Arrullo
Antes de abrir los ojos
pensé en escribirte
algo que distinga
la noche del día
como la punta de la lengua
descifra entre lo dulce y lo salado.
Me encantaría
atarte con dos versos
las pestañas
que escucharas mi sueño
como el sonido secuestra
al caracol de playa
hoy me conté un cuento
hasta que, creí,
era cierto.
No es de día,
supongo,
cierro las pantallas, apago las hojas
una fogata de sol me despierta
sueño que mi sueño
nunca fue soñado.