérdida. Las luces en escena se prenden y apagan como fogonazos de un pasado irrecuperable, y a la vez tan presente.
Vamos a ver de nuevo Mísil, cuando el dolor del amor perdido nos llame, cuando la compañía de un hermano en la habitación a oscuras se nos haga recuerdo y cuando escuchemos el desgarro, incluso desde la imposibilidad de transmisión que ciertas experiencias generan. Vamos a vivir Mísil, cada vez que se disparen dentro nuestro, las luces de fuegos de artificio que otros han lanzado sobre nuestro corazón.
J.R.
Dramaturgia y dirección: Mariana Levy
Actúan: Salomé Boustani, Julieta Halac y Gisela Vlatko
Asistente de dirección: Lucila Brea
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de iluminación: Carolina Sosa
Vestuario: Cecilia Zabaleta
Diseño gráfico: Julieta Domínguez
Fotografía y diseño postal: Nicolás Porta
Prensa: Carolina Alfonso - caroalfonso@gmail.com – 155-662-6006 – 4802-4607
www.misilchildren.blogspot.com
Funciones: viernes 21 hs.
ABASTO SOCIAL CLUB
Humahuaca 3649
Reservas: 4862-7205
Entradas: $ 25 / $ 18 (descuentos estudiantes y jubilados)
Vamos a ver de nuevo Mísil, cuando el dolor del amor perdido nos llame, cuando la compañía de un hermano en la habitación a oscuras se nos haga recuerdo y cuando escuchemos el desgarro, incluso desde la imposibilidad de transmisión que ciertas experiencias generan. Vamos a vivir Mísil, cada vez que se disparen dentro nuestro, las luces de fuegos de artificio que otros han lanzado sobre nuestro corazón.
J.R.
Dramaturgia y dirección: Mariana Levy
Actúan: Salomé Boustani, Julieta Halac y Gisela Vlatko
Asistente de dirección: Lucila Brea
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de iluminación: Carolina Sosa
Vestuario: Cecilia Zabaleta
Diseño gráfico: Julieta Domínguez
Fotografía y diseño postal: Nicolás Porta
Prensa: Carolina Alfonso - caroalfonso@gmail.com – 155-662-6006 – 4802-4607
www.misilchildren.blogspot.com
Funciones: viernes 21 hs.
ABASTO SOCIAL CLUB
Humahuaca 3649
Reservas: 4862-7205
Entradas: $ 25 / $ 18 (descuentos estudiantes y jubilados)
Allá lejos y hace no tanto tiempo (RESEÑA)

Hay películas que recuperan en cada fotograma un fragmento de la historia del arte. Si hay algún motivo para ver Nuevo Mundo, por sobre todos los otros que no son pocos, no se puede dejar de destacar la utilización de la fotografía. Cada encuadre está trabajado cuidando la armonía de los objetos y personajes que se filman. Los colores y los juegos de luces hacen que cualquiera se quede boquiabierto de solo sentarse frente a la pantalla. Si bien la historia tiene sus ritmos y tiempos, no aptos para quien se deleite con la vorágine de hollywood, cualquiera que disfrute de que le cuenten una historia en movimiento, en la que cada recuerso del lenguaje audiovisual está puesto en función de la belleza de la imagen, no puede perder una tarde sin ver esta película.
J.R.
EQUIPO TECNICO
Dirección Emanuele Crialese/ Guión Emanuele Crialese/ Fotografía Agnes Godard/Escenografia Carlos Conti/ Vestuario Mariano Tufano/ Casting Giuseppe Cutino/ Montaje Maryline Monthieux/ Música Antonio Castrignanò/ Una producción de Rai Cinema, Titti Film, Memento Films, Respiro/ Producida por Fabrizio Mosca para Titti Film, Alexandre Mallet-Guy para Memento Films/ Emanuele Crialese para Respiro
ELENCO ARTISTICO
Lucy Charlotte Gainsbourg/ Salvatore Vincenzo Amato/ Doña Fortunata Aurora Quattrocchi/ Angelo Francesco Casisa/ Pietro Filippo Pucillo/ Rita Federica de Cola/ Rosa Isabella Ragonese/ Don Luigi Vincent Schiavelli/ Mangiapane Massimo Laguardia/ Don Ercole Filippo Luna/ Señor del Fiore Andrea Prodan/ Doctor Zampino Ernesto Mahieux/
Emanuele Crialese
www.emanuelecrialese.com
TRAILER: http://www.youtube.com/watch?v=jXrGtAXs5Rw&feature=related

Hay películas que recuperan en cada fotograma un fragmento de la historia del arte. Si hay algún motivo para ver Nuevo Mundo, por sobre todos los otros que no son pocos, no se puede dejar de destacar la utilización de la fotografía. Cada encuadre está trabajado cuidando la armonía de los objetos y personajes que se filman. Los colores y los juegos de luces hacen que cualquiera se quede boquiabierto de solo sentarse frente a la pantalla. Si bien la historia tiene sus ritmos y tiempos, no aptos para quien se deleite con la vorágine de hollywood, cualquiera que disfrute de que le cuenten una historia en movimiento, en la que cada recuerso del lenguaje audiovisual está puesto en función de la belleza de la imagen, no puede perder una tarde sin ver esta película.
J.R.
EQUIPO TECNICO
Dirección Emanuele Crialese/ Guión Emanuele Crialese/ Fotografía Agnes Godard/Escenografia Carlos Conti/ Vestuario Mariano Tufano/ Casting Giuseppe Cutino/ Montaje Maryline Monthieux/ Música Antonio Castrignanò/ Una producción de Rai Cinema, Titti Film, Memento Films, Respiro/ Producida por Fabrizio Mosca para Titti Film, Alexandre Mallet-Guy para Memento Films/ Emanuele Crialese para Respiro
ELENCO ARTISTICO
Lucy Charlotte Gainsbourg/ Salvatore Vincenzo Amato/ Doña Fortunata Aurora Quattrocchi/ Angelo Francesco Casisa/ Pietro Filippo Pucillo/ Rita Federica de Cola/ Rosa Isabella Ragonese/ Don Luigi Vincent Schiavelli/ Mangiapane Massimo Laguardia/ Don Ercole Filippo Luna/ Señor del Fiore Andrea Prodan/ Doctor Zampino Ernesto Mahieux/
Emanuele Crialese
www.emanuelecrialese.com
TRAILER: http://www.youtube.com/watch?v=jXrGtAXs5Rw&feature=related
CICLO CARNE ARGENTINA
Hay sueños que siempre deberíamos tener en cuenta.
Por: Jimena Repetto
A Los Reyes se les piden cosas importantes, pensaba, porque tienen mucho más glam que ese señor Noel. Yo pedí un juego de magia porque si creía en Los Reyes era, justamente, porque eran magos. Soñé un siete de enero de 1985 que adentro de una caja tan grande como mi triciclo, iba a venir un conejo blanco, diez pañuelos de colores y cartas con una irreverente capacidad de aparecer y desaparecer a mi antojo. Pero no. Vino la caja, de similares proporciones a la de mi sueño, pero sin el contenido soñado. Adentro había un manual de instrucciones que me indicaba, según me leyó mi mamá, cómo hacer para que los demás creyeran que cuando yo me escondía una moneda en la manga, en verdad la muy escandalosa había desaparecido. Mi sueño nocturno, que se había superpuesto a la concreción de mi sueño diurno de magia empaquetada, se había deshecho.
Estuve pensando cuál era el período más “onírico” del cine, si es que algo como esto existe y supuse que tendría que hablar de las vanguardias. Expresionismo, impresionismo, expresionismo y, desde ya, dadaísmo y el bienamado surrealismo. Desde El gabinete del doctor Caligari hasta Un perro andaluz, pasando por los cortos de Man Ray y Entreacto de René Clair, es obvio que en las películas que generaron las vanguardias los climas oníricos entre disparatados y pesadillezcos ingresaron al cine con todas las luces. Sin embargo, también podría sugerir que los sueños que las vanguardias soñaron en el cine son sueños de adultos en un mundo que intentan cambiar. Hay un efecto de choque que busca este tipo de cine experimental, un tirón de pelos para que el espectador se despierte de su sueño de celuloide y pestañee dos veces para ver la pantalla. Arriesgo entonces, sin ocultar mi fanatismo, que el mayor soñador del cine, aquél que viajó más lejos y se zumbulló primero a hacer del cine un arte de magia fue George Méliès.
En la mayoría de sus películas nos encontramos con los trucos de sustitución. De pronto, una carta se convierte en una simpática señorita. ¿Y cómo? El mecanismo era simple, se paraba la filmación, se colocaba a la señorita donde estaba la reina y ¡voilá! Hete aquí la transformación.
Y aunque sus películas son mudas y hay que recorrer toda la ciudad para conseguir copias, no hay nadie que se resista al encanto de ese mago de bigotes que se aparece en la pantalla llamado George.
Ya van a salir un par de señores alimonados a decirme que Georgy era un soñador, entre naïf e inocente, y que sus películas son mero entretenimiento. Supongo que podría responderles que es cierto que la fascinación que todavía hoy genera El viaje a la luna (1902) o el Viaje a través de lo imposible (1904) hay pocas películas que puedan superarla.
Pero George además de un soñador fue un rebelde con causa propia y tuvo que deshacerse de los mandatos familiares para evitar dedicarse a la industria del calzado, en desmedro de los piecitos de las damas de París y para beneficio de la historia del cine. Méliès, como más de un genio que anda por ahí, era obstinado y para nada obsecuente. Dicen las malas lengua que con parte de la dote de su esposa y su propia herencia en 1888 compró el teatro “Robert Houdin”. Unos años después, creó el primer estudio de cine de la historia y funda la productora Star Film.
Aunque hoy suene a disparate, George filmó más de quinientas películas de ficción, incluso algunas coloreadas a mano. Sin embargo, la genialidad no lo salvó de las leyes del mercado que exigían novedades como espejitos de colores y sus películas se vendieron al peso para convertirse en… peines. Al final de su vida, Méliès se dedicó en silencio a vender juguetes a la salida del metro de París hasta que alguien lo reconoció. Con todas las pompas, lo llevaron a un asilo y le dieron todos los honores meses antes de su muerte.
A veces en los sueños encontramos, o creemos encontrar, ciertas respuestas. Y los sueños hacen que nos despertemos con esa sensación de haber vivido en nuestra cama-incubadora un puro disparate. Méliès con los ojos abiertos soñó los sueños más hermosos que el cine haya soñado. Y, al verlos en pantalla, hoy por hoy, no hay nada más mágico que poder volver a soñarlos.
A Los Reyes se les piden cosas importantes, pensaba, porque tienen mucho más glam que ese señor Noel. Yo pedí un juego de magia porque si creía en Los Reyes era, justamente, porque eran magos. Soñé un siete de enero de 1985 que adentro de una caja tan grande como mi triciclo, iba a venir un conejo blanco, diez pañuelos de colores y cartas con una irreverente capacidad de aparecer y desaparecer a mi antojo. Pero no. Vino la caja, de similares proporciones a la de mi sueño, pero sin el contenido soñado. Adentro había un manual de instrucciones que me indicaba, según me leyó mi mamá, cómo hacer para que los demás creyeran que cuando yo me escondía una moneda en la manga, en verdad la muy escandalosa había desaparecido. Mi sueño nocturno, que se había superpuesto a la concreción de mi sueño diurno de magia empaquetada, se había deshecho.
Estuve pensando cuál era el período más “onírico” del cine, si es que algo como esto existe y supuse que tendría que hablar de las vanguardias. Expresionismo, impresionismo, expresionismo y, desde ya, dadaísmo y el bienamado surrealismo. Desde El gabinete del doctor Caligari hasta Un perro andaluz, pasando por los cortos de Man Ray y Entreacto de René Clair, es obvio que en las películas que generaron las vanguardias los climas oníricos entre disparatados y pesadillezcos ingresaron al cine con todas las luces. Sin embargo, también podría sugerir que los sueños que las vanguardias soñaron en el cine son sueños de adultos en un mundo que intentan cambiar. Hay un efecto de choque que busca este tipo de cine experimental, un tirón de pelos para que el espectador se despierte de su sueño de celuloide y pestañee dos veces para ver la pantalla. Arriesgo entonces, sin ocultar mi fanatismo, que el mayor soñador del cine, aquél que viajó más lejos y se zumbulló primero a hacer del cine un arte de magia fue George Méliès.
En la mayoría de sus películas nos encontramos con los trucos de sustitución. De pronto, una carta se convierte en una simpática señorita. ¿Y cómo? El mecanismo era simple, se paraba la filmación, se colocaba a la señorita donde estaba la reina y ¡voilá! Hete aquí la transformación.
Y aunque sus películas son mudas y hay que recorrer toda la ciudad para conseguir copias, no hay nadie que se resista al encanto de ese mago de bigotes que se aparece en la pantalla llamado George.
Ya van a salir un par de señores alimonados a decirme que Georgy era un soñador, entre naïf e inocente, y que sus películas son mero entretenimiento. Supongo que podría responderles que es cierto que la fascinación que todavía hoy genera El viaje a la luna (1902) o el Viaje a través de lo imposible (1904) hay pocas películas que puedan superarla.
Pero George además de un soñador fue un rebelde con causa propia y tuvo que deshacerse de los mandatos familiares para evitar dedicarse a la industria del calzado, en desmedro de los piecitos de las damas de París y para beneficio de la historia del cine. Méliès, como más de un genio que anda por ahí, era obstinado y para nada obsecuente. Dicen las malas lengua que con parte de la dote de su esposa y su propia herencia en 1888 compró el teatro “Robert Houdin”. Unos años después, creó el primer estudio de cine de la historia y funda la productora Star Film.
Aunque hoy suene a disparate, George filmó más de quinientas películas de ficción, incluso algunas coloreadas a mano. Sin embargo, la genialidad no lo salvó de las leyes del mercado que exigían novedades como espejitos de colores y sus películas se vendieron al peso para convertirse en… peines. Al final de su vida, Méliès se dedicó en silencio a vender juguetes a la salida del metro de París hasta que alguien lo reconoció. Con todas las pompas, lo llevaron a un asilo y le dieron todos los honores meses antes de su muerte.
A veces en los sueños encontramos, o creemos encontrar, ciertas respuestas. Y los sueños hacen que nos despertemos con esa sensación de haber vivido en nuestra cama-incubadora un puro disparate. Méliès con los ojos abiertos soñó los sueños más hermosos que el cine haya soñado. Y, al verlos en pantalla, hoy por hoy, no hay nada más mágico que poder volver a soñarlos.
Poesía, melancolía y sueño en el Japón medieval
Por: Liliana Ponce
En el Japón medieval, que abarca aproximadamente los siglos X al XIV (sus límites son discutibles), ya están las bases de una literatura elaborada y sutil que recurre a las posibilidades tanto de la lengua como de la escritura. La poesía japonesa prácticamente no ha usado la rima, pero el ritmo otorgado por la rigurosidad métrica y la brevedad de sus versos otorgan a las composiciones una belleza singular, que resulta siempre reticente a las traducciones. Esta brevedad está sostenida en las propias características semánticas y morfológicas del japonés, y de hecho, la prevalencia de raíces bisilábicas posibilita términos y frases organizados por yuxtaposición y elisión, impensables en las lenguas romances.
En este período, la clase guerrera detentaba el poder político, mientras la corte imperial mantenía algunos privilegios y creaba pautas culturales alejadas de las vivencias populares y las problemáticas cotidianas. Los emperadores y miembros de la nobleza protegían a grupos poéticos, a menudo rivales, que trataban de imponer sus propuestas estéticas. La escuela artística Nijô y sus contrincantes, la Kyôgoku y la Reizei, impregnaron el panorama de la poesía medieval de Japón.
Entre estos autores, sobresale la poeta Kyôgoku Tameko (n?- m.ca. 1316), quien como muchos de los de su época, es muy poco conocida en Occidente. Era hermana del destacado poeta Kyôgoku Tamekane y casi nada se sabe de su carrera oficial. Comenzó a servir en la corte desde muy joven y en su madurez alcanzó gran reputación en las reuniones literarias.
Su poética amorosa y sus observaciones, intelectuales y reflexivas, marcaron una profunda diferenciación con la producción de la escuela Nijô. Tameko escribió en una época anterior al desarrollo del haiku; sus poemas, como los aquí reproducidos, están construidos en la medida del tanka o waka, es decir, treinta y una sílabas, distribuidas en versos de 5-7-5-7-7. Aparecen en ellos términos y construcciones que, reiterados y polisémicos, resultan muy difíciles de traducir para aproximar sus múltiples alusiones y referencias; de esto son ejemplos, en los textos transcriptos: yûyamakage, que comprime “atardecer”, “montaña” y “sombra”, o shitamizu, que une “debajo” o “abajo” al sentido de “agua”, y el complejo aware, que indica “tristeza”, “melancolía”, pero también “piedad” y “compasión”. Así, la síntesis de los fonemas se contrapone a la multiplicidad de los sentidos, rasgando y acumulando objetos del mundo y de los sueños.
1,
kaze no oto ni
suzushiki koe o
awasu nari
yûyamakage no
tani no shitamizu
Al ruido del viento
se une un fresco sonido:
el del agua que corre
abajo, en el valle,
a la sombra de la montaña, al atardecer.
2.
hito mo yo mo
omoeba aware
iku mukashi
iku utsure shite
ima ni nariken
Pienso con melancolía
en los hombres, en el mundo:
¡cuánto tiempo ha pasado,
cuánto han cambiado,
hasta ahora!
3.
Omoitsukusu
Kokoro yo yukite
Yume ni miyu na
So o da ni hito no
Itoi mo zo suru
¡Cómo querría
ir hacia su corazón
y seducirlo en el sueño,
y así, por fin,
hacer que mi amado cambie!
En el Japón medieval, que abarca aproximadamente los siglos X al XIV (sus límites son discutibles), ya están las bases de una literatura elaborada y sutil que recurre a las posibilidades tanto de la lengua como de la escritura. La poesía japonesa prácticamente no ha usado la rima, pero el ritmo otorgado por la rigurosidad métrica y la brevedad de sus versos otorgan a las composiciones una belleza singular, que resulta siempre reticente a las traducciones. Esta brevedad está sostenida en las propias características semánticas y morfológicas del japonés, y de hecho, la prevalencia de raíces bisilábicas posibilita términos y frases organizados por yuxtaposición y elisión, impensables en las lenguas romances.
En este período, la clase guerrera detentaba el poder político, mientras la corte imperial mantenía algunos privilegios y creaba pautas culturales alejadas de las vivencias populares y las problemáticas cotidianas. Los emperadores y miembros de la nobleza protegían a grupos poéticos, a menudo rivales, que trataban de imponer sus propuestas estéticas. La escuela artística Nijô y sus contrincantes, la Kyôgoku y la Reizei, impregnaron el panorama de la poesía medieval de Japón.
Entre estos autores, sobresale la poeta Kyôgoku Tameko (n?- m.ca. 1316), quien como muchos de los de su época, es muy poco conocida en Occidente. Era hermana del destacado poeta Kyôgoku Tamekane y casi nada se sabe de su carrera oficial. Comenzó a servir en la corte desde muy joven y en su madurez alcanzó gran reputación en las reuniones literarias.
Su poética amorosa y sus observaciones, intelectuales y reflexivas, marcaron una profunda diferenciación con la producción de la escuela Nijô. Tameko escribió en una época anterior al desarrollo del haiku; sus poemas, como los aquí reproducidos, están construidos en la medida del tanka o waka, es decir, treinta y una sílabas, distribuidas en versos de 5-7-5-7-7. Aparecen en ellos términos y construcciones que, reiterados y polisémicos, resultan muy difíciles de traducir para aproximar sus múltiples alusiones y referencias; de esto son ejemplos, en los textos transcriptos: yûyamakage, que comprime “atardecer”, “montaña” y “sombra”, o shitamizu, que une “debajo” o “abajo” al sentido de “agua”, y el complejo aware, que indica “tristeza”, “melancolía”, pero también “piedad” y “compasión”. Así, la síntesis de los fonemas se contrapone a la multiplicidad de los sentidos, rasgando y acumulando objetos del mundo y de los sueños.
1,
kaze no oto ni
suzushiki koe o
awasu nari
yûyamakage no
tani no shitamizu
Al ruido del viento
se une un fresco sonido:
el del agua que corre
abajo, en el valle,
a la sombra de la montaña, al atardecer.
2.
hito mo yo mo
omoeba aware
iku mukashi
iku utsure shite
ima ni nariken
Pienso con melancolía
en los hombres, en el mundo:
¡cuánto tiempo ha pasado,
cuánto han cambiado,
hasta ahora!
3.
Omoitsukusu
Kokoro yo yukite
Yume ni miyu na
So o da ni hito no
Itoi mo zo suru
¡Cómo querría
ir hacia su corazón
y seducirlo en el sueño,
y así, por fin,
hacer que mi amado cambie!
Editorial Nº 4
Por: Jimena Repetto
Arrullo
Antes de abrir los ojos
pensé en escribirte
algo que distinga
la noche del día
como la punta de la lengua
descifra entre lo dulce y lo salado.
Me encantaría
atarte con dos versos
las pestañas
que escucharas mi sueño
como el sonido secuestra
al caracol de playa
hoy me conté un cuento
hasta que, creí,
era cierto.
No es de día,
supongo,
cierro las pantallas, apago las hojas
una fogata de sol me despierta
sueño que mi sueño
nunca fue soñado.
Arrullo
Antes de abrir los ojos
pensé en escribirte
algo que distinga
la noche del día
como la punta de la lengua
descifra entre lo dulce y lo salado.
Me encantaría
atarte con dos versos
las pestañas
que escucharas mi sueño
como el sonido secuestra
al caracol de playa
hoy me conté un cuento
hasta que, creí,
era cierto.
No es de día,
supongo,
cierro las pantallas, apago las hojas
una fogata de sol me despierta
sueño que mi sueño
nunca fue soñado.
BLANCA LEMA
Wabi sabi
Ella imagina ser abrazada por distintos hombres…
distintos pájaros.
Busca sus especias.
Quiere regresar al momento en que no tenía padres.
Ser la flecha.
La velocidad de lo que ocurre
Ella ya no le produce curiosidad a los corderos.
Se hace entonces un sombrero enorme de juncos
y sale a la calle con él…
exuberante de bifurcaciones amarillas.
Yo quiero hacer eso.
Quiero saltar cuando los tigres me acorralen
aunque abajo haya también tigres esperándome.
Quiero imaginar el sabor de la frutilla
que haya logrado ver crecer en el filo de la montaña
cuando me esté cayendo.
Sólo un fractal con crema.
Nada para corregir. Nada para esperar.
Kopunká!
.
Y si me perdiera?
Y fuese como esos peces que suelen regresar
a nuestra lengua
mareados por el largo viaje emprendido…
Y no pudiera hablar más que en el brayle
mojado de tus besos?
Ellos, pequeños amantes con la saliva de la fiesta
no desvanecida…
Pueden irse, pero no quieren.
Entran con la euforia de alguien
que ha olvidado allí sus llaves.
Me seducen
Ven cómo mis copos de nieve
caen en el lugar correcto.
.
Les doy mi carretel
Mi plexo solar!
La flor que encontraron, dentro mío…
apabullada.
Yo te pujo, yo te nado, yo te nazco!
Yo te pongo un gran pez naranja
en la punta de tu ola!
Y si me perdiera?
Resonancia
El gusano me miró y era una mirada llena de hollejos
se produjo entonces un deletreo lento
de la palabra Dios.
Hoy voy a hacer pis.
Estoy feliz!
Es algo concreto. Algo que va a ocurrir.
Es curioso…apagué el equipo,
pero la música siguió sonando
como una gallina corriendo
luego de que le cortasen la cabeza.
La vida ha comenzado a tener esa resonancia.
Suelo soñar en que hinco el reloj
con mis zapatillas de punta rosada.
Hundo el pie
como si el tiempo fuese un pan tierno,
y no lo es.
Siento comprimirse la tristeza en un tampax viejo.
Siento la costra, el crujir rabioso de nuestros besos por dar.
Piqué…Plié…Su sú…Si són
Los pájaros no saben danzar con caparazón.
Por suerte, quedan esas otras pequeñas certezas…
Avispa
Quién dijo que yo no fui?
Que no he sido?
Que no he estado...
ahí?
Asesina, salvadora, ladrona.
Que no he sido yo,
aquel, aquella,
en el estiércol de la muerte...
Ayer.
Las cosas ocurren cerca de la realidad...
Pero sólo cerca.
Despedirme,
abrir camino a los que llegan...
Ser.
La avispa que ha perdido su aguijón
en el pedazo de pan endurecido por olvido.
Voy a amarte con total pasión!
Con total convencimiento.
Quién dijo que yo no fui?
Que no he sido?
Mujer yo:
la poeta amante.
Ella imagina ser abrazada por distintos hombres…
distintos pájaros.
Busca sus especias.
Quiere regresar al momento en que no tenía padres.
Ser la flecha.
La velocidad de lo que ocurre
Ella ya no le produce curiosidad a los corderos.
Se hace entonces un sombrero enorme de juncos
y sale a la calle con él…
exuberante de bifurcaciones amarillas.
Yo quiero hacer eso.
Quiero saltar cuando los tigres me acorralen
aunque abajo haya también tigres esperándome.
Quiero imaginar el sabor de la frutilla
que haya logrado ver crecer en el filo de la montaña
cuando me esté cayendo.
Sólo un fractal con crema.
Nada para corregir. Nada para esperar.
Kopunká!
.
Y si me perdiera?
Y fuese como esos peces que suelen regresar
a nuestra lengua
mareados por el largo viaje emprendido…
Y no pudiera hablar más que en el brayle
mojado de tus besos?
Ellos, pequeños amantes con la saliva de la fiesta
no desvanecida…
Pueden irse, pero no quieren.
Entran con la euforia de alguien
que ha olvidado allí sus llaves.
Me seducen
Ven cómo mis copos de nieve
caen en el lugar correcto.
.
Les doy mi carretel
Mi plexo solar!
La flor que encontraron, dentro mío…
apabullada.
Yo te pujo, yo te nado, yo te nazco!
Yo te pongo un gran pez naranja
en la punta de tu ola!
Y si me perdiera?
Resonancia
El gusano me miró y era una mirada llena de hollejos
se produjo entonces un deletreo lento
de la palabra Dios.
Hoy voy a hacer pis.
Estoy feliz!
Es algo concreto. Algo que va a ocurrir.
Es curioso…apagué el equipo,
pero la música siguió sonando
como una gallina corriendo
luego de que le cortasen la cabeza.
La vida ha comenzado a tener esa resonancia.
Suelo soñar en que hinco el reloj
con mis zapatillas de punta rosada.
Hundo el pie
como si el tiempo fuese un pan tierno,
y no lo es.
Siento comprimirse la tristeza en un tampax viejo.
Siento la costra, el crujir rabioso de nuestros besos por dar.
Piqué…Plié…Su sú…Si són
Los pájaros no saben danzar con caparazón.
Por suerte, quedan esas otras pequeñas certezas…
Avispa
Quién dijo que yo no fui?
Que no he sido?
Que no he estado...
ahí?
Asesina, salvadora, ladrona.
Que no he sido yo,
aquel, aquella,
en el estiércol de la muerte...
Ayer.
Las cosas ocurren cerca de la realidad...
Pero sólo cerca.
Despedirme,
abrir camino a los que llegan...
Ser.
La avispa que ha perdido su aguijón
en el pedazo de pan endurecido por olvido.
Voy a amarte con total pasión!
Con total convencimiento.
Quién dijo que yo no fui?
Que no he sido?
Mujer yo:
la poeta amante.
OSVALDO BOSSI
El viento
Solamente escucho su voz:
unas pocas nubes graves
que se alejan o se acercan
y enseguida chocan contra el oído.
No las palabras que me dice, sino la base
de ese pequeño y atolondrado
instrumento de música.
Para comprobarlo, apoyo mis dedos
sobre sus labios
como si fueran las aspas de un ventilador
(con ese peligro) o algo más raro todavía:
como si me zambullera en el mar, en pleno julio,
y él estuviera esperándome en la orilla
(el mismo short azul, la misma sonrisa
filosa e indulgente...)
Otras veces, en cambio, subo
hasta la terraza o abro, como si fuera un asmático
(pero no soy un asmático) la ventanilla de los autos
y pienso, pienso
en la perpetua ondulación de los árboles
que refresca la noche y relampaguea.
Aunque parezca una superstición.
El desvarío de un muchacho que, con sólo asomarse,
cae en el pozo más profundo.
Explicación del movimiento, según las nubes
No se trata de negar la realidad
–me dijo una nube-- sino de mirarla
con otros ojos, otra perspectiva.
Es eso lo que te pasa –me dijo
con esa vocecita fosca y bamboleante
que tienen las nubes en las tardes de verano.
Que el viento huracanado
o el quietísimo viento, salen de su boca,
no es una fantasía tuya, sino una realidad.
Basta con alejarse de las convenciones
un poco, y mirarlo dormir...
No conozco otra naturaleza
sino la de esos suaves empellones
que hacen girar, en una interminable danza,
este mundo (te lo dice alguien
que ha viajado mucho, y que no concibe las ataduras.)
No hay cosa que no tiemble
al compás de algún desatinado movimiento.
Hasta la roca más pesada, más sólida
se corre a ciertas horas
unos milímetros de su lugar. No sólo los seres
débiles e insustanciales como nosotros: veleros
perpetuamente acodados
sobre la exhalación, el tufillo áureo
de una boca que se entreabre o se cierra
en cada anochecer.
Conozco leones en plena selva
transidos por cosas así. Edificios
que se estremecen en la oscuridad, derrumbados
por esta suerte de terremotos inaudibles...
Un muchacho dormido
no puede ser una excepción.
Ël mismo (si te fijás bien) es traspasado,
en el sueño, a otro mundo.
Como si su largo y extendido cuerpo
fuera --pese a todos los anclajes--
nada más que una nube.
Sí, solamente una nube, él también.
Lo mismo pasaría con los astros, y el sol
y con las celosísimas estrellas.
Solamente escucho su voz:
unas pocas nubes graves
que se alejan o se acercan
y enseguida chocan contra el oído.
No las palabras que me dice, sino la base
de ese pequeño y atolondrado
instrumento de música.
Para comprobarlo, apoyo mis dedos
sobre sus labios
como si fueran las aspas de un ventilador
(con ese peligro) o algo más raro todavía:
como si me zambullera en el mar, en pleno julio,
y él estuviera esperándome en la orilla
(el mismo short azul, la misma sonrisa
filosa e indulgente...)
Otras veces, en cambio, subo
hasta la terraza o abro, como si fuera un asmático
(pero no soy un asmático) la ventanilla de los autos
y pienso, pienso
en la perpetua ondulación de los árboles
que refresca la noche y relampaguea.
Aunque parezca una superstición.
El desvarío de un muchacho que, con sólo asomarse,
cae en el pozo más profundo.
Explicación del movimiento, según las nubes
No se trata de negar la realidad
–me dijo una nube-- sino de mirarla
con otros ojos, otra perspectiva.
Es eso lo que te pasa –me dijo
con esa vocecita fosca y bamboleante
que tienen las nubes en las tardes de verano.
Que el viento huracanado
o el quietísimo viento, salen de su boca,
no es una fantasía tuya, sino una realidad.
Basta con alejarse de las convenciones
un poco, y mirarlo dormir...
No conozco otra naturaleza
sino la de esos suaves empellones
que hacen girar, en una interminable danza,
este mundo (te lo dice alguien
que ha viajado mucho, y que no concibe las ataduras.)
No hay cosa que no tiemble
al compás de algún desatinado movimiento.
Hasta la roca más pesada, más sólida
se corre a ciertas horas
unos milímetros de su lugar. No sólo los seres
débiles e insustanciales como nosotros: veleros
perpetuamente acodados
sobre la exhalación, el tufillo áureo
de una boca que se entreabre o se cierra
en cada anochecer.
Conozco leones en plena selva
transidos por cosas así. Edificios
que se estremecen en la oscuridad, derrumbados
por esta suerte de terremotos inaudibles...
Un muchacho dormido
no puede ser una excepción.
Ël mismo (si te fijás bien) es traspasado,
en el sueño, a otro mundo.
Como si su largo y extendido cuerpo
fuera --pese a todos los anclajes--
nada más que una nube.
Sí, solamente una nube, él también.
Lo mismo pasaría con los astros, y el sol
y con las celosísimas estrellas.
Es hora de levantarse, querido ( sobre My own private Idaho, de Gus van Sant)
Por: Ileana Kleinman
Mike duerme. Todo el tiempo. En cualquier lugar. Cada vez que le surge esa necesidad. No lo puede evitar. Tiene que dormir. Como sea. Donde sea, y aunque no haya nadie alrededor. O aunque sí lo haya. Mike duerme. Y, casi siempre, el mismo sueño: la casa de madera que está junto a un árbol joven debajo de ese cielo celeste y con nubes.
Pero esta vez está despierto. Y no está solo. Esta vez es de noche y hace frío. Hay un fuego cerca, en algún lugar de la ruta hacia Idaho. Mike está sentado junto a Scott, su compañero de trabajo, su amigo. Ése, con el que hizo tantas bromas. Ése, que tantas veces lo cuidó mientras dormía, que tantas veces lo llevó a algún lugar cubierto, seguro. Ése. Sí. Scott.
Y esta vez está oscuro, no se ve mucho más que a los dos hombres, jóvenes, hablando. Están cansados, viajaron en moto todo el día. Y ahora, se recuestan, se miran, sienten el calor de esas llamas que los rodean. Comparten ese momento, debajo del cielo azul y con estrellas. Y hablan. De lo que nunca habían hablado antes. De sus sueños. Porque esta vez Mike está despierto y conoce lo que desea, lo que hubiera deseado, el tipo de pasado al que le hubiera gustado pertenecer, las cosas que viene añorando desde hace tanto tiempo, las cosas que sabe que ahora no puede cambiar. Lo que le fue negado. Mira para atrás, recuerda, cuenta, sufre. Es escuchado. Eso le gusta. Sabe que puede contar con Scott y sabe también que es momento de mirar hacia adelante. Porque los sueños no son sólo cosas que podrían haber sido y no fueron. Los sueños son cosas que aún pueden llegar a ser. Y estos sueños, los suyos, los nuevos, se construyen junto a Scott. Entonces, Mike sigue, se acurruca, abraza sus piernas, se hace chiquito y narra: acerca de lo que quiere, acerca de lo que más le gustaría conseguir y de lo que está dispuesto a hacer. Entonces, con timidez, con miedo, temblando, Mike le habla de todo esto a su amigo. Entonces, con timidez, con miedo, temblando, Mike le habla a su amigo de amor. Se expone, más que nunca, en esa noche oscura. Y, claro, Scott le presta atención, entiende todo lo que escucha y responde. Y, claro, Scott habla además, aclara, rechaza las ideas de su amigo, porque él también tiene sueños que concretar. Y no son los mismos. Son sueños que se contradicen, son prácticamente irreconciliables con los de Mike. Para él, está claro, el amor entre dos hombres no existe. El compañerismo, la amistad, el sexo a cambio de dinero, si. Y nada más. Mike recibe esta respuesta, ésta negativa y no le queda más por hacer que bajar la cabeza y aceptar que, otra vez, lo que quiere no va a suceder. Se entristece, si. Pero no se sorprende. Quizás sea por la costumbre.
En adelante sólo va a quedar entre ambos este momento de la charla, de la cercanía en el clima tan frío, mientras sólo se escuchan algunos grillos y el ruido de las brasas ardiendo en ese lugar alejado. Sólo va a quedar este momento de la cercanía inconclusa, porque más allá Mike no va a poder llegar. Porque es a partir de acá que va a aprender que los sueños que necesitan de otro para realizarse no siempre van a poder ser. Que por el momento, va a tener que seguir soñando solo y anhelar alguna otra cosa, llevando el dolor de este amor no correspondido. Que va a tener que conformarse con lo que Scott le puede ofrecer: su compañía y un abrazo fraternal y compasivo en el medio de esa noche fría, en algún lugar de la ruta hacia Idaho.
Mike duerme. Todo el tiempo. En cualquier lugar. Cada vez que le surge esa necesidad. No lo puede evitar. Tiene que dormir. Como sea. Donde sea, y aunque no haya nadie alrededor. O aunque sí lo haya. Mike duerme. Y, casi siempre, el mismo sueño: la casa de madera que está junto a un árbol joven debajo de ese cielo celeste y con nubes.
Pero esta vez está despierto. Y no está solo. Esta vez es de noche y hace frío. Hay un fuego cerca, en algún lugar de la ruta hacia Idaho. Mike está sentado junto a Scott, su compañero de trabajo, su amigo. Ése, con el que hizo tantas bromas. Ése, que tantas veces lo cuidó mientras dormía, que tantas veces lo llevó a algún lugar cubierto, seguro. Ése. Sí. Scott.
Y esta vez está oscuro, no se ve mucho más que a los dos hombres, jóvenes, hablando. Están cansados, viajaron en moto todo el día. Y ahora, se recuestan, se miran, sienten el calor de esas llamas que los rodean. Comparten ese momento, debajo del cielo azul y con estrellas. Y hablan. De lo que nunca habían hablado antes. De sus sueños. Porque esta vez Mike está despierto y conoce lo que desea, lo que hubiera deseado, el tipo de pasado al que le hubiera gustado pertenecer, las cosas que viene añorando desde hace tanto tiempo, las cosas que sabe que ahora no puede cambiar. Lo que le fue negado. Mira para atrás, recuerda, cuenta, sufre. Es escuchado. Eso le gusta. Sabe que puede contar con Scott y sabe también que es momento de mirar hacia adelante. Porque los sueños no son sólo cosas que podrían haber sido y no fueron. Los sueños son cosas que aún pueden llegar a ser. Y estos sueños, los suyos, los nuevos, se construyen junto a Scott. Entonces, Mike sigue, se acurruca, abraza sus piernas, se hace chiquito y narra: acerca de lo que quiere, acerca de lo que más le gustaría conseguir y de lo que está dispuesto a hacer. Entonces, con timidez, con miedo, temblando, Mike le habla de todo esto a su amigo. Entonces, con timidez, con miedo, temblando, Mike le habla a su amigo de amor. Se expone, más que nunca, en esa noche oscura. Y, claro, Scott le presta atención, entiende todo lo que escucha y responde. Y, claro, Scott habla además, aclara, rechaza las ideas de su amigo, porque él también tiene sueños que concretar. Y no son los mismos. Son sueños que se contradicen, son prácticamente irreconciliables con los de Mike. Para él, está claro, el amor entre dos hombres no existe. El compañerismo, la amistad, el sexo a cambio de dinero, si. Y nada más. Mike recibe esta respuesta, ésta negativa y no le queda más por hacer que bajar la cabeza y aceptar que, otra vez, lo que quiere no va a suceder. Se entristece, si. Pero no se sorprende. Quizás sea por la costumbre.
En adelante sólo va a quedar entre ambos este momento de la charla, de la cercanía en el clima tan frío, mientras sólo se escuchan algunos grillos y el ruido de las brasas ardiendo en ese lugar alejado. Sólo va a quedar este momento de la cercanía inconclusa, porque más allá Mike no va a poder llegar. Porque es a partir de acá que va a aprender que los sueños que necesitan de otro para realizarse no siempre van a poder ser. Que por el momento, va a tener que seguir soñando solo y anhelar alguna otra cosa, llevando el dolor de este amor no correspondido. Que va a tener que conformarse con lo que Scott le puede ofrecer: su compañía y un abrazo fraternal y compasivo en el medio de esa noche fría, en algún lugar de la ruta hacia Idaho.
REINA
Por: Vivian García Hermosi
I
Se llamaba Reina y era soberbia cuando el sol le daba de frente. Cuando dormía, así nomás, sobre el pasto húmedo. Cuando, con toda la garganta, gritaba mi nombre...
II
Tenía los ojos grandes y la lengua áspera. Decía verdades, las más crueles, con los ojos. Dormía, así nomás, a la intemperie. Se alimentaba
de semillas
de insectos
III
Se sentaba en la nada y cruzaba las piernas mientras la miraban con hambre. Se le resbalaba la luna por el cuerpo imponente. Dormía, así nomás, sobre el asfalto. Se le resbalaban los ojos, como un jabón, por la luna.
No sé si alguna vez soñó, aunque a veces cantaba.
Pero no sé si alguna vez soñó.
IV
Ella no era de nadie pero era mía. Como en un pacto silencioso, sí, de esos que se tiene con los amantes, con los poemas, incluso con los hijos.
Y en un pacto silencioso nos mirábamos aunque ella permanecía siempre detrás de un vidrio claro. Y a veces yo le tocaba la espalda y ella reía, Reina, reía como sólo pueden reír los ángeles. Batir los ojos, grandes, puros. Y yo sé que no era de nadie, pero era mía.
Mi Reina.
Uñas de mujer carcomida.
I
Se llamaba Reina y era soberbia cuando el sol le daba de frente. Cuando dormía, así nomás, sobre el pasto húmedo. Cuando, con toda la garganta, gritaba mi nombre...
II
Tenía los ojos grandes y la lengua áspera. Decía verdades, las más crueles, con los ojos. Dormía, así nomás, a la intemperie. Se alimentaba
de semillas
de insectos
III
Se sentaba en la nada y cruzaba las piernas mientras la miraban con hambre. Se le resbalaba la luna por el cuerpo imponente. Dormía, así nomás, sobre el asfalto. Se le resbalaban los ojos, como un jabón, por la luna.
No sé si alguna vez soñó, aunque a veces cantaba.
Pero no sé si alguna vez soñó.
IV
Ella no era de nadie pero era mía. Como en un pacto silencioso, sí, de esos que se tiene con los amantes, con los poemas, incluso con los hijos.
Y en un pacto silencioso nos mirábamos aunque ella permanecía siempre detrás de un vidrio claro. Y a veces yo le tocaba la espalda y ella reía, Reina, reía como sólo pueden reír los ángeles. Batir los ojos, grandes, puros. Y yo sé que no era de nadie, pero era mía.
Mi Reina.
Uñas de mujer carcomida.
Todos amamos a Margot
Por: Zacarías Glass
Suena “These Days”, y Margot se baja del Green Line. Cámara lenta. ¿Será ahí que nos dimos cuenta de que era tan groso su personaje? ¿O nos dimos cuenta ya al principio desde que era pequeña? No sé. No importa. La cosa es así, aunque sea difícil de ver, Margot no existe. Puede haber imitaciones, pero Margot hay una sola, que por más que la busques en boliches, en el bondi, en subte, en un recital o un viaje a Jamaica, no la vas a encontrar. Y si la gran suerte te hace encontrarla. Nunca te va a dar bola.
Si Margot fuera porteña la encontraríamos dando vuelta en alguna conocida discoteca Palermoide y perdería su encanto, cayendo en un snobismo cliché. Por eso queremos a esa Margot Neoyorquina y atemporal. ¿A qué movimiento musical pertenece? ¿Es Margot una Sofia Coppola más (des)encantadora? Qué me importa.
Es ortiva. Es mala onda. Es única. Es la razón por la que Richie dejó el tenis, por la que Eli se hizo más merquero de lo que hubiese sido, por la que Royal dejó de ir a los cumpleaños de sus hijos. Margot es una enfermedad… y nos afecta a todos. Por ella me di cuenta de que “Ruby Tuesday” es un buen tema, pero que es mejor tema cuando MG lo transmite.
Quiero refrescar el espíritu Margot. Que no sea un personaje olvidado. Que todos salgamos con remeras que digan “Siempre quise ser un (Margot) Tenenbaum”. ¿Para vivir encerrado en un baño, con matrimonio medio falso y necesidad de puchos? Y sí. Don’t worry… be Margot.
Margot es esa chica que nos atrae hasta cuando estamos en esa relación duradera. Por la que pensamos “como dejaría ir a mi chica si ésta me diera bola”. Ésa por la que esperamos a que se conecte y si no nos saluda nos hacemos los boludos y mandamos unos pop-ups. Ésa misma por la que luego nos preguntamos “¿por qué mierda dije eso?”, pensando que ya no nos va a hablar más. Es esa chica por la que nos damos cuenta de que podemos mandar mails sin fines laborales y por la que intentamos parecer una persona más respetable e interesante de la que (no) somos. Margot es la razón por la que nos da ganas de ser fumadores, introvertidos e insensibles. Es la razón por la que me dan ganas de ser Richie, de ser un Tenenbaum. Como Eli, siempre quise ser un Tenenbaum.
Creo que todos algún momento de nuestras vidas quisimos ser Margot. ¿Cómo íbamos a lograrlo? Sólo en nuestros sueños. Una leyenda urbana que escuché por ahí dice que el delineador de ojos se inventó sólo para ella. Por eso a nadie le queda mejor.
Suena “These Days”, y Margot se baja del Green Line. Cámara lenta. ¿Será ahí que nos dimos cuenta de que era tan groso su personaje? ¿O nos dimos cuenta ya al principio desde que era pequeña? No sé. No importa. La cosa es así, aunque sea difícil de ver, Margot no existe. Puede haber imitaciones, pero Margot hay una sola, que por más que la busques en boliches, en el bondi, en subte, en un recital o un viaje a Jamaica, no la vas a encontrar. Y si la gran suerte te hace encontrarla. Nunca te va a dar bola.
Si Margot fuera porteña la encontraríamos dando vuelta en alguna conocida discoteca Palermoide y perdería su encanto, cayendo en un snobismo cliché. Por eso queremos a esa Margot Neoyorquina y atemporal. ¿A qué movimiento musical pertenece? ¿Es Margot una Sofia Coppola más (des)encantadora? Qué me importa.
Es ortiva. Es mala onda. Es única. Es la razón por la que Richie dejó el tenis, por la que Eli se hizo más merquero de lo que hubiese sido, por la que Royal dejó de ir a los cumpleaños de sus hijos. Margot es una enfermedad… y nos afecta a todos. Por ella me di cuenta de que “Ruby Tuesday” es un buen tema, pero que es mejor tema cuando MG lo transmite.
Quiero refrescar el espíritu Margot. Que no sea un personaje olvidado. Que todos salgamos con remeras que digan “Siempre quise ser un (Margot) Tenenbaum”. ¿Para vivir encerrado en un baño, con matrimonio medio falso y necesidad de puchos? Y sí. Don’t worry… be Margot.
Margot es esa chica que nos atrae hasta cuando estamos en esa relación duradera. Por la que pensamos “como dejaría ir a mi chica si ésta me diera bola”. Ésa por la que esperamos a que se conecte y si no nos saluda nos hacemos los boludos y mandamos unos pop-ups. Ésa misma por la que luego nos preguntamos “¿por qué mierda dije eso?”, pensando que ya no nos va a hablar más. Es esa chica por la que nos damos cuenta de que podemos mandar mails sin fines laborales y por la que intentamos parecer una persona más respetable e interesante de la que (no) somos. Margot es la razón por la que nos da ganas de ser fumadores, introvertidos e insensibles. Es la razón por la que me dan ganas de ser Richie, de ser un Tenenbaum. Como Eli, siempre quise ser un Tenenbaum.
Creo que todos algún momento de nuestras vidas quisimos ser Margot. ¿Cómo íbamos a lograrlo? Sólo en nuestros sueños. Una leyenda urbana que escuché por ahí dice que el delineador de ojos se inventó sólo para ella. Por eso a nadie le queda mejor.
Cesare Pavese: el fracasado del amor
Por: Nicolás Pose
Pavese vivió su infancia marcado por el fallecimiento de su padre, víctima de un tumor cerebral, cuando contaba con sólo seis años de edad. Sin embargo, lo que realmente marcó a Pavese fue la presencia de su madre, una mujer de carácter autoritario y dominante. Ella fue protagonista de una escena largamente recordada por Pavese, según recoge Davide Lajolo en el libro "El vicio absurdo": mientras el padre del autor estaba en su lecho de muerte, suplicó a su esposa que le permitiera ver por última vez a una vecina que, supuestamente, había sido su amante. La madre de Pavese se negó, y es posible que esta escena, de la que el autor nunca pudo librarse, sirviera para subrayar la postura firme de la madre, la firmeza de su carácter, y se enfrentara por primera vez a Pavese con la dureza que él atribuiría siempre a las mujeres. Pero las verdaderas desgracias con el sexo opuesto comienzan en su adolescencia. En ese período clave, Pavese experimenta varias pasiones amorosas que siempre acaban por frustrarse. La anécdota más patética es aquella que retrata a un Pavese esperando durante horas, bajo el frío y la lluvia, a una bailarina de teatro que huye de él saliendo por la puerta de atrás. De este encuentro frustrado sacó Pavese una bronquitis crónica, un motivo más de desconfianza hacia el sexo femenino y, seguramente, el germen del relato "El aventurero fracasado" que, como él, esperó a una bailarina hasta que "la vio alejarse con unos hombres, por la ciudad, en el lujo de un automóvil".
Unos años más tarde, a mediados de los treinta, Pavese vivirá lo que se convertirá en su gran amor frustrado: "la mujer de la voz ronca","Ella", "Tina", "La señorita". Pavese nunca se refirió a ella por su nombre completo. Sabemos que era estudiante de matemáticas y miembro activo del Partido Comunista, compañera del también comunista Altiero Spinelli. Pavese se enamora profundamente de esta mujer, hasta tal punto que acepta recibir en su casa las cartas que Spinelli le remitía desde la cárcel. Estas cartas, que la policía encuentra durante un registro en la casa de Pavese, llevan al autor a prisión y de allí al exilio en el pueblito calabrés de Brancaleone. Es imposible no preguntarse por qué razón Pavese aceptó servir de intermediario entre Tina y su amante, pero es probable que el escritor creyera sinceramente que el único vínculo de unión entre la "señorita" y Spinelli fuese ya la actividad política
Pavese hizo su última tentativa de matrimonio a otro gran amor, la americana Constance Dowling; también fue rechazado por ella.
Poco antes de su suicidio, el escritor envió esta carta a una muchacha desconocida a la que se refiere llamándola "Pierina", aunque al parecer no era ese su verdadero nombre. En estas palabras se cuela la confesión de su soledad, pero lo hace de un modo reposado y sereno, libre de toda amargura, al margen de la ironía y la crudeza que reflejan sus diarios:
¿Puedo decirte, amor, que nunca me he despertado con una mujer a mi lado, que cuando amé nunca me tomaron en serio y que ignoro la mirada de reconocimiento que una mujer dirige a un hombre?
Es conocida la extremada misoginia de Pavese, como deja traslucir su diario, El oficio de vivir. Pero todos acuerdan de que hay dos posibles Pavese: el sentimental que amaba profundamente a las mujeres y les escribía, y el terrible misógino. En su diario hay numerosas muestras de este último: “Quien revela a una mujer el ser potencial de ella, será su primer cornudo. Es matemático. Ni más ni menos, matemático", como también, "Lo único que cuenta en el amor es tener a la mujer en la cama y en casa" o, "Todos encontramos una puta en el transcurso de nuestra vida. Y son poquísimos los que encuentran una mujer que les ame y sea honesta. De cada cien noventa y nueve son putas".
Poco antes de suicidarse, escribe en 1950: “No nos matamos por el amor de una mujer. Nos matamos porque un amor, cualquier amor, nos revela en nuestra desnudez, miseria, indefensión, nada".
Las últimas palabras que Pavese anotó en su diario son las siguientes: “Todo esto da asco.
No palabras. Un gesto. No escribiré más.”
Pavese vivió su infancia marcado por el fallecimiento de su padre, víctima de un tumor cerebral, cuando contaba con sólo seis años de edad. Sin embargo, lo que realmente marcó a Pavese fue la presencia de su madre, una mujer de carácter autoritario y dominante. Ella fue protagonista de una escena largamente recordada por Pavese, según recoge Davide Lajolo en el libro "El vicio absurdo": mientras el padre del autor estaba en su lecho de muerte, suplicó a su esposa que le permitiera ver por última vez a una vecina que, supuestamente, había sido su amante. La madre de Pavese se negó, y es posible que esta escena, de la que el autor nunca pudo librarse, sirviera para subrayar la postura firme de la madre, la firmeza de su carácter, y se enfrentara por primera vez a Pavese con la dureza que él atribuiría siempre a las mujeres. Pero las verdaderas desgracias con el sexo opuesto comienzan en su adolescencia. En ese período clave, Pavese experimenta varias pasiones amorosas que siempre acaban por frustrarse. La anécdota más patética es aquella que retrata a un Pavese esperando durante horas, bajo el frío y la lluvia, a una bailarina de teatro que huye de él saliendo por la puerta de atrás. De este encuentro frustrado sacó Pavese una bronquitis crónica, un motivo más de desconfianza hacia el sexo femenino y, seguramente, el germen del relato "El aventurero fracasado" que, como él, esperó a una bailarina hasta que "la vio alejarse con unos hombres, por la ciudad, en el lujo de un automóvil".
Unos años más tarde, a mediados de los treinta, Pavese vivirá lo que se convertirá en su gran amor frustrado: "la mujer de la voz ronca","Ella", "Tina", "La señorita". Pavese nunca se refirió a ella por su nombre completo. Sabemos que era estudiante de matemáticas y miembro activo del Partido Comunista, compañera del también comunista Altiero Spinelli. Pavese se enamora profundamente de esta mujer, hasta tal punto que acepta recibir en su casa las cartas que Spinelli le remitía desde la cárcel. Estas cartas, que la policía encuentra durante un registro en la casa de Pavese, llevan al autor a prisión y de allí al exilio en el pueblito calabrés de Brancaleone. Es imposible no preguntarse por qué razón Pavese aceptó servir de intermediario entre Tina y su amante, pero es probable que el escritor creyera sinceramente que el único vínculo de unión entre la "señorita" y Spinelli fuese ya la actividad política
Pavese hizo su última tentativa de matrimonio a otro gran amor, la americana Constance Dowling; también fue rechazado por ella.
Poco antes de su suicidio, el escritor envió esta carta a una muchacha desconocida a la que se refiere llamándola "Pierina", aunque al parecer no era ese su verdadero nombre. En estas palabras se cuela la confesión de su soledad, pero lo hace de un modo reposado y sereno, libre de toda amargura, al margen de la ironía y la crudeza que reflejan sus diarios:
¿Puedo decirte, amor, que nunca me he despertado con una mujer a mi lado, que cuando amé nunca me tomaron en serio y que ignoro la mirada de reconocimiento que una mujer dirige a un hombre?
Es conocida la extremada misoginia de Pavese, como deja traslucir su diario, El oficio de vivir. Pero todos acuerdan de que hay dos posibles Pavese: el sentimental que amaba profundamente a las mujeres y les escribía, y el terrible misógino. En su diario hay numerosas muestras de este último: “Quien revela a una mujer el ser potencial de ella, será su primer cornudo. Es matemático. Ni más ni menos, matemático", como también, "Lo único que cuenta en el amor es tener a la mujer en la cama y en casa" o, "Todos encontramos una puta en el transcurso de nuestra vida. Y son poquísimos los que encuentran una mujer que les ame y sea honesta. De cada cien noventa y nueve son putas".
Poco antes de suicidarse, escribe en 1950: “No nos matamos por el amor de una mujer. Nos matamos porque un amor, cualquier amor, nos revela en nuestra desnudez, miseria, indefensión, nada".
Las últimas palabras que Pavese anotó en su diario son las siguientes: “Todo esto da asco.
No palabras. Un gesto. No escribiré más.”
8º festival internacional de cine de temática sexual

El festival busca difundir nuevas producciones independientes, sobre todo aquellas que no siempre logran un espacio para ser proyectadas, apoyando la creación de propuestas estéticas que tengan como tema central el sexo, desde una mirada libre y para un público diverso.
Este año el Festival contará nuevamente con la presencia de la cubana Maite Díaz Álvarez, Lic. en Psicología y Master en Sexología, quien mostrará el material audiovisual que realizó durante su visita en la 7º edición del Festival y también brindará charlas y talleres sobre sexualidad en la adolescencia, temas de género, erotismo, violencia social y diversidad sexual.
Breve reseña del 8º festival
Este Festival nació buscando un espacio no comercial para nuevos y experimentados realizadores, abordando libremente temas sexuales. El sitio se abrió y el festival se sostuvo. Creció, sumando películas de otros países (y con realidades semejantes), y se fue topando con nuevos desafíos: “sensibilizar a la sociedad sobre temas relacionados al sexo” y desarrollar el respeto entre todos los seres, abordando temas de diversidad sexual, violencia, abusos, el repudio ante éstos, pero siempre sin discriminación, ni censura.
Durante el festival del 4 de septiembre, en el Complejo Tita Merello, se verá una variedad enorme de temas y estéticas cinematográficas. Luego de esa jornada, el Festival seguirá sus actividades por el interior del país. Junto a especialistas y a través de muestras con nuevos materiales, se intentará llegar a más público para presentar el festival francamente, informando sobre cuestiones relacionadas con lo sexual, pretendiendo desarticular tabúes sociales.
Sobre el director Fabio Zurita
Luego de la realización del Festival en el país, el director participará de muestras de cine en Cuba, organizadas por la cineasta Lizette Vila, quien el año pasado visitara nuestro país en el marco de la 7º edición del Festival.
Entre sus proyectos para este año, también se cuentan la presentación del guión de su segunda novela gráfica (cómic) titulada “El Pollo” y la terminación del documental para la agrupación AECHELAR, sobre encuentros de organizaciones campesinas y sociales, con quienes además realizó un taller intensivo de teatro.
Por último, está trabajando en la finalización del documental sobre Antonio Puigjané, con miras a su estreno el año próximo.
Películas que participarán de la competencia
La siguiente lista resulta de las votaciones realizadas por distintos jurados en tres ciudades (La Rioja, Morón y Villa Gesell) donde el Festival hizo la pre-selección. Las ocho películas que participarán de la competencia son:
Año nuevo para Laura
Directora: Graciela Patricia De Luca
20 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Es año nuevo. Laura ha tomado la decisión de cerrar toda puerta al mundo exterior excepto una que la comunica con un reciente y extraño amor que aún no conoce más que por Chat. Todo puede ser diferente a lo que espera
El bichito en la cabeza
Director: Juan Arata
17:30 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Una habitación elegida al azar, una pareja tomada al azar y siempre la misma historia: Dos personas que no pueden superar el mal entendido. ¿Se los cuento? ¡Celos digo!
Sacarse las medias con el dedo gordo del pie
Director: Alejandro Gallo Bermúdez
13 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Una joven pareja se pasa todo un domingo de invierno sin salir de la cama. Y un planteo no tarda en surgir.
El patio de mi casa
Directora: Patricia Ramos
13 minutos
Habana Cuba
Sinopsis: Una mujer frente a un lavadero y rodeado de tendederas, abuelos y guiños, lava la ropa de toda la familia y sueña. En el espacio de este patio cubano confluyen a un tiempo la realidad y los sueños de sus protagonistas.
Habitación 212
Director: Benjamín Alcántara
10 minutos
Distrito Federal México
Sinopsis: La habitación 212, de un hotel de paso, es el lugar donde se lleva a cabo la entrevista a una prostituta del barrio de la Merced en la ciudad de México. Estefanía nos cuenta parte de su historia, la cual tiene muchas coincidencias con a vida de millones de marginados, que obligados a trabajar desde niños, carecen de educación, cultura, bienestar. Así, somos testigos de cómo algunas de las frustraciones y situaciones de violencia que viven habitantes de muchos países, comienza en el núcleo familiar.
The Seductive art of Catalonian sex
Director: Queralt Antú Serrano Porredon
Dir. Foto: Pol Turrents, Actriz: Alicia González Laä, Actor: Isaac Morera
4 minutos
Barcelona España
Sinopsis: nos narra paso a paso un manual de sexo català.
Sin consentimiento
Directora: Laura Martínez
10 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Ariel es la estrella del momento. María lleva una vida triste y oscura como su trabajo en la morgue. Ariel muere accidentalmente. María recibe el cadáver y una oportunidad de catarsis.
Barbara Broadcast
Directores: Jean Julien Collette y Olivier Tollet
15 minutos
(Coproducción Bélgica España)
Sinopsis: Dos amigos que se cuentan historias se encuentran encerrados en un desván. Una extraña enfermedad de la voluntad les alcanza poco a poco, sin que consigan saber por qué

El festival busca difundir nuevas producciones independientes, sobre todo aquellas que no siempre logran un espacio para ser proyectadas, apoyando la creación de propuestas estéticas que tengan como tema central el sexo, desde una mirada libre y para un público diverso.
Este año el Festival contará nuevamente con la presencia de la cubana Maite Díaz Álvarez, Lic. en Psicología y Master en Sexología, quien mostrará el material audiovisual que realizó durante su visita en la 7º edición del Festival y también brindará charlas y talleres sobre sexualidad en la adolescencia, temas de género, erotismo, violencia social y diversidad sexual.
Breve reseña del 8º festival
Este Festival nació buscando un espacio no comercial para nuevos y experimentados realizadores, abordando libremente temas sexuales. El sitio se abrió y el festival se sostuvo. Creció, sumando películas de otros países (y con realidades semejantes), y se fue topando con nuevos desafíos: “sensibilizar a la sociedad sobre temas relacionados al sexo” y desarrollar el respeto entre todos los seres, abordando temas de diversidad sexual, violencia, abusos, el repudio ante éstos, pero siempre sin discriminación, ni censura.
Durante el festival del 4 de septiembre, en el Complejo Tita Merello, se verá una variedad enorme de temas y estéticas cinematográficas. Luego de esa jornada, el Festival seguirá sus actividades por el interior del país. Junto a especialistas y a través de muestras con nuevos materiales, se intentará llegar a más público para presentar el festival francamente, informando sobre cuestiones relacionadas con lo sexual, pretendiendo desarticular tabúes sociales.
Sobre el director Fabio Zurita
Luego de la realización del Festival en el país, el director participará de muestras de cine en Cuba, organizadas por la cineasta Lizette Vila, quien el año pasado visitara nuestro país en el marco de la 7º edición del Festival.
Entre sus proyectos para este año, también se cuentan la presentación del guión de su segunda novela gráfica (cómic) titulada “El Pollo” y la terminación del documental para la agrupación AECHELAR, sobre encuentros de organizaciones campesinas y sociales, con quienes además realizó un taller intensivo de teatro.
Por último, está trabajando en la finalización del documental sobre Antonio Puigjané, con miras a su estreno el año próximo.
Películas que participarán de la competencia
La siguiente lista resulta de las votaciones realizadas por distintos jurados en tres ciudades (La Rioja, Morón y Villa Gesell) donde el Festival hizo la pre-selección. Las ocho películas que participarán de la competencia son:
Año nuevo para Laura
Directora: Graciela Patricia De Luca
20 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Es año nuevo. Laura ha tomado la decisión de cerrar toda puerta al mundo exterior excepto una que la comunica con un reciente y extraño amor que aún no conoce más que por Chat. Todo puede ser diferente a lo que espera
El bichito en la cabeza
Director: Juan Arata
17:30 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Una habitación elegida al azar, una pareja tomada al azar y siempre la misma historia: Dos personas que no pueden superar el mal entendido. ¿Se los cuento? ¡Celos digo!
Sacarse las medias con el dedo gordo del pie
Director: Alejandro Gallo Bermúdez
13 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Una joven pareja se pasa todo un domingo de invierno sin salir de la cama. Y un planteo no tarda en surgir.
El patio de mi casa
Directora: Patricia Ramos
13 minutos
Habana Cuba
Sinopsis: Una mujer frente a un lavadero y rodeado de tendederas, abuelos y guiños, lava la ropa de toda la familia y sueña. En el espacio de este patio cubano confluyen a un tiempo la realidad y los sueños de sus protagonistas.
Habitación 212
Director: Benjamín Alcántara
10 minutos
Distrito Federal México
Sinopsis: La habitación 212, de un hotel de paso, es el lugar donde se lleva a cabo la entrevista a una prostituta del barrio de la Merced en la ciudad de México. Estefanía nos cuenta parte de su historia, la cual tiene muchas coincidencias con a vida de millones de marginados, que obligados a trabajar desde niños, carecen de educación, cultura, bienestar. Así, somos testigos de cómo algunas de las frustraciones y situaciones de violencia que viven habitantes de muchos países, comienza en el núcleo familiar.
The Seductive art of Catalonian sex
Director: Queralt Antú Serrano Porredon
Dir. Foto: Pol Turrents, Actriz: Alicia González Laä, Actor: Isaac Morera
4 minutos
Barcelona España
Sinopsis: nos narra paso a paso un manual de sexo català.
Sin consentimiento
Directora: Laura Martínez
10 minutos
Buenos Aires Argentina
Sinopsis: Ariel es la estrella del momento. María lleva una vida triste y oscura como su trabajo en la morgue. Ariel muere accidentalmente. María recibe el cadáver y una oportunidad de catarsis.
Barbara Broadcast
Directores: Jean Julien Collette y Olivier Tollet
15 minutos
(Coproducción Bélgica España)
Sinopsis: Dos amigos que se cuentan historias se encuentran encerrados en un desván. Una extraña enfermedad de la voluntad les alcanza poco a poco, sin que consigan saber por qué
LA PRÓXIMA ESTACIÓN

Historia y Reconstrucción de los Ferrocarriles
Una película de Fernando Pino Solanas
Fecha de estreno: 4 de Septiembre de 2008
Salas
Hoyts Abasto, Cinemark Palermo, Gaumont
Calificación: ATP
Duración: 115 minutos
Sinopsis
LA PRÓXIMA ESTACIÓN relata la historia de los ferrocarriles argentinos desde su origen en 1857 hasta su privatización, y la actual crisis del transporte.
Ochenta mil trabajadores fueron despedidos, ochocientos pueblos se convirtieron en fantasmas y un millón de personas emigró hacia las ciudades capitales. Fue el mayor golpe que recibieron las economías regionales. Los 37 grandes talleres donde se fabricaban vagones y locomotoras fueron saqueados, sin que la justicia haya condenado a sus responsables.
Al pasar la totalidad del transporte de carga y pasajeros a las carreteras, el sistema entró en crisis y los accidentes se multiplicaron. Nunca los servicios fueron tan precarios ni los pasajeros tan maltratados.
Pero en el imaginario colectivo subsiste la creencia de que los ferrocarriles no les pertenecen. La privatización de los servicios aumentó la confusión entre lo público y lo privado. ¿Cuáles son los bienes del Estado? ¿Quién los mantiene y cuida?¿Qué derechos tienen los usuarios sobre ellos?.
LA PRÓXIMA ESTACIÓN
Recogiendo historias y testimonios, entrevistando técnicos, trabajadores, pasajeros, magistrados y funcionarios, el film indaga y construye un fresco problemático que es un espejo del país.
Es el cuarto film de una serie testimonial de cinco largometrajes que partiendo de la crisis de la Argentina del 2001 aborda temas de la sociedad contemporánea.
Ficha técnica:
Dirección: Fernando E. Solanas
Investigación, guión, y textos: Fernando E. Solanas
Productor Ejecutivo: Fernando E. Solanas
Productor Asociado: Pablo Rovito
Música original: Gerardo Gandini
Imagen y cámara: Rino Pravato - Mauricio Minotti - Alejandro Fernandez Mouján - Fernando E. Solanas
Montaje: Alberto Ponce - Mauricio Minotti - Fernando E. Solanas
Diseño de sonido: Lena Esquenazi
Asistentes de producción: Juan Pablo Olsson - Pablo Atkins - Iván Gotthold
On Line: Non Stop ( Buenos Aires ) Ignacio Gorfinkiel
Laboratorio imagen: Eclair (Paris) Odile Beraud
Mezcla de sonido: FX Design (Buenos Aires)
Documental
Duración: 115 minutos
Color, 35 mm .
Copyright: Cinesur S.A.
Buenos Aires – Argentina – 2008
Anexo: CARTA DE PINO SOLANAS A LOS ESPECTADORES
I):A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron. Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.
La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.
II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste - una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km .; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L. L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.
III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km . de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km . para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.
Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.
Acerca del director: Fernando E. Solanas
Nació en Argentina en 1936. Cursó estudios de teatro, música y derecho. Desde los años 60, su actividad política y social están íntimamente ligados con su militancia.
En 1962 dirige su primer cortometraje de ficción Seguir Andando y forma su casa de producción. En 1968 realiza en forma clandestina su primer largometraje, La Hora de los Hornos, trilogía documental sobre el neocolonialismo y la violencia. Obtiene múltiples premios internacionales y se difunde en más de 70 países.
En 1969 funda el grupo Cine Liberación e impulsa el desarrollo de un circuito alternativo de difusión a través de organizaciones sociales y políticas que resisten a la dictadura. En 1971 realiza en Madrid dos largos testimonios con el Gral. Perón La Revolución Justicialista y Actualización Política y Doctrinaria para la toma del poder.
En 1975 termina Los Hijos de Fierro, primer largometraje de ficción. Amenazado de muerte por la Triple A y un intento de secuestro de un comando de la Marina, en 1976 parte al exilio hacia España. Desde 1977 se establece en Francia , donde enseña en el Instituto Audiovisual del C.N.A.M. y realiza, en 1980, el documental La mirada de los otros producido por instituciones francesas.
Con la caída de la dictadura a fines de 1983 se radica en Buenos Aires y, en 1985, filma Tangos... El Exilio de Gardel, que obtiene el Gran Premio Especial del Festival de Venecia y el Gran Coral de La Habana. En 1988 termina Sur y recibe el premio a la mejor dirección en Cannes y, nuevamente, el Gran Coral del Festival de La Habana.
En 1989 Solanas fue una de las primeras voces denunciantes de la traición de Menem.
En marzo de 1991, acusa a Carlos Menem de estar vaciando el patrimonio público con sus corruptas privatizaciones. El ex presidente le responde con una denuncia por “calumnias e injurias”. Solanas reafirma las denuncias y es víctima de un atentado. Recibe 6 disparos en sus piernas, y pasa 8 meses en rehabilitación. Posterga la terminación del film El Viaje, que concluye en 1992 y es premiado en el Festival de Cannes.
En 1992 participa en la formación de la Alianza Política de izquierda “Frente del Sur” y en 1993 el Frente Grande, y es electo Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires.
En 1998 termina La Nube, que es premiada en el Festival de Venecia. En La Habana recibe el Gran Coral a su trayectoria y en el Festival de Montreal el Gran Premio de las Américas y es elegido presidente de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC).
En abril de 2002 funda la organización no gubernamental “Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO) y el espacio político Proyecto SUR, dedicado a la investigación de una propuesta de transformación nacional.
Comienza el rodaje de un fresco documental sobre la crisis Argentina. El primero de los films Memoria del Saqueo es presentado en el 2004 en el 54º Festival Internacional de Berlín, donde le entregan el Oso de Oro a su trayectoria. La película obtiene los premios de La Habana, Los Ángeles y Sao Paulo.
En septiembre de 2005 estrena La Dignidad de los Nadies, el segundo film de la saga y es premiada en Venecia, Montreal, Valladolid y La Habana.
En mayo de 2007 estrena su tercer documental, Argentina Latente, sobre las potencialidades científicas y técnicas del país. Recibe el premio de la Academia del Cine Argentino.
Ha sido jurado en los principales festivales cinematográficos y realiza una importante tarea docente, dictando seminarios en las principales escuelas de cine de América Latina, Europa y EEUU. Desde 1996 es Profesor Emérito en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Ha recibido condecoraciones de los gobiernos de Italia y Francia y la orden Félix Varela máxima distinción cubana a la cultura.
Ha escrito numerosos artículos sobre cine, cultura, energía y política, en publicaciones de Argentina, América Latina y Europa. En 1984, en colaboración con Octavio Getino, escriben el ensayo Cine, Cultura y Descolonización. En 1989 publica La Mirada y Yacyretá: Crónica de un despojo.
En 2007 relanza Proyecto Sur y compite en las elecciones nacionales del 28 de octubre como candidato a presidente.

LA PRÓXIMA ESTACIÓN
Historia y Reconstrucción de los Ferrocarriles
Una película de Fernando Pino Solanas
Fecha de estreno: 4 de Septiembre de 2008
Salas
Hoyts Abasto, Cinemark Palermo, Gaumont
Calificación: ATP
Duración: 115 minutos
Sinopsis
LA PRÓXIMA ESTACIÓN relata la historia de los ferrocarriles argentinos desde su origen en 1857 hasta su privatización, y la actual crisis del transporte.
Ochenta mil trabajadores fueron despedidos, ochocientos pueblos se convirtieron en fantasmas y un millón de personas emigró hacia las ciudades capitales. Fue el mayor golpe que recibieron las economías regionales. Los 37 grandes talleres donde se fabricaban vagones y locomotoras fueron saqueados, sin que la justicia haya condenado a sus responsables.
Al pasar la totalidad del transporte de carga y pasajeros a las carreteras, el sistema entró en crisis y los accidentes se multiplicaron. Nunca los servicios fueron tan precarios ni los pasajeros tan maltratados.
Pero en el imaginario colectivo subsiste la creencia de que los ferrocarriles no les pertenecen. La privatización de los servicios aumentó la confusión entre lo público y lo privado. ¿Cuáles son los bienes del Estado? ¿Quién los mantiene y cuida?¿Qué derechos tienen los usuarios sobre ellos?.
LA PRÓXIMA ESTACIÓN
Recogiendo historias y testimonios, entrevistando técnicos, trabajadores, pasajeros, magistrados y funcionarios, el film indaga y construye un fresco problemático que es un espejo del país.
Es el cuarto film de una serie testimonial de cinco largometrajes que partiendo de la crisis de la Argentina del 2001 aborda temas de la sociedad contemporánea.
Ficha técnica:
Dirección: Fernando E. Solanas
Investigación, guión, y textos: Fernando E. Solanas
Productor Ejecutivo: Fernando E. Solanas
Productor Asociado: Pablo Rovito
Música original: Gerardo Gandini
Imagen y cámara: Rino Pravato - Mauricio Minotti - Alejandro Fernandez Mouján - Fernando E. Solanas
Montaje: Alberto Ponce - Mauricio Minotti - Fernando E. Solanas
Diseño de sonido: Lena Esquenazi
Asistentes de producción: Juan Pablo Olsson - Pablo Atkins - Iván Gotthold
On Line: Non Stop ( Buenos Aires ) Ignacio Gorfinkiel
Laboratorio imagen: Eclair (Paris) Odile Beraud
Mezcla de sonido: FX Design (Buenos Aires)
Documental
Duración: 115 minutos
Color, 35 mm .
Copyright: Cinesur S.A.
Buenos Aires – Argentina – 2008
Anexo: CARTA DE PINO SOLANAS A LOS ESPECTADORES
I):A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron. Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.
La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.
II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste - una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km .; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L. L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.
III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km . de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km . para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.
Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.
Acerca del director: Fernando E. Solanas
Nació en Argentina en 1936. Cursó estudios de teatro, música y derecho. Desde los años 60, su actividad política y social están íntimamente ligados con su militancia.
En 1962 dirige su primer cortometraje de ficción Seguir Andando y forma su casa de producción. En 1968 realiza en forma clandestina su primer largometraje, La Hora de los Hornos, trilogía documental sobre el neocolonialismo y la violencia. Obtiene múltiples premios internacionales y se difunde en más de 70 países.
En 1969 funda el grupo Cine Liberación e impulsa el desarrollo de un circuito alternativo de difusión a través de organizaciones sociales y políticas que resisten a la dictadura. En 1971 realiza en Madrid dos largos testimonios con el Gral. Perón La Revolución Justicialista y Actualización Política y Doctrinaria para la toma del poder.
En 1975 termina Los Hijos de Fierro, primer largometraje de ficción. Amenazado de muerte por la Triple A y un intento de secuestro de un comando de la Marina, en 1976 parte al exilio hacia España. Desde 1977 se establece en Francia , donde enseña en el Instituto Audiovisual del C.N.A.M. y realiza, en 1980, el documental La mirada de los otros producido por instituciones francesas.
Con la caída de la dictadura a fines de 1983 se radica en Buenos Aires y, en 1985, filma Tangos... El Exilio de Gardel, que obtiene el Gran Premio Especial del Festival de Venecia y el Gran Coral de La Habana. En 1988 termina Sur y recibe el premio a la mejor dirección en Cannes y, nuevamente, el Gran Coral del Festival de La Habana.
En 1989 Solanas fue una de las primeras voces denunciantes de la traición de Menem.
En marzo de 1991, acusa a Carlos Menem de estar vaciando el patrimonio público con sus corruptas privatizaciones. El ex presidente le responde con una denuncia por “calumnias e injurias”. Solanas reafirma las denuncias y es víctima de un atentado. Recibe 6 disparos en sus piernas, y pasa 8 meses en rehabilitación. Posterga la terminación del film El Viaje, que concluye en 1992 y es premiado en el Festival de Cannes.
En 1992 participa en la formación de la Alianza Política de izquierda “Frente del Sur” y en 1993 el Frente Grande, y es electo Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires.
En 1998 termina La Nube, que es premiada en el Festival de Venecia. En La Habana recibe el Gran Coral a su trayectoria y en el Festival de Montreal el Gran Premio de las Américas y es elegido presidente de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC).
En abril de 2002 funda la organización no gubernamental “Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO) y el espacio político Proyecto SUR, dedicado a la investigación de una propuesta de transformación nacional.
Comienza el rodaje de un fresco documental sobre la crisis Argentina. El primero de los films Memoria del Saqueo es presentado en el 2004 en el 54º Festival Internacional de Berlín, donde le entregan el Oso de Oro a su trayectoria. La película obtiene los premios de La Habana, Los Ángeles y Sao Paulo.
En septiembre de 2005 estrena La Dignidad de los Nadies, el segundo film de la saga y es premiada en Venecia, Montreal, Valladolid y La Habana.
En mayo de 2007 estrena su tercer documental, Argentina Latente, sobre las potencialidades científicas y técnicas del país. Recibe el premio de la Academia del Cine Argentino.
Ha sido jurado en los principales festivales cinematográficos y realiza una importante tarea docente, dictando seminarios en las principales escuelas de cine de América Latina, Europa y EEUU. Desde 1996 es Profesor Emérito en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Ha recibido condecoraciones de los gobiernos de Italia y Francia y la orden Félix Varela máxima distinción cubana a la cultura.
Ha escrito numerosos artículos sobre cine, cultura, energía y política, en publicaciones de Argentina, América Latina y Europa. En 1984, en colaboración con Octavio Getino, escriben el ensayo Cine, Cultura y Descolonización. En 1989 publica La Mirada y Yacyretá: Crónica de un despojo.
En 2007 relanza Proyecto Sur y compite en las elecciones nacionales del 28 de octubre como candidato a presidente.
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